La primera vez que Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) actuó en España no fue ni en Madrid ni en Barcelona, únicas paradas de esta gira, sino en Valencia hace nueve años. Tampoco vendió como ahora más de 600.000 entradas ni llenó ningún estadio. Muchos menos los diez Riyadh Air Metropolitano que hará en la capital desde este sábado hasta el 15 de junio. Se presentó en la sala Moon y acudieron a verle menos de mil personas. El «rey del trap», lo llamaban entonces, pero casi nadie hizo crónica de aquel concierto ni, por supuesto, había famosos entre el público. — Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones — automaticoEste sábado, sin embargo, la gran mayoría de los primeros 60.000 seguidores que verán al puerriqueño llenaban los bares de alrededor del estadio a primeras horas de la tarde, soportando los 35 grados a base de cervezas, agua y más cervezas. Los locales hacen el agosto en junio con Bad Bunny . Es el caso de El Córner, el establecimiento junto al campo que Domingo adquirió hace más de una década, cuando el Atlético de Madrid empezó a jugar aquí: «Es un concierto especial, sin duda. Ten en cuenta que hay uno o dos partidos cada dos semanas que no siempre se llenan. Bad Bunny, sin embargo, va a llenarlo diez veces en 15 días. Nunca lo había visto, y menos con un solo artista. He tenido que comprar más del doble de cerveza que otras veces», nos cuenta el jefe, cuyos camareros van hoy ataviados con camisetas del puertorriqueño. Los hoteles del distrito de San Blas-Canillejas y alrededores han alcanzado picos de reserva durante una residencia que, además, coincidirá en algunas de sus fechas con la visita a Madrid del Papa León XIV. Paula y Carlos, de solo 13 años, han arrastrado a su madres desde Tenerife para ver a su «amor platónico». Sus progenitoras, que se han dejado 1.500 euros en las cuatro entradas en reventa, reconocen que al principio les censuraban muchas de sus letras, pero luego ya no pudieron hacer nada. Las niñas visten dos camisetas de Puerto Rico que han personalizado ellas mismas. «Este día significa todo para nosotras… ¡Lo amamos!», suelta una de las pequeñas riéndose.Noticia relacionada general No No El dueño de ‘La Casita’ demanda a Bad Bunny Nacho SerranoJavier y sus cuatro amigos, todos de 23 años, vienen de Sevilla. En concreto, desde el barrio de Pino Montano, el mismo de donde salieron SFDK, comentan con orgullo. De hecho, fueron al mismo instituto que Zatu y Acción Sánchez, que eran compañeros de clase de algunos de sus padres. En Madrid han pagado 400 euros por dos noches en un «zulo de 15 metros cuadrados». «¡Qué hijos de puta!», suelta uno de ellos. De los pasos de Bad Bunny por la capital y de su alojamiento no ha trascendido nada. Se ha especulado que dormirá en una suite de veinte mil euros la noche, como la que pagó en el Mandarin Oriental Barcelona. «Estaba deseando que viniese a España –continúa Javier–. Tenía tantas ganas que compré las entradas de los cuatro una mañana de la feria que me había acostado a las 7 de la mañana. Me puse el despertador al rato para pillarlas. ¡Y tuve suerte! Antes había venido a Sevilla por solo 15 euros, pero éramos menores de edad y no pudimos ir. Ahora hemos pagado 110 por cada una, más el transporte y el alojamiento».Hoteles hasta arribaNo cabe duda de qué esta primera cita en Madrid es la más esperada, la que hará de guía de todo lo que ocurra en los próximos nueve conciertos. Prueba de ello es que los mayores niveles de ocupación hostelera se han alcanzado este sábado con un 87,18%, según la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) a través de una encuesta realizada entre sus más de 330 establecimientos asociados. No es el caso de Carlota, que ha llegado desde Dublín con cuatro amigas y han ocupado la casa de otra amiga residente en Madrid, a la que han «obligado» a irse a dormir a casa de su novio.