El Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla ha acogido este miércoles el acto de entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla 2025 a José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla , en una ceremonia celebrada en la víspera del Corpus Christi y organizada por el Consistorio hispalense.La entrega de este reconocimiento, correspondiente al pasado año, ha tenido que aplazarse hasta estas fechas debido a cuestiones de agenda del diestro. Una circunstancia que ha terminado otorgando al acto un significado aún más especial, ya que llega apenas unos días después de que el torero recibiera también la distinción de Hijo Predilecto de Sevilla, sumando así dos de los mayores reconocimientos que puede conceder la ciudad a una de las personalidades que mejor han proyectado el nombre de Sevilla en el ámbito cultural y artístico de nuestro tiempo.Porque a estas alturas Morante ya no es únicamente un torero. Su figura ha terminado por trascender el ámbito estrictamente taurino para convertirse en un referente cultural y social de primer orden. Un artista capaz de despertar admiración más allá de las plazas de toros y cuya influencia alcanza hoy a escritores, músicos, pintores, intelectuales y aficionados de muy distintos ámbitos. Un creador que ha convertido el toreo en una expresión artística capaz de dialogar con la propia identidad cultural de Sevilla.El acto ha estado presidido por el alcalde, José Luis Sanz, acompañado por miembros de la Corporación Municipal, representantes del mundo taurino y numerosas personalidades de la vida social y cultural sevillana. La ceremonia ha contado además con el acompañamiento musical de la Banda del Maestro Tejera, encargada de interpretar distintas composiciones a lo largo de la mañana.La apertura del acto ha corrido a cargo del delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, tras la interpretación del pasodoble Plaza de la Maestranza. Para Alés, este premio es reflejo de la iniciativa del Ayuntamiento de la capital hispalense por proclamar solemnemente la defensa de los toros: «Sevilla es la capital mundial del toro, de la tauromaquia. Fiesta Mayor de Sevilla». Y en la víspera del Corpus que gracias a la valentía de un empresario se ha recuperado como corrida de toro. Y hoy entregamos el premio no solo a una figura del toreo, sino a una leyenda. Posteriormente sonó Adamuz, dando paso a la glosa dedicada a la figura del homenajeado pronunciada por el periodista Luis Carlos Peris , miembro del jurado del premio, quien afirmó que este es «el galardón más importante de todo el panorama taurino, el Nobel del toreo. No hay nada más sevillano que Morante de la Puebla.»La intervención sirvió para repasar la dimensión humana, artística y profesional de un torero que ocupa ya un lugar singular en la historia de la tauromaquia contemporánea. Un maestro que ha conseguido algo reservado únicamente a los elegidos: convertirse en referencia para sus propios compañeros de profesión. Torero de toreros, maestro de maestros e inspiración constante para varias generaciones de profesionales que encuentran en su concepto una permanente búsqueda de la belleza, la emoción y la autenticidad.Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia llegó con la interpretación del pasodoble Morante de la Puebla, antes de la lectura del acta del jurado por parte del delegado de Fiestas Mayores. A continuación, el alcalde hizo entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla al diestro cigarrero, que recibió la distinción en medio de una prolongada ovación de los asistentes.Tras la recogida del galardón tuvieron lugar las palabras de agradecimiento del homenajeado, antes de que la Banda del Maestro Tejera interpretara Suspiros de España. El cigarrero se mostró abrumado «por tanto reconocimiento»: «Pienso en nombres como Pepe Luis Vázquez o Curro Romero, que han recibido este premio antes que yo, y verme ahora junto a ellos me produce una enorme emoción. Siempre he pensado que para darse la circunstancia de ser torero tienen que concurrir tres cosas. Escuché una vez decirlo en una entrevista a Marcial Lalanda, el más grande como decía su pasodoble. La primera es el ambiente. Yo me crié en un ambiente de marisma, de Sevilla, de ganadería y de gente del toro. Eso me marcó para siempre. La segunda es la vocación. Para ser torero hay que tener una vocación muy fuerte. Son muchos los sacrificios, los esfuerzos y los avatares que uno tiene que superar desde muy pequeño para alcanzar el sueño de ser figura del toro. Y la tercera es el profesionalismo. Ese profesionalismo es el que me ha permitido seguir aquí, después de tantos años, compartiendo momentos como este con todos ustedes.»«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera. Después de todo esto, sólo puedo dar las gracias. Gracias al Ayuntamiento, gracias a Sevilla y gracias a todos los que han pensado que soy merecedor de este premio. Y ojalá mañana sea un día muy bonito. Que Sevilla disfrute de su Corpus, que la gente disfrute en las calles y en la plaza, y que todos coincidan en que he sido digno de recibir este reconocimiento.»