Se acabaron las etiquetas de conservador, de rácano en carrera, de calculador. Enric Mas, el Popeye de esta Vuelta desde que Pogacar se estrellara con el suelo, decidió lanzar un ataque a 11 kilómetros de meta y dejó petrificados a los pocos que seguían en pie, ritmo endiablado, ascenso de campeón y minutada reparadora, también cojín para una crono que está por llegar, su posible talón de Aquiles. Un triunfo porque Movistar explicó que no está para gobernar la carrera sino para catapultar a su jefe, que tanto le dan las peleas orbitales al maillot rojo. Y la jugada les salió redonda: Mas más líder, ya favorito en solitario para el laurel final. El del día, en cualquier caso, se lo llevó el esloveno Jakob Omzrel (Bahrain), debutante en una grande, campeón del Giro amateur el curso anterior, la constatación de que los jóvenes tienen prisa y, sobre todo, piernas. Le bastó meterse en la fuga buena y, ya en el último risco, gritar a los cuatro vientos que tiene motor para rato, que de ser el décimo en la general pasó a sexto.
El español defiende con galones el ‘maillot’ rojo y saca 27 segundos a sus rivales. El joven esloveno Omrzel se presenta en sociedad
El español, primer clasificado, lanzó un gran ataque a falta de 11 kilómetros para la meta y dejó clavados a sus rivales


Etapa de alto nivel en la Vuelta Ciclista a España. El triunfo fue para el esloveno Omrzel en el muro del observatorio de Calar Alto. Gran etapa del ganador de la etapa, pero también del líder Enric Mas, que lanzó un gran ataque a falta de 11 kilómetros para poner dejar clavados a todos sus rivales y marchar en solitario en busca de la meta.
Omrzel, un ciclista de solo 20 años, logró el triunfo a más de 2.000 metros de altura. Mas, en un espléndido momento de forma, sacó 27 segundos a sus rivales más directos, como Roglic.
[Noticia de última hora. Habrá actualización en breve].
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