
Desenfocado, que llega al CaixaFòrum Barcelona (hasta el 27 de septiembre) tras verse en el de Madrid, es sin duda una exposición para frotarse los ojos, no sólo por el asombro que provocan algunas obras que son un canto a lo borroso, lo impreciso y la “foto fallida”, sino por la sensación incómoda que tienes durante todo el recorrido de que no estás viendo bien. Y de eso se trata: de generar esa duda, ese desequilibrio y esa molestia en la mirada como forma de que te replantees y cuestiones las nociones sobre arte y representación de la realidad. La muestra, resultado de la colaboración entre el Musée d’Orsay, el de l’Orangerie (donde también ha podido verse) y la Fundación La Caixa, se compone de 77 obras de 58 artistas seleccionadas porque “exploran la poesía del desenfoque como elección estética”, e incluye formatos muy diversos —pintura, obra gráfica, escultura, fotografía y vídeo—.


La muestra, con una serie de obras que exploran lo borroso en el arte moderno, invita a mirar de otra manera en CaixaFòrum Barcelona 
Desenfocado, que llega al CaixaFòrum Barcelona (hasta el 27 de septiembre) tras verse en el de Madrid, es sin duda una exposición para frotarse los ojos, no sólo por el asombro que provocan algunas obras que son un canto a lo borroso, lo impreciso y la “foto fallida”, sino por la sensación incómoda que tienes durante todo el recorrido de que no estás viendo bien. Y de eso se trata: de generar esa duda, ese desequilibrio y esa molestia en la mirada como forma de que te replantees y cuestiones las nociones sobre arte y representación de la realidad. La muestra, resultado de la colaboración entre el Musée d’Orsay, el de l’Orangerie (donde también ha podido verse) y la Fundación La Caixa, se compone de 77 obras de 58 artistas seleccionadas porque “exploran la poesía del desenfoque como elección estética”, e incluye formatos muy diversos —pintura, obra gráfica, escultura, fotografía y vídeo—.