«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera»La entrega de este reconocimiento llega además en un momento especialmente significativo para el torero cigarrero. Apenas unas horas después de recibir el galardón, Morante volverá a vestirse de luces este jueves en la Real Maestranza de Caballería para hacer el paseíllo en la recuperada corrida del Corpus, una de las grandes apuestas de la temporada sevillana. Junto a Juan Ortega y Pablo Aguado, y con toros de Matilla, el maestro de La Puebla será uno de los principales protagonistas de una jornada para la que el cartel de «No hay billetes» cuelga desde hace meses en la web de taquillas del coso del Baratillo, reflejo de la enorme expectación que despierta su presencia y del momento de plenitud artística que atraviesa.El acto concluyó con la intervención institucional del alcalde de Sevilla, quien declaró que en el Ayuntamiento «hemos acertado con Morante tanto como Hijo Predilecto, como este premio», y reivindicó la figura de Morante no sólo en la historia del toreo, sino en la propia historia de la ciudad, destacando su actitud vital, su filosofía, su carácter revolucionario entroncado con el pasado como investigador del toreo antiguo y cómo ha educado a una generación de jóvenes aficionados como «referente moral del mundo del toro».Con esta distinción, el Ayuntamiento de Sevilla reconoce una trayectoria irrepetible y una aportación excepcional al patrimonio cultural de la ciudad. La de un torero que ha marcado una época y cuyo legado trasciende ya los resultados, las estadísticas o las temporadas concretas. Porque Morante pertenece desde hace tiempo a esa reducida categoría de artistas que terminan formando parte de la memoria sentimental de un pueblo.El premiado con los mimebros del jurado Juan FloresEl Premio Taurino Ciudad de Sevilla fue creado por el Ayuntamiento hispalense en 2013 con el objetivo de reconocer a aquellas personas, instituciones o entidades que hayan contribuido de manera sobresaliente al engrandecimiento de la tauromaquia y a su vinculación con la ciudad. A lo largo de su historia han recibido esta distinción nombres tan relevantes como Pepe Luis Vázquez, a título póstumo, Curro Romero, el artista Miquel Barceló, la Fundación de Estudios Taurinos, la ciudad francesa de Arlés, la ganadería de Miura, el filósofo Fernando Savater, Juan Antonio Ruiz «Espartaco» y Paco Camino, también a título póstumo. Morante de la Puebla se incorpora ahora a una nómina de galardonados que constituye, por sí sola, una parte esencial de la historia taurina y cultural de la vieja Híspalis.Sevilla, ciudad que tantas veces ha servido de inspiración al torero de La Puebla del Río, ha querido así devolverle una parte del afecto y de la admiración que durante décadas ha despertado entre generaciones de aficionados y ciudadanos. Un reconocimiento a la altura de quien, para muchos, representa la última gran expresión del toreo entendido como arte. El Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla ha acogido este miércoles el acto de entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla 2025 a José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla , en una ceremonia celebrada en la víspera del Corpus Christi y organizada por el Consistorio hispalense.La entrega de este reconocimiento, correspondiente al pasado año, ha tenido que aplazarse hasta estas fechas debido a cuestiones de agenda del diestro. Una circunstancia que ha terminado otorgando al acto un significado aún más especial, ya que llega apenas unos días después de que el torero recibiera también la distinción de Hijo Predilecto de Sevilla, sumando así dos de los mayores reconocimientos que puede conceder la ciudad a una de las personalidades que mejor han proyectado el nombre de Sevilla en el ámbito cultural y artístico de nuestro tiempo.Porque a estas alturas Morante ya no es únicamente un torero. Su figura ha terminado por trascender el ámbito estrictamente taurino para convertirse en un referente cultural y social de primer orden. Un artista capaz de despertar admiración más allá de las plazas de toros y cuya influencia alcanza hoy a escritores, músicos, pintores, intelectuales y aficionados de muy distintos ámbitos. Un creador que ha convertido el toreo en una expresión artística capaz de dialogar con la propia identidad cultural de Sevilla.El acto ha estado presidido por el alcalde, José Luis Sanz, acompañado por miembros de la Corporación Municipal, representantes del mundo taurino y numerosas personalidades de la vida social y cultural sevillana. La ceremonia ha contado además con el acompañamiento musical de la Banda del Maestro Tejera, encargada de interpretar distintas composiciones a lo largo de la mañana.La apertura del acto ha corrido a cargo del delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, tras la interpretación del pasodoble Plaza de la Maestranza. Para Alés, este premio es reflejo de la iniciativa del Ayuntamiento de la capital hispalense por proclamar solemnemente la defensa de los toros: «Sevilla es la capital mundial del toro, de la tauromaquia. Fiesta Mayor de Sevilla». Y en la víspera del Corpus que gracias a la valentía de un empresario se ha recuperado como corrida de toro. Y hoy entregamos el premio no solo a una figura del toreo, sino a una leyenda. Posteriormente sonó Adamuz, dando paso a la glosa dedicada a la figura del homenajeado pronunciada por el periodista Luis Carlos Peris , miembro del jurado del premio, quien afirmó que este es «el galardón más importante de todo el panorama taurino, el Nobel del toreo. No hay nada más sevillano que Morante de la Puebla.»La intervención sirvió para repasar la dimensión humana, artística y profesional de un torero que ocupa ya un lugar singular en la historia de la tauromaquia contemporánea. Un maestro que ha conseguido algo reservado únicamente a los elegidos: convertirse en referencia para sus propios compañeros de profesión. Torero de toreros, maestro de maestros e inspiración constante para varias generaciones de profesionales que encuentran en su concepto una permanente búsqueda de la belleza, la emoción y la autenticidad.Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia llegó con la interpretación del pasodoble Morante de la Puebla, antes de la lectura del acta del jurado por parte del delegado de Fiestas Mayores. A continuación, el alcalde hizo entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla al diestro cigarrero, que recibió la distinción en medio de una prolongada ovación de los asistentes.Tras la recogida del galardón tuvieron lugar las palabras de agradecimiento del homenajeado, antes de que la Banda del Maestro Tejera interpretara Suspiros de España. El cigarrero se mostró abrumado «por tanto reconocimiento»: «Pienso en nombres como Pepe Luis Vázquez o Curro Romero, que han recibido este premio antes que yo, y verme ahora junto a ellos me produce una enorme emoción. Siempre he pensado que para darse la circunstancia de ser torero tienen que concurrir tres cosas. Escuché una vez decirlo en una entrevista a Marcial Lalanda, el más grande como decía su pasodoble. La primera es el ambiente. Yo me crié en un ambiente de marisma, de Sevilla, de ganadería y de gente del toro. Eso me marcó para siempre. La segunda es la vocación. Para ser torero hay que tener una vocación muy fuerte. Son muchos los sacrificios, los esfuerzos y los avatares que uno tiene que superar desde muy pequeño para alcanzar el sueño de ser figura del toro. Y la tercera es el profesionalismo. Ese profesionalismo es el que me ha permitido seguir aquí, después de tantos años, compartiendo momentos como este con todos ustedes.»«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera. Después de todo esto, sólo puedo dar las gracias. Gracias al Ayuntamiento, gracias a Sevilla y gracias a todos los que han pensado que soy merecedor de este premio. Y ojalá mañana sea un día muy bonito. Que Sevilla disfrute de su Corpus, que la gente disfrute en las calles y en la plaza, y que todos coincidan en que he sido digno de recibir este reconocimiento.»«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera»La entrega de este reconocimiento llega además en un momento especialmente significativo para el torero cigarrero. Apenas unas horas después de recibir el galardón, Morante volverá a vestirse de luces este jueves en la Real Maestranza de Caballería para hacer el paseíllo en la recuperada corrida del Corpus, una de las grandes apuestas de la temporada sevillana. Junto a Juan Ortega y Pablo Aguado, y con toros de Matilla, el maestro de La Puebla será uno de los principales protagonistas de una jornada para la que el cartel de «No hay billetes» cuelga desde hace meses en la web de taquillas del coso del Baratillo, reflejo de la enorme expectación que despierta su presencia y del momento de plenitud artística que atraviesa.El acto concluyó con la intervención institucional del alcalde de Sevilla, quien declaró que en el Ayuntamiento «hemos acertado con Morante tanto como Hijo Predilecto, como este premio», y reivindicó la figura de Morante no sólo en la historia del toreo, sino en la propia historia de la ciudad, destacando su actitud vital, su filosofía, su carácter revolucionario entroncado con el pasado como investigador del toreo antiguo y cómo ha educado a una generación de jóvenes aficionados como «referente moral del mundo del toro».Con esta distinción, el Ayuntamiento de Sevilla reconoce una trayectoria irrepetible y una aportación excepcional al patrimonio cultural de la ciudad. La de un torero que ha marcado una época y cuyo legado trasciende ya los resultados, las estadísticas o las temporadas concretas. Porque Morante pertenece desde hace tiempo a esa reducida categoría de artistas que terminan formando parte de la memoria sentimental de un pueblo.El premiado con los mimebros del jurado Juan FloresEl Premio Taurino Ciudad de Sevilla fue creado por el Ayuntamiento hispalense en 2013 con el objetivo de reconocer a aquellas personas, instituciones o entidades que hayan contribuido de manera sobresaliente al engrandecimiento de la tauromaquia y a su vinculación con la ciudad. A lo largo de su historia han recibido esta distinción nombres tan relevantes como Pepe Luis Vázquez, a título póstumo, Curro Romero, el artista Miquel Barceló, la Fundación de Estudios Taurinos, la ciudad francesa de Arlés, la ganadería de Miura, el filósofo Fernando Savater, Juan Antonio Ruiz «Espartaco» y Paco Camino, también a título póstumo. Morante de la Puebla se incorpora ahora a una nómina de galardonados que constituye, por sí sola, una parte esencial de la historia taurina y cultural de la vieja Híspalis.Sevilla, ciudad que tantas veces ha servido de inspiración al torero de La Puebla del Río, ha querido así devolverle una parte del afecto y de la admiración que durante décadas ha despertado entre generaciones de aficionados y ciudadanos. Un reconocimiento a la altura de quien, para muchos, representa la última gran expresión del toreo entendido como arte.
El Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla ha acogido este miércoles el acto de entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla 2025 a José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla, en una ceremonia celebrada en la víspera del Corpus Christi y organizada … por el Consistorio hispalense.
La entrega de este reconocimiento, correspondiente al pasado año, ha tenido que aplazarse hasta estas fechas debido a cuestiones de agenda del diestro. Una circunstancia que ha terminado otorgando al acto un significado aún más especial, ya que llega apenas unos días después de que el torero recibiera también la distinción de Hijo Predilecto de Sevilla, sumando así dos de los mayores reconocimientos que puede conceder la ciudad a una de las personalidades que mejor han proyectado el nombre de Sevilla en el ámbito cultural y artístico de nuestro tiempo.
Porque a estas alturas Morante ya no es únicamente un torero. Su figura ha terminado por trascender el ámbito estrictamente taurino para convertirse en un referente cultural y social de primer orden. Un artista capaz de despertar admiración más allá de las plazas de toros y cuya influencia alcanza hoy a escritores, músicos, pintores, intelectuales y aficionados de muy distintos ámbitos. Un creador que ha convertido el toreo en una expresión artística capaz de dialogar con la propia identidad cultural de Sevilla.
El acto ha estado presidido por el alcalde, José Luis Sanz, acompañado por miembros de la Corporación Municipal, representantes del mundo taurino y numerosas personalidades de la vida social y cultural sevillana. La ceremonia ha contado además con el acompañamiento musical de la Banda del Maestro Tejera, encargada de interpretar distintas composiciones a lo largo de la mañana.
La apertura del acto ha corrido a cargo del delegado de Fiestas Mayores, Manuel Alés, tras la interpretación del pasodoble Plaza de la Maestranza. Para Alés, este premio es reflejo de la iniciativa del Ayuntamiento de la capital hispalense por proclamar solemnemente la defensa de los toros: «Sevilla es la capital mundial del toro, de la tauromaquia. Fiesta Mayor de Sevilla».
Y en la víspera del Corpus que gracias a la valentía de un empresario se ha recuperado como corrida de toro. Y hoy entregamos el premio no solo a una figura del toreo, sino a una leyenda. Posteriormente sonó Adamuz, dando paso a la glosa dedicada a la figura del homenajeado pronunciada por el periodista Luis Carlos Peris, miembro del jurado del premio, quien afirmó que este es «el galardón más importante de todo el panorama taurino, el Nobel del toreo. No hay nada más sevillano que Morante de la Puebla.»
La intervención sirvió para repasar la dimensión humana, artística y profesional de un torero que ocupa ya un lugar singular en la historia de la tauromaquia contemporánea. Un maestro que ha conseguido algo reservado únicamente a los elegidos: convertirse en referencia para sus propios compañeros de profesión. Torero de toreros, maestro de maestros e inspiración constante para varias generaciones de profesionales que encuentran en su concepto una permanente búsqueda de la belleza, la emoción y la autenticidad.
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia llegó con la interpretación del pasodoble Morante de la Puebla, antes de la lectura del acta del jurado por parte del delegado de Fiestas Mayores. A continuación, el alcalde hizo entrega del Premio Taurino Ciudad de Sevilla al diestro cigarrero, que recibió la distinción en medio de una prolongada ovación de los asistentes.
