La migración como arma de la guerra híbrida
En apenas unos días, 60.000 personas cruzaron a nado la frontera entre Marruecos y España para llegar a Ceuta; al menos, 67 perdieron la vida en el mar. Europa respondió cerrando sus fronteras. En 48 horas, Francia reforzó la presencia policial en los pasos fronterizos de los Pirineos, Italia impuso 30 días de controles a las llegadas desde España y su primera ministra, Giorgia Meloni, pidió suspender el espacio Schengen con nuestro país por un enclave que ya está excluido del acuerdo.
En apenas unos días, 60.000 personas cruzaron a nado la frontera entre Marruecos y España para llegar a Ceuta; al menos, 67 perdieron la vida en el mar. Europa
En apenas unos días, 60.000 personas cruzaron a nado la frontera entre Marruecos y España para llegar a Ceuta; al menos, 67 perdieron la vida en el mar. Europa respondió cerrando sus fronteras. En 48 horas, Francia reforzó la presencia policial en los pasos fronterizos de los Pirineos, Italia impuso 30 días de controles a las llegadas desde España y su primera ministra, Giorgia Meloni, pidió suspender el espacio Schengen con nuestro país por un enclave que ya está excluido del acuerdo.
