Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  Marbella, la realidad contra la nostalgia
Cultura

Marbella, la realidad contra la nostalgia

agosto 19, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La idea de Jesús Gil cambia mucho si pasaste tus veranos en Marbella. El personaje que salía en la televisión no agotaba la verdad del alcalde eficaz, cercano, generoso, al que todos agradecimos sus actuaciones concretas y el modo en que cambió Marbella. Impuso el orden con la policía y la mano dura contra la delincuencia. Con una obra pública muy bien cuidada limpió la cara a la entristecida ciudad. Priorizó la limpieza con severas multas a los cochinos. Favoreció la construcción, el ocio y la creación de riqueza. Pero además cambió algo más profundo y que todavía permanece. Yo crecí en una Marbella que sabía crear lujo pero no cómo proyectarlo al mundo como una industria. La visión de don Jesús como alcalde y el empeño de David Shamoon, un empresario iraquí muy vinculado empresarialmente al Reino Unido, que compró Puente Romano en 1994, convirtieron La Milla de Oro en una de las primeras industrias turísticas de España.Hay una tendencia, y es una tendencia muy española, de decir que todo lo hacemos mal y que todo ha empeorado. Una especie de nostalgia normalmente falsa, porque cuando rascas un poco te das cuenta de que muchas veces la gente no conoció –o muy vagamente– lo que tanto dice añorar.Marbella y su milla de oro demuestran todo lo contrario. El esplendor de Puente Romano y de Marbella Club ya existía cuando yo tenía cinco años y mi abuela compró sus dos apartamentos, pero no se había desarrollado como lo está hoy. La infraestructura era elegante, se veían las buenas intenciones, los primeros jardines, pero no habían llegado las sedes de los grandes restaurantes, porque ni siquiera existían en sus lugares originales.Marbella tuvo su jet-set, su protagonismo en las portadas de las revistas del corazón –un poco como ahora lo tiene Ibiza– pero también unas características paisajísticas y meteorológicas que la convirtieron en el lugar preferido de las personas que sabían invertir su dinero en algo que realmente merecía la pena. Bajo la capa más superficial del colorido había personas de todo el mundo, de un altísimo poder adquisitivo, que se dieron cuenta de la verdadera importancia de Marbella.Hoy, los jardines de Puente Romano son la acumulación de cuarenta y cinco años de dedicación y esmero. La concentración de buenos restaurantes en poco espacio es comparable a la de Las Vegas, con el valor añadido de la belleza de Marbella, que cautivó a los primeros alemanes de los años cincuenta tal como hoy cautiva a turistas del mundo entero. Puente Romano y Marbella Club mecen el lujo reposado que tanto agradecemos los que entendemos la grandeza que hay detrás. Igualmente colorean el lujo más ligero de clientes que la fortuna ya la amasan pero el buen gusto todavía lo tienen que trabajar. A veces los españoles nos empeñamos en destacar en cosas que no importan a nadie. Pedro Sánchez o Ada Colau, en sus no tan distintas versiones políticas, han encarnado este espíritu nefasto. En cambio, cuando nos dedicamos a hacer lo que sabemos, y nos concentramos en aquello para lo que estamos dotados, alumbramos al mundo: desde Ferran Adrià hasta Puente Romano, desde el Siglo de Oro hasta la Transición, pasando por supuesto por Shambhala, Amancio Ortega y la voz tan hermosa de Amaya Uranga.Los veranos en Puente Romano son mejores de lo que fueron, aunque los que vivimos aquellos primeros años nunca vamos a olvidarlos. La única nostalgia es no conservar las propiedades que aquí teníamos por la triste decadencia familiar. Pero más allá de este dolor, subsanable con visitas frecuentes, todo se ha embellecido, el negocio es extraordinario, da unos 2.500 puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados y bien pagados. Como siempre que la creación empresarial se pone en marcha, el beneficio es estelar, circular y compartido. Y sobre todo brilla España. La idea de Jesús Gil cambia mucho si pasaste tus veranos en Marbella. El personaje que salía en la televisión no agotaba la verdad del alcalde eficaz, cercano, generoso, al que todos agradecimos sus actuaciones concretas y el modo en que cambió Marbella. Impuso el orden con la policía y la mano dura contra la delincuencia. Con una obra pública muy bien cuidada limpió la cara a la entristecida ciudad. Priorizó la limpieza con severas multas a los cochinos. Favoreció la construcción, el ocio y la creación de riqueza. Pero además cambió algo más profundo y que todavía permanece. Yo crecí en una Marbella que sabía crear lujo pero no cómo proyectarlo al mundo como una industria. La visión de don Jesús como alcalde y el empeño de David Shamoon, un empresario iraquí muy vinculado empresarialmente al Reino Unido, que compró Puente Romano en 1994, convirtieron La Milla de Oro en una de las primeras industrias turísticas de España.Hay una tendencia, y es una tendencia muy española, de decir que todo lo hacemos mal y que todo ha empeorado. Una especie de nostalgia normalmente falsa, porque cuando rascas un poco te das cuenta de que muchas veces la gente no conoció –o muy vagamente– lo que tanto dice añorar.Marbella y su milla de oro demuestran todo lo contrario. El esplendor de Puente Romano y de Marbella Club ya existía cuando yo tenía cinco años y mi abuela compró sus dos apartamentos, pero no se había desarrollado como lo está hoy. La infraestructura era elegante, se veían las buenas intenciones, los primeros jardines, pero no habían llegado las sedes de los grandes restaurantes, porque ni siquiera existían en sus lugares originales.Marbella tuvo su jet-set, su protagonismo en las portadas de las revistas del corazón –un poco como ahora lo tiene Ibiza– pero también unas características paisajísticas y meteorológicas que la convirtieron en el lugar preferido de las personas que sabían invertir su dinero en algo que realmente merecía la pena. Bajo la capa más superficial del colorido había personas de todo el mundo, de un altísimo poder adquisitivo, que se dieron cuenta de la verdadera importancia de Marbella.Hoy, los jardines de Puente Romano son la acumulación de cuarenta y cinco años de dedicación y esmero. La concentración de buenos restaurantes en poco espacio es comparable a la de Las Vegas, con el valor añadido de la belleza de Marbella, que cautivó a los primeros alemanes de los años cincuenta tal como hoy cautiva a turistas del mundo entero. Puente Romano y Marbella Club mecen el lujo reposado que tanto agradecemos los que entendemos la grandeza que hay detrás. Igualmente colorean el lujo más ligero de clientes que la fortuna ya la amasan pero el buen gusto todavía lo tienen que trabajar. A veces los españoles nos empeñamos en destacar en cosas que no importan a nadie. Pedro Sánchez o Ada Colau, en sus no tan distintas versiones políticas, han encarnado este espíritu nefasto. En cambio, cuando nos dedicamos a hacer lo que sabemos, y nos concentramos en aquello para lo que estamos dotados, alumbramos al mundo: desde Ferran Adrià hasta Puente Romano, desde el Siglo de Oro hasta la Transición, pasando por supuesto por Shambhala, Amancio Ortega y la voz tan hermosa de Amaya Uranga.Los veranos en Puente Romano son mejores de lo que fueron, aunque los que vivimos aquellos primeros años nunca vamos a olvidarlos. La única nostalgia es no conservar las propiedades que aquí teníamos por la triste decadencia familiar. Pero más allá de este dolor, subsanable con visitas frecuentes, todo se ha embellecido, el negocio es extraordinario, da unos 2.500 puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados y bien pagados. Como siempre que la creación empresarial se pone en marcha, el beneficio es estelar, circular y compartido. Y sobre todo brilla España.  