«Veo dos Españas –explica medio en broma–. La que mira con reticencias el perreo, que a mí me gusta, y la que me admira por haber conseguido una entrada para el concierto, que ha sido muy complicado. La verdad es que hoy voy a cumplir uno de mis sueños, porque este hombre está haciendo historia, es el Daddy Yanqui de los 2000 para mí». El ambiente que se vivía en las horas previas era propio del récord que supone haber vendido esas 600.000 entradas para las diez citas. Una marca que nadie ha logrado jamás en España. Karol G llenó cuatro días consecutivos el Santiago Bernabéu hace cuatro años. Y tampoco en Europa. Taylor Swift vendió las entradas de ocho noches en Wembley, con su ‘The Eras Tour’, pero las dividió en dos partes a lo largo del verano. Michael Jackson hizo siete en el mismo recinto con su ‘Bad World Tour’ en 1988. ¿Dónde está el listón de los macroconciertos? ¿Hasta dónde llega la locura? «Nos gusta desde que salió el primer disco y llevamos ocho años esperándole. Compramos la entrada el día que salieron a la venta, por 167 euros cada una que pagamos con gusto y volveríamos a pagar mil veces. Me encanta como es Benito en todos los sentidos, me inspira muchísimo como persona y la representación que hace de su país. Va a ser el mejor día de nuestra vida», asegura Irene, de 32 años, que viene desde Brunete con dos amigos. Todos ataviados también con la camiseta correspondiente de Bad Bunny. Tania Sieira Tania Sieira Tania Sieira Tania Sieira Tania SieiraBad Bunny lleva tres años siendo coronado como el músico más escuchado del planeta, el primero en cantar en español que supera los 100 millones de oyentes mensuales en Spotify. Su imperio, que tan solo se puede comparar con el de Taylor Swift, no se explica solo con datos, ya que durante los últimos años, y en especial desde que publicó el disco que presenta en esta gira, ‘Debí tirar más fotos’ (Rimas Entertainment, 2025), se ha convertido en todo un fenómeno cultural, social y económico, además de musical. «Tengo muchas ganas de ver la gente que hay en la casita, que es una parte muy suya, como mucho ‘flow’, de todo lo que significa Puerto Rico. Muy con la temática del último disco. Aunque cogen a gente del público para la casita, yo creo que debería haber metido a más seguidores como nosotros y no a tantos famosos e ‘influencers’. Al fin y al cabo, él habla mucho del pueblo», defienden Luisa, que ha venido con su amiga Cristina desde Granada, sobre la famosa vivienda que el boricua ha colocado en el centro del recinto, a imagen y semejanza de las construcciones de clase trabajadora, pero que está noche no ocupará tampoco ningún obrero, sino una cuidada selección de modelos, actrices, futbolistas y estrellas multimillonarias de todo calibre.Una casita, además, que tiene lo suyo, pues el equipo de Bad Bunny la mandó construir a imagen y semejanza de una vivienda real, cuyo propietario es un puertorriqueño de 85 años llamado Román Carrasco Delgado, de la localidad de Humacao, al que el cantante pagó cinco mil dólares bajo la premisa de que iban a usar su imagen únicamente para un videoclip. La sorpresa fue grande cuando vio que se convirtió en el elemento más importante de su gira mundial y que en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona ocuparon Ibai Llanos, Úrsula Corberó, Piqué, Lamine Yamale y las otras estrellas del Barça. ¿Resultado? Que el dueño ha pedido una indemnización de seis millones de dólares por incumplimiento del trato y por los problemas emocionales que le ha causado al convertirse en lugar de peregrinación para miles de seguidores. La primera vez que Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) actuó en España no fue ni en Madrid ni en Barcelona, únicas paradas de esta gira, sino en Valencia hace nueve años. Tampoco vendió como ahora más de 600.000 entradas ni llenó ningún estadio. Muchos menos los diez Riyadh Air Metropolitano que hará en la capital desde este sábado hasta el 15 de junio. Se presentó en la sala Moon y acudieron a verle menos de mil personas. El «rey del trap», lo llamaban entonces, pero casi nadie hizo crónica de aquel concierto ni, por supuesto, había famosos entre el público. — Componente galeria-lead arrastrado. Para configurarlo, seleccionar cmp-galeria-lead del desplegable de visualizaciones — automaticoEste sábado, sin embargo, la gran mayoría de los primeros 60.000 seguidores que verán al puerriqueño llenaban los bares de alrededor del estadio a primeras horas de la tarde, soportando los 35 grados a base de cervezas, agua y más cervezas. Los locales hacen el agosto en junio con Bad Bunny . Es el caso de El Córner, el establecimiento junto al campo que Domingo adquirió hace más de una década, cuando el Atlético de Madrid empezó a jugar aquí: «Es un concierto especial, sin duda. Ten en cuenta que hay uno o dos partidos cada dos semanas que no siempre se llenan. Bad Bunny, sin embargo, va a llenarlo diez veces en 15 días. Nunca lo había visto, y menos con un solo artista. He tenido que comprar