La imagen se tomó el 26 de julio al amanecer. El bombero Luis eleva su mirada al cielo, la mascarilla bajada deja entrever una sonrisilla mientras piensa: “Qué bien hemos trabajado y qué efecto ha hecho”. Luis, que no quiere que salga su apellido y prefiere que sean entrevistados sus compañeros más experimentados, tiene 25 años, lleva cuatro campañas de verano luchando contra el fuego en la Comunidad de Madrid y este es el primer año que tiene plaza fija. Le ha tocado justo cuando la región vive “el peor incendio de su historia”, como han calificado las autoridades. Pero Luis, solo quiere que acaben sus dos días de descanso: “Estás deseando volver al incendio para salvar todo lo que puedas”.
Uno de los efectivos que trabaja en San Martín de Valdeiglesias relata las dos noches que ha luchado contra el fuego en su primer año con plaza fija
La imagen se tomó el 26 de julio al amanecer. El bombero Luis eleva su mirada al cielo, la mascarilla bajada deja entrever una sonrisilla mientras piensa: “Qué bien hemos trabajado y qué efecto ha hecho”. Luis, que no quiere que salga su apellido y prefiere que sean entrevistados sus compañeros más experimentados, tiene 25 años, lleva cuatro campañas de verano luchando contra el fuego en la Comunidad de Madrid y este es el primer año que tiene plaza fija. Le ha tocado justo cuando la región vive “el peor incendio de su historia”, como han calificado las autoridades. Pero Luis, solo quiere que acaben sus dos días de descanso: “Estás deseando volver al incendio para salvar todo lo que puedas”.
