El ejército ucranio asegura haber causado un centenar de bajas militares rusas en un solo bombardeo. El ataque ha sido anunciado este jueves por el presidente Volodímir Zelenski. El vídeo difundido por el presidente ucranio en sus redes sociales muestra el impacto de múltiples drones bomba contra un complejo de edificios. Zelenski ha afirmado que el lugar era la sede del Servicio Federal de Seguridad (el FSB) en los territorios ocupados de la provincia ucrania de Jersón.
El ataque se ha producido contra la sede de los servicios de seguridad del Kremlin en la provincia ocupada de Jersón
El ejército ucranio asegura haber causado un centenar de bajas militares rusas en un solo bombardeo. El ataque ha sido anunciado este jueves por el presidente Volodímir Zelenski. El vídeo difundido por el presidente ucranio en sus redes sociales muestra el impacto de múltiples drones bomba contra un complejo de edificios. Zelenski ha afirmado que el lugar era la sede del Servicio Federal de Seguridad (el FSB) en los territorios ocupados de la provincia ucrania de Jersón.
Las autoridades rusas no han comentado este ataque ni han ofrecido información sobre ningún bombardeo en la zona.
Zelenski no ha precisado el número exacto de heridos y muertos, solo ha manifestado que el número de bajas ronda el centenar. El presidente ha añadido que en el mismo ataque ha sido destruida una batería antiaérea rusa Pantsir. El lugar destruido y teórica sede local del FSB era un antiguo complejo turístico en Henichesk, localidad en la costa del mar de Azov.
El ataque ha sido una operación de las fuerzas especiales de drones de los Servicios de Seguridad de Ucrania (SSU). El objetivo se encontraba en Henichesk, en el sur de Ucrania, bajo control ruso desde el inicio de la invasión en 2022 y uno de los puntos donde se concentra la administración impuesta por el Kremlin en la región. Este municipio es objetivo recurrente de ataques ucranios porque en él se han establecido bases militares y logísticas del invasor.
De ser correcta la información aportada por Zelenski, se trataría de uno de los bombardeos más letales contra objetivos militares en los más de cuatro años de guerra. El ataque más mortífero contra tropas rusas se produjo en enero de 2023, cuando Kiev disparó misiles Himars contra una base de reclutas en los territorios ocupados de Donetsk, causando por lo menos 89 muertos, según cifras oficiales rusas. Kiev elevó las bajas a 400 soldados.
Otro ataque ucranio con Himars en noviembre de 2023 mató a un número nunca determinado de militares rusos y a la cantante Polina Menshij, quien ofrecía un concierto a los combatientes en una aldea situada en Donetsk a apenas 60 kilómetros del frente.
Por el lado ruso, el ataque más mortífero contra un objetivo fue en 2022, cuando varios misiles destruyeron unas casernas en la provincia de Chernihiv, en el norte de Ucrania. Las Fuerzas Armadas Ucranias reconocieron 87 fallecidos.
Ambos ejércitos han ido progresivamente evitando las concentraciones de un número elevado de personal militar en un mismo lugar, sobre todo en regiones próximas al frente. Henichesk se encuentra a 120 kilómetros de territorio bajo control del ejército ucranio. Kiev no tiene el arsenal de misiles de Rusia, pero sí está superando a su enemigo en la producción y desarrollo de drones de medio y largo alcance como los que habrían destruido la sede del FSB en Jersón.

El SSU ha confirmado que los drones utilizados han sido los FP-2, el aparato no tripulado que está siendo más empleado por Ucrania este año en ataques de medio alcance (hasta los 250 kilómetros de distancia). La producción a gran escala del FP-2 está causando enormes pérdidas en las rutas logísticas rusas y en los centros de mando en la retaguardia del invasor.
Desde el lado ruso no se pronunciaron ni las autoridades ni los canales de Telegram vinculados a sus fuerzas armadas. Las autoridades ocupantes sí comentaron el pasado enero un bombardeo ucranio en la costa ocupada de Jersón. Según Kiev, fue un ataque contra militares celebrando la Nochevieja, pero Moscú denunció que en realidad fallecieron una treintena de civiles.
Coincidiendo con el ataque contra Henichesk, publicó una carta una de las caras visibles de los ultranacionalistas rusos, el excomandante del FSB Ígor Strelkov, hoy en la cárcel por sus críticas al alto mando. “Hay un estancamiento total en el frente y el enemigo intensificará los ataques en la retaguardia”, vaticinó en su canal de Telegram Strelkov, uno de los líderes de las incursiones que desataron la guerra separatista de Donbás, en el este ucranio, en 2014. “No cabe duda de que el enemigo [Ucrania] perturbará este año, si no por completo, sí de forma significativa, la temporada turística en la península de Crimea y en la región del mar Negro, y esto lo sentirán incluso los empleados de oficina indiferentes ante la guerra”, comentaba Strelkov al mismo tiempo que Zelenski informaba del bombardeo sobre Henichesk, zona limítrofe con Crimea.
La península de Crimea fue anexionada ilegalmente por Rusia en 2014. Es un referente para el turismo veraniego ruso, al tiempo que sirve de base para la flota rusa del mar Negro y para ataques con drones y misiles contra Ucrania. Un FP-2 armado con ocho misiles voló el 17 de mayo 250 kilómetros para destruir una base de comunicaciones rusa en esta península ocupada.
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