El conductor del acto institucional por el día grande de la Comunidad de Madrid, la fiesta del Dos de Mayo, ha sido en esta ocasión el ilusionista Jorge Blas. Entre los trucos de magia del presentador que sorprendieron a las autoridades e invitados sentados en la Real Casa de Correos este sábado se encontraba un puzle cuyas piezas representaban distintos valores de la idiosincrasia de los madrileños. La “libertad” destacó como el resorte principal entre todos.
La presidenta contrapone una “tierra de acogida, abierta a corrientes y respetuosa con la pluralidad ideológica” frente a la prioridad nacional de Vox
El conductor del acto institucional por el día grande de la Comunidad de Madrid, la fiesta del Dos de Mayo, ha sido en esta ocasión el ilusionista Jorge Blas. Entre los trucos de magia del presentador que sorprendieron a las autoridades e invitados sentados en la Real Casa de Correos este sábado se encontraba un puzle cuyas piezas representaban distintos valores de la idiosincrasia de los madrileños. La “libertad” destacó como el resorte principal entre todos.
Porque la “libertad” fue la palabra más repetida en el acto institucional que conmemora el alzamiento del pueblo madrileño contra las tropas francesas de Napoleón. La baronesa autonómica del PP que lleva por bandera como máximo estandarte su concepto de “libertad”, Isabel Díaz Ayuso, entró este lluvioso sábado en el edificio de la puerta del Sol poco después de las 11 de la mañana, con un vestido rojo de tirantes, saludó a las autoridades en primera fila y se detuvo especialmente en el jefe de su partido, Alberto Núñez Feijóo, a quien dio un abrazo durante largo rato. Al acto no ha sido invitado ningún representante del PSOE, porque el gobierno regional consideró ofensiva la ausencia de los socialistas en el pasado desfile de las fuerzas armadas de la Puerta del Sol.
“La sociedad madrileña es otro ejército que, sin mandos ni galones, camina unido, sobre todo si se le pone a prueba y ha de responder en defensa de su libertad”, señaló la presidenta de la Comunidad durante su discurso. “Les adelanto que no se dejará controlar por nada ni por nadie. Quien lo intente volverá a encontrarse con una digna y rotunda respuesta”, añadió Ayuso, en un mensaje velado a su archiantagonista, Pedro Sánchez, y la guerra abierta que mantiene con el presidente del Gobierno. Por segundo año consecutivo, ningún miembro Ejecutivo central estuvo presente. Tampoco hubo parada militar después de que en 2025, el Ministerio de Defensa decidió retirar a las Fuerzas Armadas.
El acto acabó con la actuación de la cantante Paloma San Basilio entonando su icónico tema Juntos, que en su letra tiene frases como Juntos, amor para dos, amor en buena compañía. Ayuso y Feijóo, sentados uno al lado del otro, tararearon animadamente la canción. La baronesa madrileña, verso libre dentro del PP, no se salió este sábado del guion y, más allá de los escasos recados a Sánchez, no marcó perfil propio frente al líder del Partido Popular o a otros presidentes autonómicos de su formación.

Ayuso pronunció un discurso muy institucional, sin mucha carga política, y principalmente centrado en reconocer la labor de los galardonados con la mención especial de las Cruces de la Orden del Dos de Mayo y ensalzar a Madrid. Entre otros aspectos, destacó que la Comunidad “cuenta de manera natural con el conjunto de la nación, con su unidad, con aquellas sociedades que ansían ser libres y con todas las personas que plantan cara al terror y las imposiciones arbitrarias” y llegan a la región “eligiendo libertad y prosperidad”.
