El príncipe Guillermo tiene importantes planes financieros que afectarán en gran medida a las zonas británicas de Cornualles, Scilly, Dartmoor, Bath y hasta una zona del sur de Londres. Al parecer, el hijo de Carlos III planea vender hasta un quinto de los terrenos que pertenecen al ducado de Cornualles en los próximos diez años al tiempo que invierte más de 574 millones de libras para, supuestamente, solventar las crisis de la vivienda y la naturaleza.Hay que tener en cuenta que gran parte de los ingresos privados de Guillermo, es decir, no procedentes de su sueldo como heredero y miembro activo de la Casa Real, vienen de los beneficios que recibe por los terrenos que vienen anexos por el ducado de Cornualles. En total son más de 23 millones de euros al año que salen de las 54 hectáreas que históricamente todos los herederos al trono tienen en propiedad desde el siglo XIV.Según explica el medio británico ‘The Times’, la intención de Guillermo es colaborar con la zona, en la que previamente habían recibido duras críticas por cobrar también a organizaciones benéficas o grupos comunitarios por el uso de los terrenos. Hasta el punto en el que, tras una investigación periodística en 2024, tuvieron que cambiar sus políticas para dejar de cobrar a patios de colegio , bomberos y otros lugares públicos.Noticia relacionada general No No Lady Louise Windsor se desmarca de la Familia Real británica y consigue un trabajo con sueldo Rocío F. de BujánSe les acusaba de ser «demasiado comerciales», algo contra lo que lucha ahora Will Bax, el jefe ejecutivo del ducado precisamente desde 2024. Ha sido quien se ha encargado de hacer las declaraciones a ‘The Times’ con las que el Príncipe de Gales pretende cambiar la percepción de los ciudadanos: «Guillermo ha decidido que el ducado no debería existir solo para el dominio del terreno, primero debería existir para tener un impacto positivo en el mundo».Como en España, Reino Unido también se enfrenta al reto de la vivienda accesible para las nuevas generaciones, lo que impulsa a Guillermo a invertir 180 millones de euros -generados gracias a la venta de tierras, desarrollo inmobiliario, acuerdos y préstamos- para construir casas en las islas de Scilly, Cornualles y en la zona de Kennington, al sur de Londres. Según Bax pretenden «desbloquear» entre 10.000 y 12.000 casas en los próximos 14 años , al tiempo que gastan otros 138 millones de euros en crear empleo en zonas como el parque industrial de St. Mary, en las islas de Scilly, o potenciar el emprendimiento en la zona de Dartmoor, que es un parque nacional de tierra yerma.El otro objetivo es la sostenibilidad, algo en lo que tanto Carlos III como el Príncipe Guillermo han mostrado interés a lo largo de los años, pero en cuyos terrenos aún no se había puesto en marcha para, por ejemplo, ofrecer energía renovable. El plan ahora es conseguir que en los próximos años haya 100.000 viviendas que se sustenten de la energía verde e invertir 23 millones en recuperación de entornos naturales. CríticasSin embargo, estos movimientos financieros no están sentando bien a todo el mundo. El pasado mes de marzo se anunció que el ducado vendería diez granjas en Devon, propiedades que habían formado parte de las propiedades del duque de Cornualles desde la creación del título en 1337, lo cual produjo inquietud y malestar entre los ciudadanos de la zona. Pero Bax insiste en que los granjeros que tenían el control de las granjas fueron los primeros en recibir la oferta de compra en unas condiciones beneficiosas y cree que la mayoría adquirirán los terrenos que han estado explotando hasta ahora. De esta manera el Príncipe Guillermo busca eludir la enésima polémica que le salpica en los últimos años. Tras esquivar en cierto modo aquellas que no le corresponden, como la de su tío el Príncipe Andrés, y habiendo dejado en segundo plano su enfrentamiento con su hermano Harry, el asunto de sus propiedades también ganó protagonismo. Al igual que se puso el centro de interés en su residencia tras haberse marchado de Adelaide Cottage a Forest Lodge , por el que ahora se ha descubierto que pagan unos 353.558 euros al año. Una cantidad mínima dados los precios del alquiler en Inglaterra, pero muy lejana a lo que su tío Andrés pagaba por el Royal Lodge. El