La idea de Jesús Gil cambia mucho si pasaste tus veranos en Marbella. El personaje que salía en la televisión no agotaba la verdad del alcalde eficaz, cercano, generoso, al que todos agradecimos sus actuaciones concretas y el modo en que cambió Marbella. Impuso el … orden con la policía y la mano dura contra la delincuencia. Con una obra pública muy bien cuidada limpió la cara a la entristecida ciudad. Priorizó la limpieza con severas multas a los cochinos. Favoreció la construcción, el ocio y la creación de riqueza. Pero además cambió algo más profundo y que todavía permanece. Yo crecí en una Marbella que sabía crear lujo pero no cómo proyectarlo al mundo como una industria. La visión de don Jesús como alcalde y el empeño de David Shamoon, un empresario iraquí muy vinculado empresarialmente al Reino Unido, que compró Puente Romano en 1994, convirtieron La Milla de Oro en una de las primeras industrias turísticas de España.

Hay una tendencia, y es una tendencia muy española, de decir que todo lo hacemos mal y que todo ha empeorado. Una especie de nostalgia normalmente falsa, porque cuando rascas un poco te das cuenta de que muchas veces la gente no conoció –o muy vagamente– lo que tanto dice añorar.

Más noticias

Rock Hudson entra en las cocinas de Cap Sa Sal en Begur por algo de picar

agosto 20, 2026

Juan Tamariz y el amor a la magia

agosto 19, 2026

La policía italiana recupera obras robadas de Renoir, Cézanne y Matisse valoradas en unos 9 millones de euros

agosto 14, 2026

Un verano con… Gabriel García Márquez

agosto 20, 2026

Marbella y su milla de oro demuestran todo lo contrario. El esplendor de Puente Romano y de Marbella Club ya existía cuando yo tenía cinco años y mi abuela compró sus dos apartamentos, pero no se había desarrollado como lo está hoy. La infraestructura era elegante, se veían las buenas intenciones, los primeros jardines, pero no habían llegado las sedes de los grandes restaurantes, porque ni siquiera existían en sus lugares originales.