Eso sí, entre los condecorados de las Cruces de la Orden del Dos de Mayos e encontraba este año La Vuelta Ciclista. Un premio que recibe la competición deportiva después de que se suspendiera la última etapa en la capital por las protestas propalestinas por haber permitido la participación del equipo Israel-Premier Tech, mientras continúa el asedio del Gobierno de Netanyahu sobre Gaza. “Los madrileños aguardaban para recibir a los ciclistas en la última etapa; pero como todos saben, fue boicoteada”, recordó Ayuso. “Ni los deportistas ni los organizadores merecían un final como ese. Tampoco, la capital de España ante los ojos del mundo. Por eso, la Vuelta hoy es homenajeada como es debido, en nombre de los amantes del ciclismo y los valores del deporte, y el pueblo de Madrid, tan hospitalario siempre”, sentenció la presidenta.
Antes de las palabras de la presidenta, distintos representantes políticos hablaron, como es tradición, ante los medios. Como la portavoz de Vox en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, quien recordó que el próximo jueves llevan una votación sobre la “prioridad nacional” a la Cámara autonómica. “Nosotros, frente al Madrid de todos los acentos, defendemos un Madrid donde se establezca el Madrid de la prioridad nacional”, subrayó la diputada autonómica ultra. La presidenta de la Comunidad, que ya se ha posicionado en contra de este principio que prioriza a inmigrantes sobre españoles en el acceso a las ayudas y prestaciones públicas, también quiso fijar su postura, sobre el estrado y durante su discurso. “Madrid es una tierra de acogida, abierta a corrientes, respetuosa con la pluralidad ideológica”, indicó en esa línea. “También es tierra de fe y tradiciones”, agregó.
Ayuso no estará presente en el debate del próximo jueves en la Asamblea porque se marcha este domingo de viaje institucional a México, donde participará en un homenaje a Hernán Cortés después de haber calificado al país norteamericano como un narcoestado y a su presidenta, Claudia Sheinbaum, como una dictadora de ultraizquierda. “El homenaje a Hernán Cortés es una provocación en toda regla en el momento en que México está demandando a España un reconocimiento de los abusos”, criticó la portavoz de Más Madrid. Bergerot y Rita Maestre, líder de la formación en el Ayuntamiento, acudieron al acto en la Real Casa de Correos después de una semana marcada por la guerra abierta entre la ministra de Sanidad, Mónica García, y el diputado autonómico Emilio Delgado en su lucha por liderar la candidatura a las elecciones del año que viene.
También asistió al evento la portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar, aunque no desfiló por el micrófono para comparecer ante la prensa. En redes sociales se manifestó el delegado del Gobierno, Francisco Martín, vetado del acto. “Su apropiación partidista de las instituciones es un descarado escándalo, en el que casi invierten tanto esfuerzo como en el pegar pelotazos debilitando los servicios públicos”, criticó Martín.
Sí habló ante los medios Feijóo. “1808 [año del alzamiento del Dos de Mayo] es la representación de la revolución popular basada en el ansia del pueblo de Madrid en la libertad, en su independencia, en su identidad y en su soberanía. Probablemente en el ADN madrileño esté presente aquel grito”, apuntó el líder del PP. “Madrid no necesita zancadillas”, añadió como dardo a Sánchez y al Gobierno central.

Además de La Vuelta Ciclista, entre el resto de galardonados con las Grandes Cruces de la Orden del Dos de Mayo se encontraban también el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda; el empresario y presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo o el grupo de los conocidos como los 12 de Parla, un grupo de estudiantes de entre 15 y 16 años que durante un viaje de estudios en Irlanda se lanzaron al agua para salvar a una mujer que se estaba ahogando en el mar. “Nuestra edad no nos limita. Todos juntos podemos con todo”, proclamó Ainhoa Holguín en representación del grupo.
Ayuso los puso como ejemplo de los jóvenes para reivindicarse de nuevo. “¿Qué futuro vamos a dar a esta juventud si no se habla de sus problemas y todo se politiza para que cada respuesta pase por el filtro de la ideología?“, se preguntó la presidenta de la Comunidad como guiño a la batalla cultural. ”Hay tanto bueno y bonito que contarles de la vida, de la oportunidad de crecer en un lugar como Madrid, que solo podemos decirles que no les vamos a fallar”.