más del doble de cerveza que otras veces», nos cuenta el jefe, cuyos camareros van hoy ataviados con camisetas del puertorriqueño. Los hoteles del distrito de San Blas-Canillejas y alrededores han alcanzado picos de reserva durante una residencia que, además, coincidirá en algunas de sus fechas con la visita a Madrid del Papa León XIV. Paula y Carlos, de solo 13 años, han arrastrado a su madres desde Tenerife para ver a su «amor platónico». Sus progenitoras, que se han dejado 1.500 euros en las cuatro entradas en reventa, reconocen que al principio les censuraban muchas de sus letras, pero luego ya no pudieron hacer nada. Las niñas visten dos camisetas de Puerto Rico que han personalizado ellas mismas. «Este día significa todo para nosotras… ¡Lo amamos!», suelta una de las pequeñas riéndose.Noticia relacionada general No No El dueño de ‘La Casita’ demanda a Bad Bunny Nacho SerranoJavier y sus cuatro amigos, todos de 23 años, vienen de Sevilla. En concreto, desde el barrio de Pino Montano, el mismo de donde salieron SFDK, comentan con orgullo. De hecho, fueron al mismo instituto que Zatu y Acción Sánchez, que eran compañeros de clase de algunos de sus padres. En Madrid han pagado 400 euros por dos noches en un «zulo de 15 metros cuadrados». «¡Qué hijos de puta!», suelta uno de ellos. De los pasos de Bad Bunny por la capital y de su alojamiento no ha trascendido nada. Se ha especulado que dormirá en una suite de veinte mil euros la noche, como la que pagó en el Mandarin Oriental Barcelona. «Estaba deseando que viniese a España –continúa Javier–. Tenía tantas ganas que compré las entradas de los cuatro una mañana de la feria que me había acostado a las 7 de la mañana. Me puse el despertador al rato para pillarlas. ¡Y tuve suerte! Antes había venido a Sevilla por solo 15 euros, pero éramos menores de edad y no pudimos ir. Ahora hemos pagado 110 por cada una, más el transporte y el alojamiento».Hoteles hasta arribaNo cabe duda de qué esta primera cita en Madrid es la más esperada, la que hará de guía de todo lo que ocurra en los próximos nueve conciertos. Prueba de ello es que los mayores niveles de ocupación hostelera se han alcanzado este sábado con un 87,18%, según la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) a través de una encuesta realizada entre sus más de 330 establecimientos asociados. No es el caso de Carlota, que ha llegado desde Dublín con cuatro amigas y han ocupado la casa de otra amiga residente en Madrid, a la que han «obligado» a irse a dormir a casa de su novio.«Veo dos Españas –explica medio en broma–. La que mira con reticencias el perreo, que a mí me gusta, y la que me admira por haber conseguido una entrada para el concierto, que ha sido muy complicado. La verdad es que hoy voy a cumplir uno de mis sueños, porque este hombre está haciendo historia, es el Daddy Yanqui de los 2000 para mí». El ambiente que se vivía en las horas previas era propio del récord que supone haber vendido esas 600.000 entradas para las diez citas. Una marca que nadie ha logrado jamás en España. Karol G llenó cuatro días consecutivos el Santiago Bernabéu hace cuatro años. Y tampoco en Europa. Taylor Swift vendió las entradas de ocho noches en Wembley, con su ‘The Eras Tour’, pero las dividió en dos partes a lo largo del verano. Michael Jackson hizo siete en el mismo recinto con su ‘Bad World Tour’ en 1988. ¿Dónde está el listón de los macroconciertos? ¿Hasta dónde llega la locura? «Nos gusta desde que salió el primer disco y llevamos ocho años esperándole. Compramos la entrada el día que salieron a la venta, por 167 euros cada una que pagamos con gusto y volveríamos a pagar mil veces. Me encanta como es Benito en todos los sentidos, me inspira muchísimo como persona y la representación que hace de su país. Va a ser el mejor día de nuestra vida», asegura Irene, de 32 años, que viene desde Brunete con dos amigos. Todos ataviados también con la camiseta correspondiente de Bad Bunny. Tania Sieira Tania Sieira Tania Sieira Tania Sieira Tania SieiraBad Bunny lleva tres años siendo coronado como el músico más escuchado del planeta, el primero en cantar en español que supera los 100 millones de oyentes mensuales en Spotify. Su imperio, que tan solo se puede comparar con el de Taylor Swift, no se explica solo con datos, ya que durante los últimos años, y en especial desde que publicó el disco que presenta en esta gira, ‘Debí tirar más fotos’ (Rimas Entertainment, 2025), se