Sumar se abre a proponer un candidato que no esté adscrito a ninguno de los partidos que conforman la actual coalición. El planteamiento, confirmado por el líder de IU, Antonio Maíllo, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en una rueda conjunta celebrada este lunes, amplía el abanico de posibilidades después de meses de falta de liderazgo y de avances significativos en el proceso político, con varios perfiles que se han descartado ya (como el titular de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy), y cuando queda como máximo un año para que se convoquen las generales.
La coalición apunta a septiembre para anunciar al aspirante a la presidencia del Gobierno en las próximas generales
Sumar se abre a proponer un candidato que no esté adscrito a ninguno de los partidos que conforman la actual coalición. El planteamiento, confirmado por el líder de IU, Antonio Maíllo, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en una rueda conjunta celebrada este lunes, amplía el abanico de posibilidades después de meses de falta de liderazgo y avances significativos en el proceso político, con varios perfiles que se han descartado ya (como el titular de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy), y cuando queda como máximo un año para que se convoquen las generales.
Salvo sorpresa, las organizaciones que lanzaron el proceso de “Un paso al frente” el pasado febrero —Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar— seguirán deshojando la margarita durante el verano y apuntan a septiembre para anunciar al candidato. “Vamos a estar a la altura y vamos bien”, ha asegurado sobre los tiempos que manejan Maíllo.
El coordinador federal de IU ha rechazado que la afiliación partidista sea una condición: “Tenemos muy claro que la persona que encabece debe ser la que mejor responda al proyecto político que queremos desarrollar y que la pertenencia a una organización no sea la condición para apoyar a un candidato”.
El también portavoz de Por Andalucía ha reiterado la idea y ha ido más allá. “Constato que hay un sentimiento unánime en las organizaciones sobre que esta cuestión no va a ser relevante. Tiene que ser una persona que añada potencialidad al proyecto, que lo refleje mejor que nadie y que suponga una conexión popular de refuerzo de este proceso político”, ha añadido. Apostar por candidatos de fuera ha sido una constante en el espacio político. EL último ejemplo fue en las europeas, con la exdirectora general de CEAR Estrella Galán, que se convirtió en cabeza de lista a las europeas.
Hace tiempo que el nombre de Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, se puso sobre la mesa. Lo mencionó públicamente Pablo Iglesias durante una tertulia en RNE hace unas semanas. Detrás de él tiene un sindicato con más de un millón de afiliados, pero él mismo se ha autodescartado y, entre los partidos, apelan a la discreción. La consigna es la de evitar especular con nombres, porque lo contrario, defienden, solo sirve para “quemarlos”.
En la rueda de prensa de este lunes, también el ministro Urtasun, que con el paso atrás de Díaz en febrero ha ido ganando peso en las negociaciones dentro del Gobierno (la última, sobre el decreto de vivienda), el titular de Cultura ha querido evitar “entrar al juego de los descartes” aunque en su entorno aseguran que ya lo ha hecho en anteriores ocasiones. “El espacio tiene muchísima gente”, ha dicho sobre la elección del liderazgo.
“La vida es más fácil”
Bajo el lema “La vida es más fácil”, Sumar ha lanzado este lunes una campaña en redes sociales para sacar pecho en la recta final del curso de lo logrado en los últimos meses. Lo hace en un momento complicado, con el Congreso en situación de bloqueo y el PSOE asediado por los casos de corrupción que acaban afectando a la imagen del Ejecutivo en su conjunto. “La política es la única herramienta que tiene la clase trabajadora para defender sus derechos”, ha puesto en valor Urtasun. Los mensajes se refieren a la inyección de 6.200 millones extra en dependencia aprobados la semana pasada en el Congreso, los avances en la ley de entornos digitales para menores (en tramitación parlamentaria), la prórroga de los alquileres (que aún debe ser aprobada y cuya letra pequeña aún está abierta) o la cultura como un derecho.
