Qué decir de Pablo Palazuelo (1915-2007) que no se haya advertido ya. Es el más sobresaliente de los geométricos españoles, perteneciente a una generación que dio fenomenales pintores y escultores constructivistas. ¿Por qué? Por la superior elegancia –o ‘belleza’, si se quiere– de sus composiciones; por la complejidad y la fecundidad de los patrones o pautas que inventó y desarrolló. Estas secuencias misteriosas –Palazuelo no quería hablar abiertamente de este asunto– le permitieron crear a lo largo de sesenta años composiciones muy variadas que nunca dejaban de ser suyas. Fácilmente reconocibles, pero nunca explicables. Sus módulos y el modo en que el artista los generaba me han intrigado siempre. Todos los artistas geométricos que conozco están encantados de hablar de la matemática que subyace en sus obras; todos, menos él.Noticia relacionada general No No ABCDEARCO El IVA del 21 por ciento, lo verdaderamente escandaloso de ARCO’26 Francisco CarpioEn 2023, el Museo ICO presentó ‘Pablo Palazuelo. La línea como sueño de arquitectura’, una gran exposición comisariada por Gonzalo Sotelo-Calvillo y Teresa Raventós-Viñas (ambos arquitectos) que analizaba la relación entre la inicial vocación de arquitecto de Palazuelo (estudia en la City of Oxford of Arts and Crafts entre 1933 y 1936 y la guerra le obliga a abandonar y regresar a España) y su posterior obra plástica.La línea pensanteEn aquella muestra, basada en la tesis doctoral de Sotelo-Calvillo ‘Análisis de la geometría de Pablo Palazuelo desde la visión del arquitecto’ (publicada luego en 2021), sí encontramos una aproximación rigurosa a este asunto e incluso fascinantes vídeos explicativos, no fáciles de entender. Palazuelo trabajaba plegando planos y, sin embargo, dice: «¿Qué quieres? Es la línea la que piensa y yo debo estar atento a su pensamiento».En las imágenes, detalle de ‘Virtus Marin IV’ (1995); maqueta de escultura «Miroir de formes» (1990), y ‘Días de Junio V’ ABCEsta pequeña exposición en la galería Cayón podría tratar de todo esto. Reúne tan solo siete piezas, realizadas entre 1977 y 2003, su última etapa, ya en el estudio de Galapagar. El texto introductorio dice que «aunque mantuvo constantes sus intereses esenciales –la geometría, la transformación, la energía y las estructuras ocultas de la Naturaleza–, las obras de estos años revelan una mayor fluidez compositiva y una apertura formal cada vez más evidente».Y efectivamente coexisten aquí piezas en las que se aprecian sus características y dinámicas secuencias verticales de formas angulosas, como ‘Vitrus Marin IV’ (1995), con obras en las que el artista arriba a lo sublime, como ‘Circino XXII’ (2003), donde el análisis de las secuencias de líneas y ángulos deriva en el de las elipses, manteniéndose ese complejo y misterioso juego de proporciones que sigue permitiéndonos afirmar ‘es un Palazuelo’.arte_abc_0724Y, puesto que hablamos de plegamientos, aquí están tres esculturas. Estas refinadas, estilizadas y mínimas piezas de acero inoxidable, que el artista expuso reiteradamente en Soledad Lorenzo en sus últimos años y se encuentran ya en múltiples museos de todo el mundo, consisten ciertamente en planos recortados y doblados. ‘Campo I’ (2002) es muy característica; ‘Días de Junio V [versión 1]’, de 1990, tiene forma de flor y es más rara. Pablo Palazuelo Lugar: Galería Cayón (Madrid) Dirección: C/ Blanca de Navarra, 9. Clausura: Hasta el 24 de julio de 2026 Valoración: ****Pero la que me resulta más fascinante es ‘Maqueta de escultura Miroir de formes’, de 1990. Se trata de un sencillo boceto realizado en latón dorado que, carente de la pulcritud industrial de sus obras finales, revela ese trabajo manual de plegado del material dúctil, y hace perceptible el ensimismamiento del artista, su amoroso deambular por los paraísos geométricos. Qué