Fuera de los círculos especializados, es un artista muy poco conocido. Y eso que fue muy prolífico. Fernando Brambila (Cassano d’Adda, Italia, 1763-Madrid, 1834), pintor, dibujante, grabador, arquitecto, escenógrafo, decorador y paisajista. fue hombre renacentista, pero nació unos siglos tarde. Participó en la célebre expedición Malaspina , un ambicioso proyecto científico puesto en marcha por el capitán de la Armada española Alessandro Malaspina y financiado por la monarquía española. El objetivo, ampliar el conocimiento geográfico, natural y etnográfico de América, Asia y Oceanía. Los integrantes de la expedición viajaron a bordo de dos corbetas: Descubierta y Atrevida. Brambila se embarcó en 1791, a los 28 años. Su misión era documentar paisajes, ciudades, poblaciones y especímenes naturales. En 1974 llegó a España, tras finalizar un duro y larguísimo viaje.Formado en la Academia de Brera en Milán, fue pintor, arquitecto y adornista de la Corte española, primero con Carlos IV y después con Fernando VII . Patrimonio Nacional ha querido rendirle homenaje y saldar una deuda pendiente con una pequeña exposición en la Galería de las Colecciones Reales . La comisaria, Isabel Rodríguez Marco, conservadora de Patrimonio Nacional, ha reunido, hasta el 12 de octubre, una treintena de obras, entre pinturas, dibujos, estampas y libros. Parte de las obras proceden de la Real Biblioteca. Cuelgan algunos de sus trabajos en la expedición Malaspina: una vista de Manila y dos dibujos a lápiz del artista (una vaca marina o sirenio y un delfín) tomados en Filipinas, préstamos del Museo de América. Fernando Brambila. Vista del Panteón de nuestros augustos reyes en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Patrimonio NacionalEl artista italiano está muy ligado a la institución, pues entre sus actividades estaba realizar un conjunto de vistas de los Reales Sitios por encargo de Fernando VII. Entre 1821 y 1833 realizó 95 pinturas -después se reprodujeron en litografías-, concebidas para decorar las estancias de las casas de campo reales . Así, las vistas del Real Sitio de la Granja de San Ildefonso se realizaron para la Casa del Labrador de Aranjuez (permanecen allí) y las vistas de Aranjuez decoraron la Casita del Príncipe de El Escorial. También trabajó para Sitios Reales hoy desaparecidos, como La Isabela, en Guadalajara. Además, Brambila pintó vistas de Madrid: el Palacio Real, el del Buen Retiro y el Museo de Pintura, hoy el Prado. Víctor Cageao, director de la Galería de las Colecciones Reales, subraya la relevancia pictórica y testimonial de este proyecto, así como la precisión y elegancia del trabajo de este artista discreto. Brambila fue director de la Sala de Perspectiva de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y, según Cageao, «casi un corresponsal de guerra». Junto con el pintor Juan Gálvez viajó a Zaragoza en 1808, tras el asedio de las tropas francesas . Testigos de la devastación de la ciudad, inmortalizaron sus ruinas y retrataron a los héroes que la defendieron: Agustina de Aragón, el general Palafox… Ante el avance de las tropas napoleónicas, Brambila y Gálvez tuvieron que huir. El artista italiano participó en la decoración de los palacios reales, diseñó monumentos conmemorativos y realizó escenografías: creó un gran arco triunfal para la Puerta del Perdón de la catedral de Toledo, participó en edificaciones de recreo de los jardines del Buen Retiro y en el Palacete de la Moncloa. Fernando Brambila murió en Madrid en 1834. Fuera de los círculos especializados, es un artista muy poco conocido. Y eso que fue muy prolífico. Fernando Brambila (Cassano d’Adda, Italia, 1763-Madrid, 1834), pintor, dibujante, grabador, arquitecto, escenógrafo, decorador y paisajista. fue hombre renacentista, pero nació unos siglos tarde. Participó en la célebre expedición Malaspina , un ambicioso proyecto científico puesto en marcha por el capitán de la Armada española Alessandro Malaspina y financiado por la monarquía española. El objetivo, ampliar el conocimiento geográfico, natural y etnográfico de América, Asia y Oceanía. Los integrantes de la expedición viajaron a bordo de dos corbetas: Descubierta y Atrevida. Brambila se embarcó en 1791, a los 28 años. Su misión era documentar paisajes, ciudades, poblaciones y especímenes naturales. En 1974 llegó a España, tras finalizar un duro y larguísimo viaje.Formado en la Academia de Brera en Milán, fue pintor, arquitecto y adornista de la Corte española, primero con Carlos IV y después con Fernando VII . Patrimonio Nacional ha querido rendirle homenaje y saldar una deuda pendiente con una pequeña exposición en la Galería de las Colecciones Reales . La comisaria, Isabel Rodríguez Marco, conservadora de Patrimonio Nacional, ha reunido, hasta el 12 de octubre, una treintena de obras, entre pinturas, dibujos, estampas y libros. Parte de las obras proceden de la Real Biblioteca. Cuelgan algunos de sus trabajos en la expedición Malaspina: una vista de Manila y dos dibujos a lápiz del artista (una vaca marina o sirenio y un delfín) tomados en Filipinas, préstamos del Museo de América. Fernando Brambila. Vista del Panteón de nuestros augustos reyes en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Patrimonio