príncipe Guillermo tiene importantes planes financieros que afectarán en gran medida a las zonas británicas de Cornualles, Scilly, Dartmoor, Bath y hasta una zona del sur de Londres. Al parecer, el hijo de Carlos III planea vender hasta un quinto de los terrenos que pertenecen al ducado de Cornualles en los próximos diez años al tiempo que invierte más de 574 millones de libras para, supuestamente, solventar las crisis de la vivienda y la naturaleza.Hay que tener en cuenta que gran parte de los ingresos privados de Guillermo, es decir, no procedentes de su sueldo como heredero y miembro activo de la Casa Real, vienen de los beneficios que recibe por los terrenos que vienen anexos por el ducado de Cornualles. En total son más de 23 millones de euros al año que salen de las 54 hectáreas que históricamente todos los herederos al trono tienen en propiedad desde el siglo XIV.Según explica el medio británico ‘The Times’, la intención de Guillermo es colaborar con la zona, en la que previamente habían recibido duras críticas por cobrar también a organizaciones benéficas o grupos comunitarios por el uso de los terrenos. Hasta el punto en el que, tras una investigación periodística en 2024, tuvieron que cambiar sus políticas para dejar de cobrar a patios de colegio , bomberos y otros lugares públicos.Noticia relacionada general No No Lady Louise Windsor se desmarca de la Familia Real británica y consigue un trabajo con sueldo Rocío F. de BujánSe les acusaba de ser «demasiado comerciales», algo contra lo que lucha ahora Will Bax, el jefe ejecutivo del ducado precisamente desde 2024. Ha sido quien se ha encargado de hacer las declaraciones a ‘The Times’ con las que el Príncipe de Gales pretende cambiar la percepción de los ciudadanos: «Guillermo ha decidido que el ducado no debería existir solo para el dominio del terreno, primero debería existir para tener un impacto positivo en el mundo».Como en España, Reino Unido también se enfrenta al reto de la vivienda accesible para las nuevas generaciones, lo que impulsa a Guillermo a invertir 180 millones de euros -generados gracias a la venta de tierras, desarrollo inmobiliario, acuerdos y préstamos- para construir casas en las islas de Scilly, Cornualles y en la zona de Kennington, al sur de Londres. Según Bax pretenden «desbloquear» entre 10.000 y 12.000 casas en los próximos 14 años , al tiempo que gastan otros 138 millones de euros en crear empleo en zonas como el parque industrial de St. Mary, en las islas de Scilly, o potenciar el emprendimiento en la zona de Dartmoor, que es un parque nacional de tierra yerma.El otro objetivo es la sostenibilidad, algo en lo que tanto Carlos III como el Príncipe Guillermo han mostrado interés a lo largo de los años, pero en cuyos terrenos aún no se había puesto en marcha para, por ejemplo, ofrecer energía renovable. El plan ahora es conseguir que en los próximos años haya 100.000 viviendas que se sustenten de la energía verde e invertir 23 millones en recuperación de entornos naturales. CríticasSin embargo, estos movimientos financieros no están sentando bien a todo el mundo. El pasado mes de marzo se anunció que el ducado vendería diez granjas en Devon, propiedades que habían formado parte de las propiedades del duque de Cornualles desde la creación del título en 1337, lo cual produjo inquietud y malestar entre los ciudadanos de la zona. Pero Bax insiste en que los granjeros que tenían el control de las granjas fueron los primeros en recibir la oferta de compra en unas condiciones beneficiosas y cree que la mayoría adquirirán los terrenos que han estado explotando hasta ahora. De esta manera el Príncipe Guillermo busca eludir la enésima polémica que le salpica en los últimos años. Tras esquivar en cierto modo aquellas que no le corresponden, como la de su tío el Príncipe Andrés, y habiendo dejado en segundo plano su enfrentamiento con su hermano Harry, el asunto de sus propiedades también ganó protagonismo. Al igual que se puso el centro de interés en su residencia tras haberse marchado de Adelaide Cottage a Forest Lodge , por el que ahora se ha descubierto que pagan unos 353.558 euros al año. Una cantidad mínima dados los precios del alquiler en Inglaterra, pero muy lejana a lo que su tío Andrés pagaba por el Royal Lodge.
El príncipe Guillermo tiene importantes planes financieros que afectarán en gran medida a las zonas británicas de Cornualles, Scilly, Dartmoor, Bath y hasta una zona del sur de Londres. Al parecer, el hijo de Carlos III planea vender hasta un quinto de los terrenos … que pertenecen al ducado de Cornualles en los próximos diez años al tiempo que invierte más de 574 millones de libras para, supuestamente, solventar las crisis de la vivienda y la naturaleza.
Hay que tener en cuenta que gran parte de los ingresos privados de Guillermo, es decir, no procedentes de su sueldo como heredero y miembro activo de la Casa Real, vienen de los beneficios que recibe por los terrenos que vienen anexos por el ducado de Cornualles. En total son más de 23 millones de euros al año que salen de las 54 hectáreas que históricamente todos los herederos al trono tienen en propiedad desde el siglo XIV.
Según explica el medio británico ‘The Times’, la intención de Guillermo es colaborar con la zona, en la que previamente habían recibido duras críticas por cobrar también a organizaciones benéficas o grupos comunitarios por el uso de los terrenos. Hasta el punto en el que, tras una investigación periodística en 2024, tuvieron que cambiar sus políticas para dejar de cobrar a patios de colegio, bomberos y otros lugares públicos.
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Se les acusaba de ser «demasiado comerciales», algo contra lo que lucha ahora Will Bax, el jefe ejecutivo del ducado precisamente desde 2024. Ha sido quien se ha encargado de hacer las declaraciones a ‘The Times’ con las que el Príncipe de Gales pretende cambiar la percepción de los ciudadanos: «Guillermo ha decidido que el ducado no debería existir solo para el dominio del terreno, primero debería existir para tener un impacto positivo en el mundo».
Como en España, Reino Unido también se enfrenta al reto de la vivienda accesible para las nuevas generaciones, lo que impulsa a Guillermo a invertir 180 millones de euros -generados gracias a la venta de tierras, desarrollo inmobiliario, acuerdos y préstamos- para construir casas en las islas de Scilly, Cornualles y en la zona de Kennington, al sur de Londres. Según Bax pretenden «desbloquear» entre 10.000 y 12.000 casas en los próximos 14 años, al tiempo que gastan otros 138 millones de euros en crear empleo en zonas como el parque industrial de St. Mary, en las islas de Scilly, o potenciar el emprendimiento en la zona de Dartmoor, que es un parque nacional de tierra yerma.
El otro objetivo es la sostenibilidad, algo en lo que tanto Carlos III como el Príncipe Guillermo han mostrado interés a lo largo de los años, pero en cuyos terrenos aún no se había puesto en marcha para, por ejemplo, ofrecer energía renovable. El plan ahora es conseguir que en los próximos años haya 100.000 viviendas que se sustenten de la energía verde e invertir 23 millones en recuperación de entornos naturales.
Críticas
Sin embargo, estos movimientos financieros no están sentando bien a todo el mundo. El pasado mes de marzo se anunció que el ducado vendería diez granjas en Devon, propiedades que habían formado parte de las propiedades del duque de Cornualles desde la creación del título en 1337, lo cual produjo inquietud y malestar entre los ciudadanos de la zona. Pero Bax insiste en que los granjeros que tenían el control de las granjas fueron los primeros en recibir la oferta de compra en unas condiciones beneficiosas y cree que la mayoría adquirirán los terrenos que han estado explotando hasta ahora.
De esta manera el Príncipe Guillermo busca eludir la enésima polémica que le salpica en los últimos años. Tras esquivar en cierto modo aquellas que no le corresponden, como la de su tío el Príncipe Andrés, y habiendo dejado en segundo plano su enfrentamiento con su hermano Harry, el asunto de sus propiedades también ganó protagonismo. Al igual que se puso el centro de interés en su residencia tras haberse marchado de Adelaide Cottage a Forest Lodge, por el que ahora se ha descubierto que pagan unos 353.558 euros al año. Una cantidad mínima dados los precios del alquiler en Inglaterra, pero muy lejana a lo que su tío Andrés pagaba por el Royal Lodge.
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