Apenas cuatro meses después de la muerte de Tatiana Schlossberg, hija de Caroline Kennedy y nieta del expresidente John F. Kennedy , su hermano Jack ha roto el silencio para hablar del profundo dolor que todavía arrastra desde su pérdida. Y lo ha hecho con una confesión tan sincera como devastadora: «No creo que llegue a asimilarlo nunca».El abogado y escritor estadounidense se ha sincerado en una entrevista concedida a ‘Vanity Fair’, donde ha reconocido que la muerte de su hermana, fallecida a finales del pasado diciembre a los 35 años, ha cambiado por completo su manera de ver la vida.«El mundo nunca volverá a ser el mismo para mí», asegura Jack Schlossberg en unas declaraciones marcadas por la emoción y el recuerdo constante hacia Tatiana, con quien mantenía una relación especialmente estrecha.Noticia relacionada No No Pérdida prematura Muere Tatiana Schlossberg, nieta de Kennedy, a los 35 años: otra tragedia en la historia de la familia«Era mi mejor amiga»Durante la entrevista, Schlossberg habla abiertamente del vacío que ha dejado Tatiana en su día a día. «Era mi mejor amiga. Nos entendíamos a la perfección», afirma sobre el fuerte vínculo que siempre compartieron.El hijo de Caroline Kennedy también reconoce que sigue pensando constantemente en ella. «La extraño muchísimo y pienso en ella todos los días», añade.La pérdida ha marcado profundamente al joven político, que actualmente se postula para representar al distrito congresional número 12 de Nueva York en la Cámara de Representantes.De hecho, asegura que el fallecimiento de su hermana le ha llevado a replantearse todavía más su compromiso con el servicio público y con la investigación médica vinculada al cáncer.«Sé que podría haber sido yo, y tengo la obligación de sacar el máximo partido a mi vida y ayudar a los demás», explica en ‘Vanity Fair’.La dura batalla de Tatiana contra el cáncerTatiana Schlossberg falleció tras luchar contra una leucemia mieloide aguda que le fue diagnosticada poco después del nacimiento de su segundo hijo en mayo de 2024.La propia periodista y escritora contó públicamente parte de su enfermedad en un ensayo publicado en ‘The New Yorker’, donde relató cómo los médicos detectaron una alteración en su recuento sanguíneo después del parto.«Observó que mi recuento sanguíneo era extraño. Podría ser algo relacionado con el embarazo y el parto, pero no, era una mutación rara llamada Inversión 3», escribió entonces.Tras el diagnóstico, Tatiana pasó semanas ingresada y posteriormente fue sometida a un trasplante de médula ósea y distintos tratamientos de quimioterapia.Incluso llegó a participar en un ensayo clínico de terapia con células CAR-T cuando el cáncer reapareció tras una primera remisión.El apoyo incondicional de la familia KennedyDurante su enfermedad, Tatiana habló en varias ocasiones del importante papel que jugaron sus padres y hermanos en los momentos más duros. «Me han acompañado incondicionalmente mientras he sufrido, intentando no mostrar su dolor y tristeza para protegerme», escribió sobre Caroline Kennedy, Edwin Schlossberg y sus hermanos.También reveló que su hermana Rose era compatible para un trasplante de células madre y recordó cómo Jack estuvo permanentemente pendiente de ella durante todo el proceso.La muerte de Tatiana volvió a reabrir la conocida «maldición Kennedy», marcada durante décadas por tragedias personales, accidentes y pérdidas prematuras dentro de una de las sagas más mediáticas de Estados Unidos.Ahora, con sus nuevas declaraciones, Jack Schlossberg pone voz al duelo silencioso de una familia que todavía trata de recomponerse tras uno de los golpes más dolorosos de los últimos años. Apenas cuatro meses después de la muerte de Tatiana Schlossberg, hija de Caroline Kennedy y nieta del expresidente John F. Kennedy , su hermano Jack ha roto el silencio para hablar del profundo dolor que todavía arrastra desde su pérdida. Y lo ha hecho con una confesión tan sincera como devastadora: «No creo que llegue a asimilarlo nunca».El abogado y escritor estadounidense se ha sincerado en una entrevista concedida a ‘Vanity Fair’, donde ha reconocido que la muerte de su hermana, fallecida a finales del pasado diciembre a los 35 años, ha cambiado por completo su manera de ver la vida.«El mundo nunca volverá a ser el mismo para mí», asegura Jack Schlossberg en unas declaraciones marcadas por la emoción y el recuerdo constante hacia Tatiana, con quien mantenía una relación especialmente estrecha.Noticia relacionada No No Pérdida prematura Muere Tatiana Schlossberg, nieta de Kennedy, a los 35 años: otra tragedia en la historia de la familia«Era mi mejor amiga»Durante la entrevista, Schlossberg habla abiertamente del vacío que ha dejado Tatiana en su día a día. «Era mi mejor amiga. Nos entendíamos a la perfección», afirma sobre el fuerte vínculo que siempre compartieron.El hijo de Caroline Kennedy también reconoce que sigue pensando constantemente en ella. «La extraño muchísimo y pienso en ella todos los días», añade.La pérdida ha marcado profundamente al joven político, que actualmente se postula para representar al distrito congresional número 12 de Nueva York en la Cámara de Representantes.De hecho, asegura que el fallecimiento de su hermana le ha llevado a replantearse todavía más su compromiso con el servicio público y con la investigación médica vinculada al cáncer.«Sé que podría haber sido yo, y tengo la obligación de sacar el máximo partido a mi vida y ayudar a los demás», explica en ‘Vanity Fair’.La dura batalla de Tatiana contra el cáncerTatiana Schlossberg falleció tras luchar contra una leucemia mieloide aguda que le fue diagnosticada poco después del nacimiento de su segundo hijo en mayo de 2024.La propia periodista y escritora contó públicamente parte de su enfermedad en un ensayo publicado en ‘The New Yorker’, donde relató cómo los médicos detectaron una alteración en su recuento sanguíneo después del parto.«Observó que mi recuento sanguíneo era extraño. Podría ser algo relacionado con el embarazo y el parto, pero no, era una mutación rara llamada Inversión 3», escribió entonces.Tras el diagnóstico, Tatiana pasó semanas ingresada y posteriormente fue sometida a un trasplante de médula ósea y distintos tratamientos de quimioterapia.Incluso llegó a participar en un ensayo clínico de terapia con células CAR-T cuando el cáncer reapareció tras una primera remisión.El apoyo incondicional de la familia KennedyDurante su enfermedad, Tatiana habló en varias ocasiones del importante papel que jugaron sus padres y hermanos en los momentos más duros. «Me han acompañado incondicionalmente mientras he sufrido, intentando no mostrar su dolor y tristeza para protegerme», escribió sobre Caroline Kennedy, Edwin Schlossberg y sus hermanos.También reveló que su hermana Rose era compatible para un trasplante de células madre y recordó cómo Jack estuvo permanentemente pendiente de ella durante todo el proceso.La muerte de Tatiana volvió a reabrir la conocida «maldición Kennedy», marcada durante décadas por tragedias personales, accidentes y pérdidas prematuras dentro de una de las sagas más mediáticas de Estados Unidos.Ahora, con sus nuevas declaraciones, Jack Schlossberg pone voz al duelo silencioso de una familia que todavía trata de recomponerse tras uno de los golpes más dolorosos de los últimos años.
Apenas cuatro meses después de la muerte de Tatiana Schlossberg, hija de Caroline Kennedy y nieta del expresidente John F. Kennedy, su hermano Jack ha roto el silencio para hablar del profundo dolor que todavía arrastra desde su pérdida. Y lo ha hecho con … una confesión tan sincera como devastadora: «No creo que llegue a asimilarlo nunca».
El abogado y escritor estadounidense se ha sincerado en una entrevista concedida a ‘Vanity Fair’, donde ha reconocido que la muerte de su hermana, fallecida a finales del pasado diciembre a los 35 años, ha cambiado por completo su manera de ver la vida.
«El mundo nunca volverá a ser el mismo para mí», asegura Jack Schlossberg en unas declaraciones marcadas por la emoción y el recuerdo constante hacia Tatiana, con quien mantenía una relación especialmente estrecha.
«Era mi mejor amiga»
Durante la entrevista, Schlossberg habla abiertamente del vacío que ha dejado Tatiana en su día a día. «Era mi mejor amiga. Nos entendíamos a la perfección», afirma sobre el fuerte vínculo que siempre compartieron.
El hijo de Caroline Kennedy también reconoce que sigue pensando constantemente en ella. «La extraño muchísimo y pienso en ella todos los días», añade.
La pérdida ha marcado profundamente al joven político, que actualmente se postula para representar al distrito congresional número 12 de Nueva York en la Cámara de Representantes.
De hecho, asegura que el fallecimiento de su hermana le ha llevado a replantearse todavía más su compromiso con el servicio público y con la investigación médica vinculada al cáncer.
«Sé que podría haber sido yo, y tengo la obligación de sacar el máximo partido a mi vida y ayudar a los demás», explica en ‘Vanity Fair’.
La dura batalla de Tatiana contra el cáncer
Tatiana Schlossberg falleció tras luchar contra una leucemia mieloide aguda que le fue diagnosticada poco después del nacimiento de su segundo hijo en mayo de 2024.
La propia periodista y escritora contó públicamente parte de su enfermedad en un ensayo publicado en ‘The New Yorker’, donde relató cómo los médicos detectaron una alteración en su recuento sanguíneo después del parto.
«Observó que mi recuento sanguíneo era extraño. Podría ser algo relacionado con el embarazo y el parto, pero no, era una mutación rara llamada Inversión 3», escribió entonces.
Tras el diagnóstico, Tatiana pasó semanas ingresada y posteriormente fue sometida a un trasplante de médula ósea y distintos tratamientos de quimioterapia.
Incluso llegó a participar en un ensayo clínico de terapia con células CAR-T cuando el cáncer reapareció tras una primera remisión.
El apoyo incondicional de la familia Kennedy
Durante su enfermedad, Tatiana habló en varias ocasiones del importante papel que jugaron sus padres y hermanos en los momentos más duros. «Me han acompañado incondicionalmente mientras he sufrido, intentando no mostrar su dolor y tristeza para protegerme», escribió sobre Caroline Kennedy, Edwin Schlossberg y sus hermanos.
También reveló que su hermana Rose era compatible para un trasplante de células madre y recordó cómo Jack estuvo permanentemente pendiente de ella durante todo el proceso.
La muerte de Tatiana volvió a reabrir la conocida «maldición Kennedy», marcada durante décadas por tragedias personales, accidentes y pérdidas prematuras dentro de una de las sagas más mediáticas de Estados Unidos.
Ahora, con sus nuevas declaraciones, Jack Schlossberg pone voz al duelo silencioso de una familia que todavía trata de recomponerse tras uno de los golpes más dolorosos de los últimos años.
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