Entre vivas y vítores llegaba el Rey Felipe VI a la explanada de la plaza de toros de Las Ventas veinte minutos antes de que comenzara el festejo. Allí esperaban para saludarle, además de una multitud, personalidades como Isabel Díaz Ayuso, Martínez Almeida, Carlos Novillo, Miguel Martín , los empresarios Rafael G. Garrido, Simón Casas y Víctor Zabala, así como Victorino Martín. El ganadero se sentó, diez minutos después, junto a Su Majestad en la barrera del tendido 9 para ejercer como asesor. Junto a ellos estaba María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa.La mañana de este jueves se descubrió en el patio de cuadrillas un azulejo en homenaje a los fotógrafos taurinos. Y en el burladero estaban los directores de los principales medios , entre ellos Julián Quirós, de ABC; Joaquín Manso, de El Mundo; Andrés Rodríguez, de Forbes: Jason Horowitz, delegado de The New York Times; Oscar Torres, director de informativos de RNE, al igual que José Antonio Álvarez Gundín en Telemadrid, y Francisco Moreno, de Mediaset.taurina_0639En la plaza no cabía un alfiler y se notaba el calor. Los abanicos no paraban en el sol, pero tampoco en la sombra, donde Esperanza Aguirre se abanicaba con uno de papel del Partido Popular. Ramón Valencia compartía sus impresiones del primer toro con María Dolores de Cospedal. Bruno Aloi brindó ese Rasgueo al Rey: «Es un honor brindarle la muerte del toro de mi confirmación. Con el mayor respeto hacia usted y hacia España, ¡viva España y viva México!».Noticia relacionada general No No Urdiales destapa las esencias de la torería y la Puerta Grande Rosario Pérez«¿Has visto que perdió Sinner?», se preguntaban por el 3 antes de arrancarse por ‘olés’ ante las verónicas de Urdiales a Bullanguero. «Majestad, es un honor poder brindarle esta faena. España es un país maravilloso por sus tradiciones culturales. Para nosotros es un orgullo que sea nuestro Rey, y que esté aquí como su abuela y como su padre . ¡Viva España y viva el toreo!», le dijo Diego a Don Felipe antes de cortar la primera oreja de la tarde.En el tercero se desataron los ‘vivas’, mientras Roca Rey iba al 9 a dedicar la faena de Perdigonero al Rey. «Es un gusto tenerle aquí, va por usted». Luisma Lozano y Tomás Páramo no perdían ojo del peruano.«¡Fuera, fuera!», se oía en el 5 mientras la policía entraba en escena. Al final se llevaron a uno, al que al menos dio tiempo a ver el quite de Urdiales que puso en pie la plaza. David Summers aplaudía en el callejón mientras el riojano esperaba rodilla en tierra que doblara Mapaná. «Qué torería más añeja», comentaban los tendidos. Javier Conde abrazaba a Diego cuando paseaba el trofeo.Durante la lidia del quinto había cierta desconexión. Se escuchó «Pedro Sánchez…», y que todos volvieron a mirar al ruedo: Roca se plantó de hinojos. Ahí terminaron las conversaciones sobre Zapatero . Carmen Lomana sonreía mientras aplaudía al peruano, cuando cortó la oreja de Secuestrador.Cuando salía el sexto, los 31 grados seguían ahí. Muchos se fueron para vivir la Puerta Grande de Urdiales, aunque la plaza seguía prácticamente llena, para ver a Bruno Aloi con Timorato. «No tengo más palabras que decirle que va por su valor», le dijo el mexicano a Díaz Ayuso . Y, de nuevo, entre vítores se fue Su Majestad, tras presenciar la gloria de Urdiales. Entre vivas y vítores llegaba el Rey Felipe VI a la explanada de la plaza de toros de Las Ventas veinte minutos antes de que comenzara el festejo. Allí esperaban para saludarle, además de una multitud, personalidades como Isabel Díaz Ayuso, Martínez Almeida, Carlos Novillo, Miguel Martín , los empresarios Rafael G. Garrido, Simón Casas y Víctor Zabala, así como Victorino Martín. El ganadero se sentó, diez minutos después, junto a Su Majestad en la barrera del tendido 9 para ejercer como asesor. Junto a ellos estaba María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa.La mañana de este jueves se descubrió en el patio de cuadrillas un azulejo en homenaje a los fotógrafos taurinos. Y en el burladero estaban los directores de los principales medios , entre ellos Julián Quirós, de ABC; Joaquín Manso, de El Mundo; Andrés Rodríguez, de Forbes: Jason Horowitz, delegado de The New York Times; Oscar Torres, director de informativos de RNE, al igual que José Antonio Álvarez Gundín en Telemadrid, y Francisco Moreno, de Mediaset.taurina_0639En la plaza no cabía un alfiler y se notaba el calor. Los abanicos no paraban en el sol, pero tampoco en la sombra, donde Esperanza Aguirre se abanicaba con uno de papel del Partido Popular. Ramón Valencia compartía sus impresiones del primer toro con María Dolores de Cospedal. Bruno Aloi brindó ese Rasgueo al Rey: «Es un honor brindarle la muerte del toro de mi confirmación. Con el mayor respeto hacia usted y hacia España, ¡viva España y viva México!».Noticia relacionada general No No Urdiales destapa las esencias de la torería y la Puerta Grande Rosario Pérez«¿Has visto que perdió Sinner?», se preguntaban por el 3 antes de arrancarse por ‘olés’ ante las verónicas de Urdiales a Bullanguero. «Majestad, es un honor poder brindarle esta faena. España es un país maravilloso por sus tradiciones culturales. Para nosotros es un orgullo que sea nuestro Rey, y que esté aquí como su abuela y como su padre . ¡Viva España y viva el toreo!», le dijo Diego a Don Felipe antes de cortar la primera oreja de la tarde.En el tercero se desataron los ‘vivas’, mientras Roca Rey iba al 9 a dedicar la faena de Perdigonero al Rey. «Es un gusto tenerle aquí, va por usted». Luisma Lozano y Tomás Páramo no perdían ojo del peruano.