decir de Pablo Palazuelo (1915-2007) que no se haya advertido ya. Es el más sobresaliente de los geométricos españoles, perteneciente a una generación que dio fenomenales pintores y escultores constructivistas. ¿Por qué? Por la superior elegancia –o ‘belleza’, si se quiere– de sus composiciones; por la complejidad y la fecundidad de los patrones o pautas que inventó y desarrolló. Estas secuencias misteriosas –Palazuelo no quería hablar abiertamente de este asunto– le permitieron crear a lo largo de sesenta años composiciones muy variadas que nunca dejaban de ser suyas. Fácilmente reconocibles, pero nunca explicables. Sus módulos y el modo en que el artista los generaba me han intrigado siempre. Todos los artistas geométricos que conozco están encantados de hablar de la matemática que subyace en sus obras; todos, menos él.Noticia relacionada general No No ABCDEARCO El IVA del 21 por ciento, lo verdaderamente escandaloso de ARCO’26 Francisco CarpioEn 2023, el Museo ICO presentó ‘Pablo Palazuelo. La línea como sueño de arquitectura’, una gran exposición comisariada por Gonzalo Sotelo-Calvillo y Teresa Raventós-Viñas (ambos arquitectos) que analizaba la relación entre la inicial vocación de arquitecto de Palazuelo (estudia en la City of Oxford of Arts and Crafts entre 1933 y 1936 y la guerra le obliga a abandonar y regresar a España) y su posterior obra plástica.La línea pensanteEn aquella muestra, basada en la tesis doctoral de Sotelo-Calvillo ‘Análisis de la geometría de Pablo Palazuelo desde la visión del arquitecto’ (publicada luego en 2021), sí encontramos una aproximación rigurosa a este asunto e incluso fascinantes vídeos explicativos, no fáciles de entender. Palazuelo trabajaba plegando planos y, sin embargo, dice: «¿Qué quieres? Es la línea la que piensa y yo debo estar atento a su pensamiento».En las imágenes, detalle de ‘Virtus Marin IV’ (1995); maqueta de escultura «Miroir de formes» (1990), y ‘Días de Junio V’ ABCEsta pequeña exposición en la galería Cayón podría tratar de todo esto. Reúne tan solo siete piezas, realizadas entre 1977 y 2003, su última etapa, ya en el estudio de Galapagar. El texto introductorio dice que «aunque mantuvo constantes sus intereses esenciales –la geometría, la transformación, la energía y las estructuras ocultas de la Naturaleza–, las obras de estos años revelan una mayor fluidez compositiva y una apertura formal cada vez más evidente».Y efectivamente coexisten aquí piezas en las que se aprecian sus características y dinámicas secuencias verticales de formas angulosas, como ‘Vitrus Marin IV’ (1995), con obras en las que el artista arriba a lo sublime, como ‘Circino XXII’ (2003), donde el análisis de las secuencias de líneas y ángulos deriva en el de las elipses, manteniéndose ese complejo y misterioso juego de proporciones que sigue permitiéndonos afirmar ‘es un Palazuelo’.arte_abc_0724Y, puesto que hablamos de plegamientos, aquí están tres esculturas. Estas refinadas, estilizadas y mínimas piezas de acero inoxidable, que el artista expuso reiteradamente en Soledad Lorenzo en sus últimos años y se encuentran ya en múltiples museos de todo el mundo, consisten ciertamente en planos recortados y doblados. ‘Campo I’ (2002) es muy característica; ‘Días de Junio V [versión 1]’, de 1990, tiene forma de flor y es más rara. Pablo Palazuelo Lugar: Galería Cayón (Madrid) Dirección: C/ Blanca de Navarra, 9. Clausura: Hasta el 24 de julio de 2026 Valoración: ****Pero la que me resulta más fascinante es ‘Maqueta de escultura Miroir de formes’, de 1990. Se trata de un sencillo boceto realizado en latón dorado que, carente de la pulcritud industrial de sus obras finales, revela ese trabajo manual de plegado del material dúctil, y hace perceptible el ensimismamiento del artista, su amoroso deambular por los paraísos geométricos.
