La economía española está mostrando una capacidad de resistencia frente al conflicto en Oriente Próximo mayor de la esperada, o al menos así lo cree la OCDE, que en su último informe de perspectivas económicas ha elevado una décima la estimación de avance del PIB de 2026 para volver a situarlo en el 2,2%, allí donde estaba antes de que el pasado mes de marzo el organismo internacional decidiera rebajarlo, tras cuatro semanas de cierre del estrecho de Ormuz. Tres meses más tarde, la OCDE dibuja un escenario en el que, finalmente, el vigor de la demanda interna, el consumo privado, la inversión, el aumento del empleo y los fondos Next Generation -que este agosto dejarán de llegar- serán suficientes para compensar el lastre que supone el sector exterior en un contexto en el que nuestros principales socios comerciales no logran salir de la atonía económica. Para este año, el crecimiento medio previsto para la zona euro se sitúa apenas en 0,8%, mientras que el de Alemania queda y Francia quedan en el 0,7%, y el de Italia, en el 0,5%. Así las cosas, la OCDE ha cambiado el paso y ahora prevé que el avance económico de España triplicará la media de los países de la moneda común, aunque lo que el organismo internacional no ha modificado es la estimación para 2027, que vuelve a dibujar un escenario de frenazo brusco del PIB, con un alza del 1,7% al final de ese ejercicio.La contraparte de estos datos, claro está, es la inflación, que la OCDE sitúa en el 3,3% para 2026 y el 2,9% para 2027, en ambos casos muy lejos de ese 2% que el Banco Central Europeo considera ‘recomendable’. Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información La economía española está mostrando una capacidad de resistencia frente al conflicto en Oriente Próximo mayor de la esperada, o al menos así lo cree la OCDE, que en su último informe de perspectivas económicas ha elevado una décima la estimación de avance del PIB de 2026 para volver a situarlo en el 2,2%, allí donde estaba antes de que el pasado mes de marzo el organismo internacional decidiera rebajarlo, tras cuatro semanas de cierre del estrecho de Ormuz. Tres meses más tarde, la OCDE dibuja un escenario en el que, finalmente, el vigor de la demanda interna, el consumo privado, la inversión, el aumento del empleo y los fondos Next Generation -que este agosto dejarán de llegar- serán suficientes para compensar el lastre que supone el sector exterior en un contexto en el que nuestros principales socios comerciales no logran salir de la atonía económica. Para este año, el crecimiento medio previsto para la zona euro se sitúa apenas en 0,8%, mientras que el de Alemania queda y Francia quedan en el 0,7%, y el de Italia, en el 0,5%. Así las cosas, la OCDE ha cambiado el paso y ahora prevé que el avance económico de España triplicará la media de los países de la moneda común, aunque lo que el organismo internacional no ha modificado es la estimación para 2027, que vuelve a dibujar un escenario de frenazo brusco del PIB, con un alza del 1,7% al final de ese ejercicio.La contraparte de estos datos, claro está, es la inflación, que la OCDE sitúa en el 3,3% para 2026 y el 2,9% para 2027, en ambos casos muy lejos de ese 2% que el Banco Central Europeo considera ‘recomendable’. Nuestra redacción está trabajando para ampliar la información
El organismo revisa una décima al alza sus previsiones para 2026 y mantiene la estimación nuestro país muy por encima del resto de grandes economías del euro

(Ignacio Gil)

España refuerza el liderazgo en crecimiento económico entre las grandes economías europeas. La OCDE proyecta un avance del PIB del 2,2% en 2026 para nuestro país, casi el triple que la media de la zona euro (0,8%) y muy por encima de Alemania ( … 0,7%), Francia (0,7%) e Italia (0,5%).
Frente a su último informe (marzo), la OCDE mejora la previsión de crecimiento de España para 2026, del 2,1% al 2,2%, y mantiene la de 2027 en el 1,7%. Es la única gran economía de la zona euro cuya previsión se revisa al alza para este año.
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