El juez ha dictado prisión para una pareja acusada de propinar una brutal paliza el 10 de agosto al dueño de una casa de de la calle Espadamala, de Torelló (Osona), que le mantiene ingresado en un hospital de Barcelona en estado muy grave. La detenida, inquilina del inmueble, fue quien llamó al 112. La Policía Local de Torelló y los mossos abrieron inicialmente una investigación por un presunto robo con violencia. Los agentes tomaron declaración a la mujer y a un hombre que, según fuentes cercanas al caso, o vivía o había vivido en el mismo inmueble. Los dos apuntaron a unos ladrones encapuchados. Sin embargo, las contradicciones en sus declaraciones y las pruebas e indicios recogidos por los investigadores permitieron detenerles como autores del ataque. Fuentes cercanas al caso apuntan que el móvil de la agresión fue el miedo a que la echara de la vivienda.
La agresora y su cómplice fingieron que la agresión la habían cometido unos encapuchados pero los Mossos no les creyeron
La agresora y su cómplice fingieron que la agresión la habían cometido unos encapuchados pero los Mossos no les creyeron


El juez ha dictado prisión para una pareja acusada de propinar una brutal paliza el 10 de agosto al dueño de una casa de de la calle Espadamala, de Torelló (Osona), que le mantiene ingresado en un hospital de Barcelona en estado muy grave. La detenida, inquilina del inmueble, fue quien llamó al 112. La Policía Local de Torelló y los mossos abrieron inicialmente una investigación por un presunto robo con violencia. Los agentes tomaron declaración a la mujer y a un hombre que, según fuentes cercanas al caso, o vivía o había vivido en el mismo inmueble. Los dos apuntaron a unos ladrones encapuchados. Sin embargo, las contradicciones en sus declaraciones y las pruebas e indicios recogidos por los investigadores permitieron detenerles como autores del ataque. Fuentes cercanas al caso apuntan que el móvil de la agresión fue el miedo a que la echara de la vivienda.
Los hechos tuvieron lugar sobre las dos y media de la madrugada del pasado 10 de agosto. Al recibir la llamada de emergencias y presentara en el lugar, los sanitarios se encontraron el cristal de la puerta principal roto y un hombre muy mal herido que fue trasladado inicialmente al Hospital de Vic pero debido a la gravedad de sus heridas tuvo que ser derivado a la Vall d’Hebrón de Barcelona. Los agentes de la Unidad de Investigación (UI) de Vic se hicieron cargo de la investigación y no tardaron en darse cuneta que se trataba de un ataque muy desproporcionado y que no apuntaba a robo violento. Las versiones de los dos principales testigos fueron cambiando y no cuadraban con las pruebas.
Ante esta situación, los testigos pasaron a ser sospechoso y finalmente los agentes detuvieron la mañana siguiente día 11 al hombre de 46 años y a la mujer de 50 al día siguiente. El viernes 14 pasaron a disposición de la plaza 5 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vic que acordó la prisión provisional, comunicada y sin fianza para ambos. La causa está abierta por intento de asesinato, simulación de delito y lesiones dolosas –las causadas de forma intencionada-.
La víctima, un vecino del barrio de Monserrat de toda la vida, era el dueño de la casa de dos plantas, él vivía en el piso de abajo y la detenida en el superior. Según fuentes cercanas al caso, la principal hipótesis de móvil del ataque que barajan los investigadores, es que ella tenia miedo a perder el piso por que su casero habría dicho en varias ocasiones que tenía la intención de vender la casa e irse.
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