Tras la recogida del galardón tuvieron lugar las palabras de agradecimiento del homenajeado, antes de que la Banda del Maestro Tejera interpretara Suspiros de España.
El cigarrero se mostró abrumado «por tanto reconocimiento»: «Pienso en nombres como Pepe Luis Vázquez o Curro Romero, que han recibido este premio antes que yo, y verme ahora junto a ellos me produce una enorme emoción. Siempre he pensado que para darse la circunstancia de ser torero tienen que concurrir tres cosas. Escuché una vez decirlo en una entrevista a Marcial Lalanda, el más grande como decía su pasodoble. La primera es el ambiente. Yo me crié en un ambiente de marisma, de Sevilla, de ganadería y de gente del toro. Eso me marcó para siempre. La segunda es la vocación. Para ser torero hay que tener una vocación muy fuerte. Son muchos los sacrificios, los esfuerzos y los avatares que uno tiene que superar desde muy pequeño para alcanzar el sueño de ser figura del toro. Y la tercera es el profesionalismo. Ese profesionalismo es el que me ha permitido seguir aquí, después de tantos años, compartiendo momentos como este con todos ustedes.»
«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera. Después de todo esto, sólo puedo dar las gracias. Gracias al Ayuntamiento, gracias a Sevilla y gracias a todos los que han pensado que soy merecedor de este premio. Y ojalá mañana sea un día muy bonito. Que Sevilla disfrute de su Corpus, que la gente disfrute en las calles y en la plaza, y que todos coincidan en que he sido digno de recibir este reconocimiento.»
«Cuando la empresa y la ciudad de Sevilla me plantearon volver a anunciarme aquí, entendí que por profesionalidad no podía decir que no. Sevilla siempre ha sido una parte fundamental de mi vida y de mi carrera»
La entrega de este reconocimiento llega además en un momento especialmente significativo para el torero cigarrero. Apenas unas horas después de recibir el galardón, Morante volverá a vestirse de luces este jueves en la Real Maestranza de Caballería para hacer el paseíllo en la recuperada corrida del Corpus, una de las grandes apuestas de la temporada sevillana. Junto a Juan Ortega y Pablo Aguado, y con toros de Matilla, el maestro de La Puebla será uno de los principales protagonistas de una jornada para la que el cartel de «No hay billetes» cuelga desde hace meses en la web de taquillas del coso del Baratillo, reflejo de la enorme expectación que despierta su presencia y del momento de plenitud artística que atraviesa.
El acto concluyó con la intervención institucional del alcalde de Sevilla, quien declaró que en el Ayuntamiento «hemos acertado con Morante tanto como Hijo Predilecto, como este premio», y reivindicó la figura de Morante no sólo en la historia del toreo, sino en la propia historia de la ciudad, destacando su actitud vital, su filosofía, su carácter revolucionario entroncado con el pasado como investigador del toreo antiguo y cómo ha educado a una generación de jóvenes aficionados como «referente moral del mundo del toro».
Con esta distinción, el Ayuntamiento de Sevilla reconoce una trayectoria irrepetible y una aportación excepcional al patrimonio cultural de la ciudad. La de un torero que ha marcado una época y cuyo legado trasciende ya los resultados, las estadísticas o las temporadas concretas. Porque Morante pertenece desde hace tiempo a esa reducida categoría de artistas que terminan formando parte de la memoria sentimental de un pueblo.

(Juan Flores)
El Premio Taurino Ciudad de Sevilla fue creado por el Ayuntamiento hispalense en 2013 con el objetivo de reconocer a aquellas personas, instituciones o entidades que hayan contribuido de manera sobresaliente al engrandecimiento de la tauromaquia y a su vinculación con la ciudad. A lo largo de su historia han recibido esta distinción nombres tan relevantes como Pepe Luis Vázquez, a título póstumo, Curro Romero, el artista Miquel Barceló, la Fundación de Estudios Taurinos, la ciudad francesa de Arlés, la ganadería de Miura, el filósofo Fernando Savater, Juan Antonio Ruiz «Espartaco» y Paco Camino, también a título póstumo. Morante de la Puebla se incorpora ahora a una nómina de galardonados que constituye, por sí sola, una parte esencial de la historia taurina y cultural de la vieja Híspalis.
Sevilla, ciudad que tantas veces ha servido de inspiración al torero de La Puebla del Río, ha querido así devolverle una parte del afecto y de la admiración que durante décadas ha despertado entre generaciones de aficionados y ciudadanos. Un reconocimiento a la altura de quien, para muchos, representa la última gran expresión del toreo entendido como arte.
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