Qué decir de Pablo Palazuelo (1915-2007) que no se haya advertido ya. Es el más sobresaliente de los geométricos españoles, perteneciente a una generación que dio fenomenales pintores y escultores constructivistas. ¿Por qué? Por la superior elegancia –o ‘belleza’, si se quiere– de … sus composiciones; por la complejidad y la fecundidad de los patrones o pautas que inventó y desarrolló.
Estas secuencias misteriosas –Palazuelo no quería hablar abiertamente de este asunto– le permitieron crear a lo largo de sesenta años composiciones muy variadas que nunca dejaban de ser suyas. Fácilmente reconocibles, pero nunca explicables.
Sus módulos y el modo en que el artista los generaba me han intrigado siempre. Todos los artistas geométricos que conozco están encantados de hablar de la matemática que subyace en sus obras; todos, menos él.
Noticia relacionada
En 2023, el Museo ICO presentó ‘Pablo Palazuelo. La línea como sueño de arquitectura’, una gran exposición comisariada por Gonzalo Sotelo-Calvillo y Teresa Raventós-Viñas (ambos arquitectos) que analizaba la relación entre la inicial vocación de arquitecto de Palazuelo (estudia en la City of Oxford of Arts and Crafts entre 1933 y 1936 y la guerra le obliga a abandonar y regresar a España) y su posterior obra plástica.
La línea pensante
En aquella muestra, basada en la tesis doctoral de Sotelo-Calvillo ‘Análisis de la geometría de Pablo Palazuelo desde la visión del arquitecto’ (publicada luego en 2021), sí encontramos una aproximación rigurosa a este asunto e incluso fascinantes vídeos explicativos, no fáciles de entender. Palazuelo trabajaba plegando planos y, sin embargo, dice: «¿Qué quieres? Es la línea la que piensa y yo debo estar atento a su pensamiento».
(ABC)
Esta pequeña exposición en la galería Cayón podría tratar de todo esto. Reúne tan solo siete piezas, realizadas entre 1977 y 2003, su última etapa, ya en el estudio de Galapagar. El texto introductorio dice que «aunque mantuvo constantes sus intereses esenciales –la geometría, la transformación, la energía y las estructuras ocultas de la Naturaleza–, las obras de estos años revelan una mayor fluidez compositiva y una apertura formal cada vez más evidente».
Y efectivamente coexisten aquí piezas en las que se aprecian sus características y dinámicas secuencias verticales de formas angulosas, como ‘Vitrus Marin IV’ (1995), con obras en las que el artista arriba a lo sublime, como ‘Circino XXII’ (2003), donde el análisis de las secuencias de líneas y ángulos deriva en el de las elipses, manteniéndose ese complejo y misterioso juego de proporciones que sigue permitiéndonos afirmar ‘es un Palazuelo’.
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Y, puesto que hablamos de plegamientos, aquí están tres esculturas. Estas refinadas, estilizadas y mínimas piezas de acero inoxidable, que el artista expuso reiteradamente en Soledad Lorenzo en sus últimos años y se encuentran ya en múltiples museos de todo el mundo, consisten ciertamente en planos recortados y doblados. ‘Campo I’ (2002) es muy característica; ‘Días de Junio V [versión 1]’, de 1990, tiene forma de flor y es más rara.
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Pablo Palazuelo

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Lugar:
Galería Cayón (Madrid) -
Dirección:
C/ Blanca de Navarra, 9. -
Clausura:
Hasta el 24 de julio de 2026 -
Valoración:
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Pero la que me resulta más fascinante es ‘Maqueta de escultura Miroir de formes’, de 1990. Se trata de un sencillo boceto realizado en latón dorado que, carente de la pulcritud industrial de sus obras finales, revela ese trabajo manual de plegado del material dúctil, y hace perceptible el ensimismamiento del artista, su amoroso deambular por los paraísos geométricos.
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