Marc Puig zanjó este viernes cualquier especulación sobre el futuro accionarial de Puig tras las frustradas conversaciones con Estée Lauder, en en lo que ha sido, durante la Junta de Accionistas celebrada de manera telemática,de la multinacional controlada por la familia Puig, una reivindicación de la centenaria firma. El presidente ejecutivo de la compañía catalana aseguró durante la junta que el grupo «no está en venta» y reivindicó la voluntad de la familia fundadora de mantenerse como accionista estable «a largo plazo», además de reafirmarse en un plan estratégico que, sobre un sólido estado financiero les permite explorar adquisiciones, la forma en la que han ido creciendo hasta ahora.Las palabras de Puig llegan apenas una semana después de que darse por cerradas las negociaciones entre la multinacional catalana y el gigante estadounidense de la cosmética para estudiar una posible fusión. Unas conversaciones que finalmente no prosperaron.Noticia relacionada general No No La historia de Puig: de diseñar el primer pintalabios de España al olimpo de la belleza Àlex GubernEn su intervención ante los accionistas, el directivo explicó que los contactos con Estée Lauder, a iniciativa de la estadounidense, «no dieron lugar a una transacción», aunque sostuvo que sí evidencian el reconocimiento que Puig ha alcanzado dentro de la industria global de la belleza premium. «La combinación explorada hubiera requerido alinear tres aspectos clave de una posible fusión: la gobernanza, el liderazgo del negocio y las consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la compañía y resultaran equitativas para todos los stakeholders», señaló para apuntar a continuación que, al no darse esas condiciones, lo más sensato era cerrar las conversaciones.Marc Puig insistió además en que, incluso si las conversaciones hubieran llegado a buen puerto, la familia habría mantenido una posición relevante dentro del capital. Ahora, subrayó, de lo que se trata es de seguir adelante. «Contamos con un proyecto muy ilusionante a largo plazo, con marcas muy bien posicionadas, un equipo ganador, un balance muy sólido, y una historia de más de 110 años que nos avala», afirmó.La junta sirvió también para escenificar el relevo ejecutivo culminado este año con el nombramiento de José Manuel Albesa como consejero delegado. En su primera intervención ante los accionistas, Albesa defendió la fortaleza del grupo y aseguró que Puig ha sido «la compañía multimarca de belleza premium con más rápido crecimiento en la industria» en los últimos cinco años. «No solo estamos creciendo rápidamente, sino que también nos estamos volviendo una compañía más equilibrada, más global y más resiliente», subrayó el ejecutivo.Albesa reiteró las previsiones de la compañía para 2026 y anunció la celebración de un Capital Markets Day el próximo 28 de octubre en Madrid, donde Puig detallará su hoja de ruta estratégica ante inversores y analistas.El consejero delegado avanzó además las prioridades del grupo para los próximos años, centradas en «escalar aquello que ya funciona», consolidar las marcas, reforzar el negocio de fragancias ‘niche’, crecer en perfumería prestige y ganar peso en el segmento dermocosmético.Durante la junta, los accionistas aprobaron todos los puntos del orden del día, entre ellos el reparto de un dividendo de 0,42159 euros por acción, equivalente al 40% del beneficio neto reportado por la compañía en el pasado ejercicio, que fue de 587 sobre unos ingresos de 5.042. También recibieron el visto bueno el nombramiento de Albesa como consejero ejecutivo y la incorporación de Julie Van Ongevalle como consejera independiente, además de la reelección de varios miembros del consejo de administración, incluido el propio Marc Puig. Marc Puig zanjó este viernes cualquier especulación sobre el futuro accionarial de Puig tras las frustradas conversaciones con Estée Lauder, en en lo que ha sido, durante la Junta de Accionistas celebrada de manera telemática,de la multinacional controlada por la familia Puig, una reivindicación de la centenaria firma. El presidente ejecutivo de la compañía catalana aseguró durante la junta que el grupo «no está en venta» y reivindicó la voluntad de la familia fundadora de mantenerse como accionista estable «a largo plazo», además de reafirmarse en un plan estratégico que, sobre un sólido estado financiero les permite explorar adquisiciones, la forma en la que han ido creciendo hasta ahora.Las palabras de Puig llegan apenas una semana después de que darse por cerradas las negociaciones entre la multinacional catalana y el gigante estadounidense de la cosmética para estudiar una posible fusión. Unas conversaciones que finalmente no prosperaron.Noticia relacionada general No No La historia de Puig: de diseñar el primer pintalabios de España al olimpo de la belleza Àlex GubernEn su intervención ante los accionistas, el directivo explicó que los contactos con Estée Lauder, a iniciativa de la estadounidense, «no dieron lugar a una transacción», aunque sostuvo que sí evidencian el reconocimiento que Puig ha alcanzado dentro de la industria global de la belleza premium. «La combinación explorada hubiera requerido alinear tres aspectos clave de una posible fusión: la gobernanza, el liderazgo del negocio y las consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la compañía y resultaran equitativas para todos los stakeholders», señaló para apuntar a continuación que, al no darse esas condiciones, lo más sensato era cerrar las conversaciones.Marc Puig insistió además en que, incluso si las conversaciones hubieran llegado a buen puerto, la familia