«¡Fuera, fuera!», se oía en el 5 mientras la policía entraba en escena. Al final se llevaron a uno, al que al menos dio tiempo a ver el quite de Urdiales que puso en pie la plaza. David Summers aplaudía en el callejón mientras el riojano esperaba rodilla en tierra que doblara Mapaná. «Qué torería más añeja», comentaban los tendidos. Javier Conde abrazaba a Diego cuando paseaba el trofeo.Durante la lidia del quinto había cierta desconexión. Se escuchó «Pedro Sánchez…», y que todos volvieron a mirar al ruedo: Roca se plantó de hinojos. Ahí terminaron las conversaciones sobre Zapatero . Carmen Lomana sonreía mientras aplaudía al peruano, cuando cortó la oreja de Secuestrador.Cuando salía el sexto, los 31 grados seguían ahí. Muchos se fueron para vivir la Puerta Grande de Urdiales, aunque la plaza seguía prácticamente llena, para ver a Bruno Aloi con Timorato. «No tengo más palabras que decirle que va por su valor», le dijo el mexicano a Díaz Ayuso . Y, de nuevo, entre vítores se fue Su Majestad, tras presenciar la gloria de Urdiales.
Entre vivas y vítores llegaba el Rey Felipe VI a la explanada de la plaza de toros de Las Ventas veinte minutos antes de que comenzara el festejo. Allí esperaban para saludarle, además de una multitud, personalidades como Isabel Díaz Ayuso, Martínez Almeida, Carlos … Novillo, Miguel Martín, los empresarios Rafael G. Garrido, Simón Casas y Víctor Zabala, así como Victorino Martín. El ganadero se sentó, diez minutos después, junto a Su Majestad en la barrera del tendido 9 para ejercer como asesor. Junto a ellos estaba María Rey, presidenta de la Asociación de la Prensa.
La mañana de este jueves se descubrió en el patio de cuadrillas un azulejo en homenaje a los fotógrafos taurinos. Y en el burladero estaban los directores de los principales medios, entre ellos Julián Quirós, de ABC; Joaquín Manso, de El Mundo; Andrés Rodríguez, de Forbes: Jason Horowitz, delegado de The New York Times; Oscar Torres, director de informativos de RNE, al igual que José Antonio Álvarez Gundín en Telemadrid, y Francisco Moreno, de Mediaset.
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En la plaza no cabía un alfiler y se notaba el calor. Los abanicos no paraban en el sol, pero tampoco en la sombra, donde Esperanza Aguirre se abanicaba con uno de papel del Partido Popular. Ramón Valencia compartía sus impresiones del primer toro con María Dolores de Cospedal. Bruno Aloi brindó ese Rasgueo al Rey: «Es un honor brindarle la muerte del toro de mi confirmación. Con el mayor respeto hacia usted y hacia España, ¡viva España y viva México!».
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«¿Has visto que perdió Sinner?», se preguntaban por el 3 antes de arrancarse por ‘olés’ ante las verónicas de Urdiales a Bullanguero. «Majestad, es un honor poder brindarle esta faena. España es un país maravilloso por sus tradiciones culturales. Para nosotros es un orgullo que sea nuestro Rey, y que esté aquí como su abuela y como su padre. ¡Viva España y viva el toreo!», le dijo Diego a don Felipe antes de cortar la primera oreja de la tarde.
En el tercero se desataron los ‘vivas’, mientras Roca Rey iba al 9 a dedicar la faena de Perdigonero al Rey. «Es un gusto tenerle aquí, va por usted». Luisma Lozano y Tomás Páramo no perdían ojo del peruano.
«¡Fuera, fuera!», se oía en el 5 mientras la policía entraba en escena. Al final se llevaron a uno, al que al menos dio tiempo a ver el quite de Urdiales que puso en pie la plaza. David Summers aplaudía en el callejón mientras el riojano esperaba rodilla en tierra que doblara Mapaná. «Qué torería más añeja», comentaban los tendidos. Javier Conde abrazaba a Diego cuando paseaba el trofeo.
Durante la lidia del quinto había cierta desconexión. Se escuchó «Pedro Sánchez…», y que todos volvieron a mirar al ruedo: Roca se plantó de hinojos. Ahí terminaron las conversaciones sobre Zapatero. Carmen Lomana sonreía mientras aplaudía al peruano, cuando cortó la oreja de Secuestrador.
Cuando salía el sexto, los 31 grados seguían ahí. Muchos se fueron para vivir la Puerta Grande de Urdiales, aunque la plaza seguía prácticamente llena, para ver a Bruno Aloi con Timorato. «No tengo más palabras que decirle que va por su valor», le dijo el mexicano a Díaz Ayuso. Y, de nuevo, entre vítores se fue Su Majestad, tras presenciar la gloria de Urdiales.
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