Con el que hizo cuarto, de nombre Volador, acabó Morante de la Puebla su ambiciosa apuesta de cuatro corridas de toros en dos fines de semana consecutivos en El Puerto de Santa María, erigiéndose el cigarrero en el eje y gran reclamo de esta feria gaditana. «Lo vivo con la responsabilidad de haber llevado este sueño adelante y creo que ha merecido la pena», señalaba en declaraciones a Radio Andalucía Información tras despenar al segundo de su lote de la casa Matilla, que se paró en la muleta y no le dio opciones de triunfo, a diferencia del primero, del que paseó una oreja. «Han sido cuatro días importantes con toros que han embestido más o menos, pero el triunfo ha estado presente en cada tarde y el público se ha ido contento a casa. Qué le vamos a pedir más», destacaba el sevillano.Cuando poca gente podía pensarlo tras su reaparición el Domingo de Resurrección en Sevilla, Morante ha asumido un verano de lo más exigente con múltiples compromisos. Su agenda está repleta. Llena plazas allá por donde va y su aparición en los carteles se ha convertido en una apuesta segura. « Las empresas y la afición me requieren y a veces es difícil decir que no … Uno se da cuenta de la importancia que tiene en el mundo del toro y todo lo que entraña esa importancia: llevar al público a la plaza y que hable de toros. Estoy muy contento. Que la gente me alabe o me diga lo que sea para mí es lo de menos, pero les doy las gracias a todos aquellos que aprecian mi disponibilidad para estar cuatro tardes en El Puerto. Ya no soy un niño», reflexionaba con mucha serenidad el maestro. El desafío en el anillo portuense lo ha superado con creces en sus tardes con los de Álvaro Núñez (dos orejas), Núñez del Cuvillo (oreja), El Freixo (oreja) y, este domingo, los de García Jiménez (oreja). « Son retos que son difíciles de cumplir y que sean un éxito. En este caso, se han dado las dos cosas . Veo el entusiasmo del aficionado y con toda su pasión quieren que yo realice lo mejor de lo mejor, pero hay un toro enfrente y estoy a merced de lo que el toro te ofrezca. A veces sufro con aquellos aficionados creyendo que va a pasar lo mejor del mundo cuando, en realidad, en esta profesión nunca se sabe», explicaba Morante. En su tarde de Colombinas en Huelva, por ejemplo, el triunfo se resistió. «Fueron dos toros muy difíciles y no pude estar a la altura. Muchos se enfadaron y me pitaron, pero es que el toreo es así, no es un triunfo constante. El toro tiene que contribuir a que el éxito se haga realidad », apostillaba el cigarrero. Con el que hizo cuarto, de nombre Volador, acabó Morante de la Puebla su ambiciosa apuesta de cuatro corridas de toros en dos fines de semana consecutivos en El Puerto de Santa María, erigiéndose el cigarrero en el eje y gran reclamo de esta feria gaditana. «Lo vivo con la responsabilidad de haber llevado este sueño adelante y creo que ha merecido la pena», señalaba en declaraciones a Radio Andalucía Información tras despenar al segundo de su lote de la casa Matilla, que se paró en la muleta y no le dio opciones de triunfo, a diferencia del primero, del que paseó una oreja. «Han sido cuatro días importantes con toros que han embestido más o menos, pero el triunfo ha estado presente en cada tarde y el público se ha ido contento a casa. Qué le vamos a pedir más», destacaba el sevillano.Cuando poca gente podía pensarlo tras su reaparición el Domingo de Resurrección en Sevilla, Morante ha asumido un verano de lo más exigente con múltiples compromisos. Su agenda está repleta. Llena plazas allá por donde va y su aparición en los carteles se ha convertido en una apuesta segura. « Las empresas y la afición me requieren y a veces es difícil decir que no … Uno se da cuenta de la importancia que tiene en el mundo del toro y todo lo que entraña esa importancia: llevar al público a la