Marbella tuvo su jet-set, su protagonismo en las portadas de las revistas del corazón –un poco como ahora lo tiene Ibiza– pero también unas características paisajísticas y meteorológicas que la convirtieron en el lugar preferido de las personas que sabían invertir su dinero en algo que realmente merecía la pena. Bajo la capa más superficial del colorido había personas de todo el mundo, de un altísimo poder adquisitivo, que se dieron cuenta de la verdadera importancia de Marbella.

Hoy, los jardines de Puente Romano son la acumulación de cuarenta y cinco años de dedicación y esmero. La concentración de buenos restaurantes en poco espacio es comparable a la de Las Vegas, con el valor añadido de la belleza de Marbella, que cautivó a los primeros alemanes de los años cincuenta tal como hoy cautiva a turistas del mundo entero.

Puente Romano y Marbella Club mecen el lujo reposado que tanto agradecemos los que entendemos la grandeza que hay detrás. Igualmente colorean el lujo más ligero de clientes que la fortuna ya la amasan pero el buen gusto todavía lo tienen que trabajar.

Newsletter

A veces los españoles nos empeñamos en destacar en cosas que no importan a nadie. Pedro Sánchez o Ada Colau, en sus no tan distintas versiones políticas, han encarnado este espíritu nefasto. En cambio, cuando nos dedicamos a hacer lo que sabemos, y nos concentramos en aquello para lo que estamos dotados, alumbramos al mundo: desde Ferran Adrià hasta Puente Romano, desde el Siglo de Oro hasta la Transición, pasando por supuesto por Shambhala, Amancio Ortega y la voz tan hermosa de Amaya Uranga.

Los veranos en Puente Romano son mejores de lo que fueron, aunque los que vivimos aquellos primeros años nunca vamos a olvidarlos. La única nostalgia es no conservar las propiedades que aquí teníamos por la triste decadencia familiar. Pero más allá de este dolor, subsanable con visitas frecuentes, todo se ha embellecido, el negocio es extraordinario, da unos 2.500 puestos de trabajo, muchos de ellos cualificados y bien pagados. Como siempre que la creación empresarial se pone en marcha, el beneficio es estelar, circular y compartido. Y sobre todo brilla España.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
José Manuel Casañ: «Me he arruinado dos veces con Seguridad Social»
‘Aló, verano’ con Marta Fernández: «Me gusta Nueva York porque se me escapa; por eso quiero volver siempre»
Leer también
Nacional

El Gobierno prepara un plan económico para revitalizar Ceuta tras la crisis migratoria

agosto 22, 2026
Nacional

Melchor León, socialista crítico con la gestión de la crisis en Ceuta: “Que un gobierno de mi partido nos abandone es muy triste”

agosto 22, 2026
Nacional

La crisis de Ceuta tensiona una ciudad ya castigada por la exclusión y la desigualdad

agosto 22, 2026
Nacional

Cuando Cádiz era la puerta de entrada de Estados Unidos

agosto 22, 2026
Nacional

En sentido contrario y en zigzag: las carreras ilegales de coches, un fenómeno al alza en España

agosto 22, 2026
Internacional

El régimen de Myanmar busca legitimidad en el exterior cinco años después del golpe: “La población civil no se ha librado de esta guerra”

agosto 22, 2026
Cargar más
Novedades

El Gobierno prepara un plan económico para revitalizar Ceuta tras la crisis migratoria

agosto 22, 2026

Melchor León, socialista crítico con la gestión de la crisis en Ceuta: “Que un gobierno de mi partido nos abandone es muy triste”

agosto 22, 2026

La crisis de Ceuta tensiona una ciudad ya castigada por la exclusión y la desigualdad

agosto 22, 2026

Cuando Cádiz era la puerta de entrada de Estados Unidos

agosto 22, 2026

En sentido contrario y en zigzag: las carreras ilegales de coches, un fenómeno al alza en España

agosto 22, 2026

El régimen de Myanmar busca legitimidad en el exterior cinco años después del golpe: “La población civil no se ha librado de esta guerra”

agosto 22, 2026

El país más caro del mundo se acerca a la UE empujado por el alto coste de la vida

agosto 22, 2026

Nikolái Rybakov, líder de Yábloko: “Hemos demostrado al mundo cuánta gente en Rusia quiere la paz”

agosto 22, 2026

Seguir enterrando la solución de los dos Estados

agosto 22, 2026

La ruta de la seda ártica de China ya es una realidad

agosto 22, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto