El Sindicato Reformista de Policías (SRP) brinda su apoyo “rotundo e incondicional” a la profesora agredida el pasado domingo por un agente durante la manifestación celebrada en Valencia en defensa de los derechos de profesorado. “Una sociedad democrática no puede tolerar que una ciudadana que ejerce pacíficamente” su derecho a manifestarse “termine en el suelo golpeada y humillada”, señala la agrupación en un comunicado al que ha tenido acceso EL PAÍS. “Mucho menos cuando se trata de una mujer que dedicó su vida a la educación pública y al servicio de generaciones de estudiantes”. La dirección del minoritario SRP exige “que los hechos se esclarezcan con transparencia y que se depuren responsabilidades sin excusas ni dilaciones” y subraya que “la violencia injustificada no tiene cabida en un cuerpo policial que debe ser garante de derechos, no una amenaza”.
El minoritario SRP se desmarca de la defensa del agente ejercida por otras agrupaciones o del silencio de Jupol, mayoritario en el cuerpo
El Sindicato Reformista de Policías (SRP) brinda su apoyo “rotundo e incondicional” a la profesora agredida el pasado domingo por un agente durante la manifestación celebrada en Valencia en defensa de los derechos de profesorado. “Una sociedad democrática no puede tolerar que una ciudadana que ejerce pacíficamente” su derecho a manifestarse “termine en el suelo golpeada y humillada”, señala la agrupación en un comunicado al que ha tenido acceso EL PAÍS. “Mucho menos cuando se trata de una mujer que dedicó su vida a la educación pública y al servicio de generaciones de estudiantes”. La dirección del minoritario SRP exige “que los hechos se esclarezcan con transparencia y que se depuren responsabilidades sin excusas ni dilaciones” y subraya que “la violencia injustificada no tiene cabida en un cuerpo policial que debe ser garante de derechos, no una amenaza”.