plaza y que hable de toros. Estoy muy contento. Que la gente me alabe o me diga lo que sea para mí es lo de menos, pero les doy las gracias a todos aquellos que aprecian mi disponibilidad para estar cuatro tardes en El Puerto. Ya no soy un niño», reflexionaba con mucha serenidad el maestro. El desafío en el anillo portuense lo ha superado con creces en sus tardes con los de Álvaro Núñez (dos orejas), Núñez del Cuvillo (oreja), El Freixo (oreja) y, este domingo, los de García Jiménez (oreja). « Son retos que son difíciles de cumplir y que sean un éxito. En este caso, se han dado las dos cosas . Veo el entusiasmo del aficionado y con toda su pasión quieren que yo realice lo mejor de lo mejor, pero hay un toro enfrente y estoy a merced de lo que el toro te ofrezca. A veces sufro con aquellos aficionados creyendo que va a pasar lo mejor del mundo cuando, en realidad, en esta profesión nunca se sabe», explicaba Morante. En su tarde de Colombinas en Huelva, por ejemplo, el triunfo se resistió. «Fueron dos toros muy difíciles y no pude estar a la altura. Muchos se enfadaron y me pitaron, pero es que el toreo es así, no es un triunfo constante. El toro tiene que contribuir a que el éxito se haga realidad », apostillaba el cigarrero.
Con el que hizo cuarto, de nombre Volador, acabó Morante de la Puebla su ambiciosa apuesta de cuatro corridas de toros en dos fines de semana consecutivos en El Puerto de Santa María, erigiéndose el cigarrero en el eje y gran reclamo de esta … feria gaditana. «Lo vivo con la responsabilidad de haber llevado este sueño adelante y creo que ha merecido la pena», señalaba en declaraciones a Radio Andalucía Información tras despenar al segundo de su lote de la Casa Matilla, que se paró en la muleta y no le dio opciones de triunfo, a diferencia del primero, al que paseó una oreja. «Han sido cuatro días importantes con toros que han embestido más o menos, pero el triunfo ha estado presente en cada tarde y el público se ha ido contento a casa. Qué le vamos a pedir más», destacaba el sevillano.
Cuando poca gente podía pensarlo tras su reaparición el Domingo de Resurrección en Sevilla, Morante ha asumido un verano de lo más exigente con múltiples compromisos. Su agenda está repleta. Llena plazas allá por donde va y su aparición en los carteles se ha convertido en una apuesta segura. «Las empresas y la afición me requieren y a veces es difícil decir que no… Uno se da cuenta de la importancia que tiene en el mundo del toro y todo lo que entraña esa importancia: llevar al público a la plaza y que hable de toros. Estoy muy contento. Que la gente me alabe o me diga lo que sea para mí es lo de menos, pero les doy las gracias a todos aquellos que aprecian mi disponibilidad para estar cuatro tardes en El Puerto. Ya no soy un niño», reflexionaba con mucha serenidad el maestro.
El desafío en el anillo portuense lo ha superado con creces en sus tardes con los de Álvaro Núñez (dos orejas), Núñez del Cuvillo (oreja), El Freixo (oreja) y, este domingo, los de García Jiménez (oreja). «Son retos que son difíciles de cumplir y que sean un éxito. En este caso, se han dado las dos cosas. Veo el entusiasmo del aficionado y con toda su pasión quieren que yo realice lo mejor de lo mejor, pero hay un toro enfrente y estoy a merced de lo que el toro te ofrezca. A veces sufro con aquellos aficionados creyendo que va a pasar lo mejor del mundo cuando, en realidad, en esta profesión nunca se sabe», explicaba Morante.
En su tarde de Colombinas en Huelva, por ejemplo, el triunfo se resistió. «Fueron dos toros muy difíciles y no pude estar a la altura. Muchos se enfadaron y me pitaron, pero es que el toreo es así, no es un triunfo constante. El toro tiene que contribuir a que el éxito se haga realidad», apostillaba el cigarrero.
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