ha convertido en todo un fenómeno cultural, social y económico, además de musical. «Tengo muchas ganas de ver la gente que hay en la casita, que es una parte muy suya, como mucho ‘flow’, de todo lo que significa Puerto Rico. Muy con la temática del último disco. Aunque cogen a gente del público para la casita, yo creo que debería haber metido a más seguidores como nosotros y no a tantos famosos e ‘influencers’. Al fin y al cabo, él habla mucho del pueblo», defienden Luisa, que ha venido con su amiga Cristina desde Granada, sobre la famosa vivienda que el boricua ha colocado en el centro del recinto, a imagen y semejanza de las construcciones de clase trabajadora, pero que está noche no ocupará tampoco ningún obrero, sino una cuidada selección de modelos, actrices, futbolistas y estrellas multimillonarias de todo calibre.Una casita, además, que tiene lo suyo, pues el equipo de Bad Bunny la mandó construir a imagen y semejanza de una vivienda real, cuyo propietario es un puertorriqueño de 85 años llamado Román Carrasco Delgado, de la localidad de Humacao, al que el cantante pagó cinco mil dólares bajo la premisa de que iban a usar su imagen únicamente para un videoclip. La sorpresa fue grande cuando vio que se convirtió en el elemento más importante de su gira mundial y que en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona ocuparon Ibai Llanos, Úrsula Corberó, Piqué, Lamine Yamale y las otras estrellas del Barça. ¿Resultado? Que el dueño ha pedido una indemnización de seis millones de dólares por incumplimiento del trato y por los problemas emocionales que le ha causado al convertirse en lugar de peregrinación para miles de seguidores.
La primera vez que Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) actuó en España no fue ni en Madrid ni en Barcelona, únicas paradas de esta gira, sino en Valencia hace nueve años. Tampoco vendió como ahora más de 600.000 entradas ni … llenó ningún estadio. Muchos menos los diez Riyadh Air Metropolitano que hará en la capital desde este sábado hasta el 15 de junio. Se presentó en la sala Moon y acudieron a verle menos de mil personas. El «rey del trap», lo llamaban entonces, pero casi nadie hizo crónica de aquel concierto ni, por supuesto, había famosos entre el público.
Este sábado, sin embargo, la gran mayoría de los primeros 60.000 seguidores que verán al puerriqueño llenaban los bares de alrededor del estadio a primeras horas de la tarde, soportando los 35 grados a base de cervezas, agua y más cervezas. Los locales hacen el agosto en junio con Bad Bunny. Es el caso de El Córner, el establecimiento junto al campo que Domingo adquirió hace más de una década, cuando el Atlético de Madrid empezó a jugar aquí: «Es un concierto especial, sin duda. Ten en cuenta que hay uno o dos partidos cada dos semanas que no siempre se llenan. Bad Bunny, sin embargo, va a llenarlo diez veces en 15 días. Nunca lo había visto, y menos con un solo artista. He tenido que comprar más del doble de cerveza que otras veces», nos cuenta el jefe, cuyos camareros van hoy ataviados con camisetas del puertorriqueño.
Los hoteles del distrito de San Blas-Canillejas y alrededores han alcanzado picos de reserva durante una residencia que, además, coincidirá en algunas de sus fechas con la visita a Madrid del Papa León XIV. Paula y Carlos, de solo 13 años, han arrastrado a su madres desde Tenerife para ver a su «amor platónico». Sus progenitoras, que se han dejado 1.500 euros en las cuatro entradas en reventa, reconocen que al principio les censuraban muchas de sus letras, pero luego ya no pudieron hacer nada. Las niñas visten dos camisetas de Puerto Rico que han personalizado ellas mismas. «Este día significa todo para nosotras… ¡Lo amamos!», suelta una de las pequeñas riéndose.
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Nacho Serrano
Javier y sus cuatro amigos, todos de 23 años, vienen de Sevilla. En concreto, desde el barrio de Pino Montano, el mismo de donde salieron SFDK, comentan con orgullo. De hecho, fueron al mismo instituto que Zatu y Acción Sánchez, que eran compañeros de clase de algunos de sus padres. En Madrid han pagado 400 euros por dos noches en un «zulo de 15 metros cuadrados». «¡Qué hijos de puta!», suelta uno de ellos. De los pasos de Bad Bunny por la capital y de su alojamiento no ha trascendido nada. Se ha especulado que dormirá en una suite de veinte mil euros la noche, como la que pagó en el Mandarin Oriental Barcelona.
