Ilie Ciocan, considerado como el veterano de la II Guerra Mundial más longevo, falleció el pasado miércoles a los 112 años, han informado las autoridades rumanas. “Desgraciadamente, nuestro héroe, el coronel Ilie Ciocan, ha dejado este mundo un día antes de cumplir los 113 años (…). Fue el veterano de guerra más antiguo de la Segunda Guerra Mundial”, escribió Florin Maracine, alcalde de su localidad natal, Galicea, en su perfil de Facebook. “Héroe porque ha pasado por una guerra; héroe, porque ha llegado a esa edad; héroe, porque es un ejemplo para todos los que tal vez no entiendan lo que significa vivir con dificultades”, añadió Constantin Radulescu, presidente del condado de Valcea, al que pertenece el municipio.
El antiguo militar es recordado como un “héroe” por las autoridades de Rumania, tanto por su servicio en el conflicto como por su trayectoria personal
Ilie Ciocan, considerado como el veterano de la II Guerra Mundial más longevo, falleció el pasado miércoles a los 112 años, han informado las autoridades rumanas. “Desgraciadamente, nuestro héroe, el coronel Ilie Ciocan, ha dejado este mundo un día antes de cumplir los 113 años (…). Fue el veterano de guerra más antiguo de la Segunda Guerra Mundial”, escribió Florin Maracine, alcalde de su localidad natal, Galicea, en su perfil de Facebook. “Héroe porque ha pasado por una guerra; héroe, porque ha llegado a esa edad; héroe, porque es un ejemplo para todos los que tal vez no entiendan lo que significa vivir con dificultades”, añadió Constantin Radulescu, presidente del condado de Valcea, al que pertenece el municipio.
Según el sitio web del Gerontology Research Group (GRG), una institución internacional con sede en Los Ángeles (EE UU), que cuenta con investigadores de diversos campos de la gerontología, la salud pública y la demografía, Ciocan no solo era el rumano más longevo, sino de los Balcanes, el segundo europeo de mayor edad y el veterano de guerra en el mundo con más años.
Nació el 28 de mayo de 1913 en Galicea, una pequeña localidad de unos 4.000 habitantes situada en el sur de Rumania. Perdió a su padre a los seis años y, más tarde, quedó huérfano de madre, con 12. Trabajó desde entonces para conseguir un “trozo de pan”, tal como contó él mismo. Se casó a los 19 años con Floarea Obogeanu, que era siete años mayor que él y con la que tuvo seis hijos: tres niñas y tres niños. Pero, a los 22 años, el ejército rumano lo reclutó para incorporarse al Regimiento de Artillería de Pitesti y luchar en el frente en 1941.
Durante la II Guerra Mundial, desempeñó el papel de mensajero en el frente del Este, en Odessa (Ucrania) y el codo del río Don, en la batalla de Stalingrado (Rusia), pero también llegó al frente occidental, hasta Checoslovaquia, pasando por Hungría. “Estuve cuatro años en el frente, como un sirviente al pie del cañón, pero nunca maté a nadie”, llegó a declarar el veterano Ciocan. “Cuando se me acababa la munición, era yo quien me abastecía, viajando un día y medio hasta el depósito de municiones, no tenía miedo del enemigo”, detalló, antes de alabar a quien le fue más fiel durante el conflicto bélico: “Mi caballo fue el ser más cercano en la guerra y que me protegió como un escudo ‘divino”.
Rumania estaba entonces bajo el mando del dictador Ion Antonescu, aliado de Hitler. El mariscal, tal como se denominaba, gobernó el país entre 1940 y 1944 y fue condenado como criminal de guerra. En 1945, Ciocan fue liberado del ejército por tener muchos hijos, de modo que regresó a casa sin heridas de guerra, pero con una salud precaria.
“Vio la guerra con sus propios ojos y llevó el recuerdo de los compañeros restantes en el campo de batalla toda su vida”, ha destacado el Ministerio de Defensa rumano. Tras la caída del comunismo en la Navidad de 1989, Ciocan recibió el rango de mayor retirado. Su esposa murió en 1992 a los 87 años.
“Más allá del uniforme, permaneció como un hombre sencillo, que, durante más de 100 años, seguía leyendo la Biblia y los periódicos sin gafas, y recordaba con emoción al caballo que le salvó la vida varias veces durante la guerra”, ha recalcado el ministerio. En enero de 2024, tras la muerte del veterano francés Andre Ludwig, Ilie Ciocan se convirtió en el veterano de guerra más antiguo de Europa. Poco después del fallecimiento del japonés Tsuneji Oyama, también fue considerado el veterano de guerra más antiguo del mundo.
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