Pedro Sánchez llegó a La Moncloa de forma totalmente atípica, con una imprevista moción de censura, en un momento en que su partido estaba cuarto en las encuestas y nadie apostaba a que sería presidente. En ese momento, con una mayoría muy endeble, con Podemos pisándole los talones, y tras haber sido expulsado de la cúpula de su partido y haber vuelto gracias a unas primarias muy dramáticas, casi todos los análisis políticos asumían que sería un presidente breve, circunstancial. Pero ocho años después, el líder del PSOE ha superado ya a José María Aznar en días pasados en La Moncloa, y ya solo le queda Felipe González por delante, aunque eso sí, a mucha distancia, porque él estuvo casi 14 años en el palacio donde viven los jefes de Gobierno en España.
Si agota su mandato, el actual presidente superará a Macron como líder más veterano de la UE entre los países grandes
Pedro Sánchez llegó a La Moncloa de forma totalmente atípica, con una imprevista moción de censura, en un momento en que su partido estaba cuarto en las encuestas y nadie apostaba a que sería presidente. En ese momento, con una mayoría muy endeble, con Podemos pisándole los talones, y tras haber sido expulsado de la cúpula de su partido y haber vuelto gracias a unas primarias muy dramáticas, casi todos los análisis políticos asumían que sería un presidente breve, circunstancial. Pero ocho años después, el líder del PSOE ha superado ya a José María Aznar en días pasados en La Moncloa, y ya solo le queda Felipe González por delante, aunque eso sí, a mucha distancia, porque él estuvo casi 14 años en el palacio donde viven los jefes de Gobierno en España.
Según el recuento realizado por la agencia EFE, Sánchez ha alcanzado este viernes 2905 días como presidente, desde su toma de posesión el 2 de junio de 2018. Aznar estuvo 2904, uno menos. González, eso sí, tiene un podio casi imposible: 4903 días, 2000 más que Sánchez. El líder del PSOE tendría que estar cinco años y medio más en La Moncloa para ganarle, es decir, tendría que lograr la próxima investidura y aún otra más, algo difícil de imaginar.
El actual jefe del Ejecutivo ha ido poco a poco superando a otros presidentes longevos como José Luis Rodríguez Zapatero, uno de sus principales aliados políticos, al que ganó el pasado 5 de febrero. Y antes había superado a Rajoy, al que precisamente echó él con su moción de censura, lo que le impidió terminar la legislatura. Si no hubiera triunfado esa moción de censura, Rajoy habría logrado superar a Aznar porque estuvo prácticamente un año en funciones, con varias repeticiones electorales, y habría podido alcanzar los nueve años en La Moncloa. Pero Sánchez lo impidió y ya le ha superado ampliamente, ya que el líder del PP estuvo solo 2354 días en La Moncloa, mientras Zapatero llegó a 2804, 100 menos que Aznar.
Pero más allá de la comparativa española, un país donde los presidentes son muy longevos ―en Europa la media está por debajo de cuatro años, y en España los últimos cuatro han superado los siete―, es llamativo ver que Sánchez se ha convertido ya en uno de los líderes más veteranos de todo el Consejo Europeo. De hecho, si el presidente español cumple con su palabra y logra terminar la legislatura, vería también cómo cae antes que él el único líder de un país grande que aún le supera, el francés Emmanuel Macron. Pero esto tiene truco porque, al tratarse de un jefe de Estado con un sistema de elección diferente, es mucho más lógico que gane a todos los primeros ministros porque en Francia se elige al presidente por cinco años, de manera que es fácil, con dos mandatos, llegar a los 10 que cumplirá Macron en junio, cuando ya no podrá presentarse a la reelección. Si Sánchez pasa de junio, verá también pasar al presidente de la República francesa. Pero es que además, desde que llegó a La Moncloa, ya ha visto siete primeros ministros franceses diferentes. También tres cancilleres alemanes.
Con la caída de Viktor Orbán, que había llegado al poder un año antes que Sánchez, el presidente español ha subido también en el podio de los más veteranos en el Consejo Europeo. Ya solo le queda por delante, entre los primeros ministros, el croata Andrej Plenković, que está en el poder desde 2016.
Según los cálculos que ha realizado el propio Gobierno español, desde que llegó a La Moncloa, Sánchez se ha cruzado en el Consejo Europeo con 81 líderes diferentes en los 27 países que lo conforman, y antes del Brexit también vio a dos primeros ministros británicos. En este tiempo ha habido 58 cambios de líderes en estos países. La media ha sido de tres primeros ministros por país en estos ocho años en los que Sánchez seguía en La Moncloa con su estable inestabilidad parlamentaria.
Sánchez sufre un fuerte desgaste en España, y de hecho la izquierda está en un momento de debilidad, como han demostrado las últimas tres elecciones autonómicas, y todo indica que confirmará este domingo las andaluzas, pero en la política internacional vive un momento especialmente dulce de gran reconocimiento, especialmente entre la izquierda, pero no solo. En países como Italia, el seguimiento de su figura es muy relevante, y en los medios europeos ha crecido el interés y la petición de entrevistas que llegan a La Moncloa. En América también está sucediendo algo similar, y especialmente en EE UU, donde hasta hace poco era un personaje muy poco conocido. Su enfrentamiento directo con Donald Trump y su política contra la guerra de Irán y proinmigración ha despertado un interés mediático nuevo que ha llegado hasta la prestigiosa revista The New Yorker, que en el último número le dedica un amplio reportaje.
Sánchez no lo suele hacer directamente en sus comparecencias, pero en su entorno sí reivindican este papel de veterano líder dentro de la Unión Europea para explicar también por qué en política internacional está logrando cada vez más peso y por qué se adelanta en decisiones que después otros líderes acaban también tomando, como el reconocimiento de Palestina o el rechazo tajante a la guerra de Irán. El presidente ha ido acumulando con los años un nivel de contactos internacionales y, por tanto, de información al máximo nivel que le permite anticiparse y tomar decisiones más rápido. En la última cumbre progresista en Barcelona, Sánchez fue de alguna manera ungido por Lula, el veterano líder brasileño, que le saca 30 años, como un delfín político dentro de la izquierda occidental. Pero donde se juega realmente la partida es en España, y ahí todas las encuestas señalan de momento que Sánchez lo tendrá muy difícil para revalidar su mandato en 2027. Aun así, seguiría siendo el segundo líder más longevo de la democracia española, pero en La Moncloa insisten en que el presidente dará la batalla para seguir otros cuatro años más y ahí sí acercarse mucho a González, aunque incluso así no lo superaría.