habría mantenido una posición relevante dentro del capital. Ahora, subrayó, de lo que se trata es de seguir adelante. «Contamos con un proyecto muy ilusionante a largo plazo, con marcas muy bien posicionadas, un equipo ganador, un balance muy sólido, y una historia de más de 110 años que nos avala», afirmó.La junta sirvió también para escenificar el relevo ejecutivo culminado este año con el nombramiento de José Manuel Albesa como consejero delegado. En su primera intervención ante los accionistas, Albesa defendió la fortaleza del grupo y aseguró que Puig ha sido «la compañía multimarca de belleza premium con más rápido crecimiento en la industria» en los últimos cinco años. «No solo estamos creciendo rápidamente, sino que también nos estamos volviendo una compañía más equilibrada, más global y más resiliente», subrayó el ejecutivo.Albesa reiteró las previsiones de la compañía para 2026 y anunció la celebración de un Capital Markets Day el próximo 28 de octubre en Madrid, donde Puig detallará su hoja de ruta estratégica ante inversores y analistas.El consejero delegado avanzó además las prioridades del grupo para los próximos años, centradas en «escalar aquello que ya funciona», consolidar las marcas, reforzar el negocio de fragancias ‘niche’, crecer en perfumería prestige y ganar peso en el segmento dermocosmético.Durante la junta, los accionistas aprobaron todos los puntos del orden del día, entre ellos el reparto de un dividendo de 0,42159 euros por acción, equivalente al 40% del beneficio neto reportado por la compañía en el pasado ejercicio, que fue de 587 sobre unos ingresos de 5.042. También recibieron el visto bueno el nombramiento de Albesa como consejero ejecutivo y la incorporación de Julie Van Ongevalle como consejera independiente, además de la reelección de varios miembros del consejo de administración, incluido el propio Marc Puig.
Marc Puig zanjó este viernes cualquier especulación sobre el futuro accionarial de Puig tras las frustradas conversaciones con Estée Lauder, en en lo que ha sido, durante la Junta de Accionistas celebrada de manera telemática,de la multinacional controlada por la familia Puig, una reivindicación … de la centenaria firma.
El presidente ejecutivo de la compañía catalana aseguró durante la junta que el grupo «no está en venta» y reivindicó la voluntad de la familia fundadora de mantenerse como accionista estable «a largo plazo», además de reafirmarse en un plan estratégico que, sobre un sólido estado financiero les permite explorar adquisiciones, la forma en la que han ido creciendo hasta ahora.
Las palabras de Puig llegan apenas una semana después de que darse por cerradas las negociaciones entre la multinacional catalana y el gigante estadounidense de la cosmética para estudiar una posible fusión. Unas conversaciones que finalmente no prosperaron.
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En su intervención ante los accionistas, el directivo explicó que los contactos con Estée Lauder, a iniciativa de la estadounidense, «no dieron lugar a una transacción», aunque sostuvo que sí evidencian el reconocimiento que Puig ha alcanzado dentro de la industria global de la belleza premium. «La combinación explorada hubiera requerido alinear tres aspectos clave de una posible fusión: la gobernanza, el liderazgo del negocio y las consideraciones económicas que reconocieran correctamente el valor de la compañía y resultaran equitativas para todos los stakeholders», señaló para apuntar a continuación que, al no darse esas condiciones, lo más sensato era cerrar las conversaciones.
Marc Puig insistió además en que, incluso si las conversaciones hubieran llegado a buen puerto, la familia habría mantenido una posición relevante dentro del capital. Ahora, subrayó, de lo que se trata es de seguir adelante. «Contamos con un proyecto muy ilusionante a largo plazo, con marcas muy bien posicionadas, un equipo ganador, un balance muy sólido, y una historia de más de 110 años que nos avala», afirmó.
La junta sirvió también para escenificar el relevo ejecutivo culminado este año con el nombramiento de José Manuel Albesa como consejero delegado. En su primera intervención ante los accionistas, Albesa defendió la fortaleza del grupo y aseguró que Puig ha sido «la compañía multimarca de belleza premium con más rápido crecimiento en la industria» en los últimos cinco años. «No solo estamos creciendo rápidamente, sino que también nos estamos volviendo una compañía más equilibrada, más global y más resiliente», subrayó el ejecutivo.
Albesa reiteró las previsiones de la compañía para 2026 y anunció la celebración de un Capital Markets Day el próximo 28 de octubre en Madrid, donde Puig detallará su hoja de ruta estratégica ante inversores y analistas.
El consejero delegado avanzó además las prioridades del grupo para los próximos años, centradas en «escalar aquello que ya funciona», consolidar las marcas, reforzar el negocio de fragancias ‘niche’, crecer en perfumería prestige y ganar peso en el segmento dermocosmético.
Durante la junta, los accionistas aprobaron todos los puntos del orden del día, entre ellos el reparto de un dividendo de 0,42159 euros por acción, equivalente al 40% del beneficio neto reportado por la compañía en el pasado ejercicio, que fue de 587 sobre unos ingresos de 5.042. También recibieron el visto bueno el nombramiento de Albesa como consejero ejecutivo y la incorporación de Julie Van Ongevalle como consejera independiente, además de la reelección de varios miembros del consejo de administración, incluido el propio Marc Puig.
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