NacionalEl artista italiano está muy ligado a la institución, pues entre sus actividades estaba realizar un conjunto de vistas de los Reales Sitios por encargo de Fernando VII. Entre 1821 y 1833 realizó 95 pinturas -después se reprodujeron en litografías-, concebidas para decorar las estancias de las casas de campo reales . Así, las vistas del Real Sitio de la Granja de San Ildefonso se realizaron para la Casa del Labrador de Aranjuez (permanecen allí) y las vistas de Aranjuez decoraron la Casita del Príncipe de El Escorial. También trabajó para Sitios Reales hoy desaparecidos, como La Isabela, en Guadalajara. Además, Brambila pintó vistas de Madrid: el Palacio Real, el del Buen Retiro y el Museo de Pintura, hoy el Prado. Víctor Cageao, director de la Galería de las Colecciones Reales, subraya la relevancia pictórica y testimonial de este proyecto, así como la precisión y elegancia del trabajo de este artista discreto. Brambila fue director de la Sala de Perspectiva de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y, según Cageao, «casi un corresponsal de guerra». Junto con el pintor Juan Gálvez viajó a Zaragoza en 1808, tras el asedio de las tropas francesas . Testigos de la devastación de la ciudad, inmortalizaron sus ruinas y retrataron a los héroes que la defendieron: Agustina de Aragón, el general Palafox… Ante el avance de las tropas napoleónicas, Brambila y Gálvez tuvieron que huir. El artista italiano participó en la decoración de los palacios reales, diseñó monumentos conmemorativos y realizó escenografías: creó un gran arco triunfal para la Puerta del Perdón de la catedral de Toledo, participó en edificaciones de recreo de los jardines del Buen Retiro y en el Palacete de la Moncloa. Fernando Brambila murió en Madrid en 1834.
Fuera de los círculos especializados, es un artista muy poco conocido. Y eso que fue muy prolífico. Fernando Brambila (Cassano d’Adda, Italia, 1763-Madrid, 1834), pintor, dibujante, grabador, arquitecto, escenógrafo, decorador y paisajista. fue hombre renacentista, pero nació unos siglos tarde. Participó en … la célebre expedición Malaspina, un ambicioso proyecto científico puesto en marcha por el capitán de la Armada española Alessandro Malaspina y financiado por la monarquía española. El objetivo, ampliar el conocimiento geográfico, natural y etnográfico de América, Asia y Oceanía. Los integrantes de la expedición viajaron a bordo de dos corbetas: Descubierta y Atrevida. Brambila se embarcó en 1791, a los 28 años. Su misión era documentar paisajes, ciudades, poblaciones y especímenes naturales. En 1974 llegó a España, tras finalizar un duro y larguísimo viaje.
Formado en la Academia de Brera en Milán, fue pintor, arquitecto y adornista de la Corte española, primero con Carlos IV y después con Fernando VII. Patrimonio Nacional ha querido rendirle homenaje y saldar una deuda pendiente con una pequeña exposición en la Galería de las Colecciones Reales. La comisaria, Isabel Rodríguez Marco, conservadora de Patrimonio Nacional, ha reunido, hasta el 12 de octubre, una treintena de obras, entre pinturas, dibujos, estampas y libros. Parte de las obras proceden de la Real Biblioteca. Cuelgan algunos de sus trabajos en la expedición Malaspina: una vista de Manila y dos dibujos a lápiz del artista (una vaca marina o sirenio y un delfín) tomados en Filipinas, préstamos del Museo de América.

(Patrimonio Nacional)
El artista italiano está muy ligado a la institución, pues entre sus actividades estaba realizar un conjunto de vistas de los Reales Sitios por encargo de Fernando VII. Entre 1821 y 1833 realizó 95 pinturas -después se reprodujeron en litografías-, concebidas para decorar las estancias de las casas de campo reales. Así, las vistas del Real Sitio de la Granja de San Ildefonso se realizaron para la Casa del Labrador de Aranjuez (permanecen allí) y las vistas de Aranjuez decoraron la Casita del Príncipe de El Escorial. También trabajó para Sitios Reales hoy desaparecidos, como La Isabela, en Guadalajara. Además, Brambila pintó vistas de Madrid: el Palacio Real, el del Buen Retiro y el Museo de Pintura, hoy el Prado. Víctor Cageao, director de la Galería de las Colecciones Reales, subraya la relevancia pictórica y testimonial de este proyecto, así como la precisión y elegancia del trabajo de este artista discreto.
Brambila fue director de la Sala de Perspectiva de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y, según Cageao, «casi un corresponsal de guerra». Junto con el pintor Juan Gálvez viajó a Zaragoza en 1808, tras el asedio de las tropas francesas. Testigos de la devastación de la ciudad, inmortalizaron sus ruinas y retrataron a los héroes que la defendieron: Agustina de Aragón, el general Palafox… Ante el avance de las tropas napoleónicas, Brambila y Gálvez tuvieron que huir. El artista italiano participó en la decoración de los palacios reales, diseñó monumentos conmemorativos y realizó escenografías: creó un gran arco triunfal para la Puerta del Perdón de la catedral de Toledo, participó en edificaciones de recreo de los jardines del Buen Retiro y en el Palacete de la Moncloa. Fernando Brambila murió en Madrid en 1834.
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