«Estaba deseando que viniese a España –continúa Javier–. Tenía tantas ganas que compré las entradas de los cuatro una mañana de la feria que me había acostado a las 7 de la mañana. Me puse el despertador al rato para pillarlas. ¡Y tuve suerte! Antes había venido a Sevilla por solo 15 euros, pero éramos menores de edad y no pudimos ir. Ahora hemos pagado 110 por cada una, más el transporte y el alojamiento».
Hoteles hasta arriba
No cabe duda de qué esta primera cita en Madrid es la más esperada, la que hará de guía de todo lo que ocurra en los próximos nueve conciertos. Prueba de ello es que los mayores niveles de ocupación hostelera se han alcanzado este sábado con un 87,18%, según la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM) a través de una encuesta realizada entre sus más de 330 establecimientos asociados. No es el caso de Carlota, que ha llegado desde Dublín con cuatro amigas y han ocupado la casa de otra amiga residente en Madrid, a la que han «obligado» a irse a dormir a casa de su novio.
«Veo dos Españas –explica medio en broma–. La que mira con reticencias el perreo, que a mí me gusta, y la que me admira por haber conseguido una entrada para el concierto, que ha sido muy complicado. La verdad es que hoy voy a cumplir uno de mis sueños, porque este hombre está haciendo historia, es el Daddy Yanqui de los 2000 para mí».
El ambiente que se vivía en las horas previas era propio del récord que supone haber vendido esas 600.000 entradas para las diez citas. Una marca que nadie ha logrado jamás en España. Karol G llenó cuatro días consecutivos el Santiago Bernabéu hace cuatro años. Y tampoco en Europa. Taylor Swift vendió las entradas de ocho noches en Wembley, con su ‘The Eras Tour’, pero las dividió en dos partes a lo largo del verano. Michael Jackson hizo siete en el mismo recinto con su ‘Bad World Tour’ en 1988. ¿Dónde está el listón de los macroconciertos? ¿Hasta dónde llega la locura?
«Nos gusta desde que salió el primer disco y llevamos ocho años esperándole. Compramos la entrada el día que salieron a la venta, por 167 euros cada una que pagamos con gusto y volveríamos a pagar mil veces. Me encanta como es Benito en todos los sentidos, me inspira muchísimo como persona y la representación que hace de su país. Va a ser el mejor día de nuestra vida», asegura Irene, de 32 años, que viene desde Brunete con dos amigos. Todos ataviados también con la camiseta correspondiente de Bad Bunny.
Bad Bunny lleva tres años siendo coronado como el músico más escuchado del planeta, el primero en cantar en español que supera los 100 millones de oyentes mensuales en Spotify. Su imperio, que tan solo se puede comparar con el de Taylor Swift, no se explica solo con datos, ya que durante los últimos años, y en especial desde que publicó el disco que presenta en esta gira, ‘Debí tirar más fotos’ (Rimas Entertainment, 2025), se ha convertido en todo un fenómeno cultural, social y económico, además de musical.
«Tengo muchas ganas de ver la gente que hay en la casita, que es una parte muy suya, como mucho ‘flow’, de todo lo que significa Puerto Rico. Muy con la temática del último disco. Aunque cogen a gente del público para la casita, yo creo que debería haber metido a más seguidores como nosotros y no a tantos famosos e ‘influencers’. Al fin y al cabo, él habla mucho del pueblo», defienden Luisa, que ha venido con su amiga Cristina desde Granada, sobre la famosa vivienda que el boricua ha colocado en el centro del recinto, a imagen y semejanza de las construcciones de clase trabajadora, pero que está noche no ocupará tampoco ningún obrero, sino una cuidada selección de modelos, actrices, futbolistas y estrellas multimillonarias de todo calibre.
Una casita, además, que tiene lo suyo, pues el equipo de Bad Bunny la mandó construir a imagen y semejanza de una vivienda real, cuyo propietario es un puertorriqueño de 85 años llamado Román Carrasco Delgado, de la localidad de Humacao, al que el cantante pagó cinco mil dólares bajo la premisa de que iban a usar su imagen únicamente para un videoclip. La sorpresa fue grande cuando vio que se convirtió en el elemento más importante de su gira mundial y que en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Barcelona ocuparon Ibai Llanos, Úrsula Corberó, Piqué, Lamine Yamale y las otras estrellas del Barça. ¿Resultado? Que el dueño ha pedido una indemnización de seis millones de dólares por incumplimiento del trato y por los problemas emocionales que le ha causado al convertirse en lugar de peregrinación para miles de seguidores.
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