La creación de hogares en España no casa con las nuevas viviendas que se producen cada año: 245.000 unidades familiares nuevas en 2025 y apenas 92.000 casas nuevas terminadas. El resultado, un déficit el año pasado de unos 153.000 pisos. Pero esta cifra no se trata de una anomalía que se ha producido solo en un ejercicio sino que viene de atrás y se mantiene con el tiempo. En este sentido, el Banco de España ya calcula que faltarán 1 millón de viviendas en 2028, dejando entrever la falta de planificación y éxito de las políticas públicas del Gobierno. La última voz de alarma sobre el problema la dio la subgobernadora, Soledad Núñez, hace escasos días en un evento de Forbes. «El problema de la vivienda responde, en buena medida, a una oferta insuficiente: desde 2021 se ha acumulado un déficit estimado de unas 755.000 viviendas , que podría aumentar en otras 300.000 entre 2026 y 2028», explicó. Esta es la primera vez que se comunica que el déficit superará el millón a medio plazo.La realidad es que se crean cada vez más hogares en España y no se construye suficiente para dar cabida a esta dinámica, la cual se explica en buena medida por el incremento poblacional que ha experimentado nuestro país. Desde que llegó Pedro Sánchez al poder, España tiene 3,1 millones más de personas residentes; a nivel de hogares, en 2018 había unas 18,5 millones de unidades familiares y ahora 19,8 millones.Este incremento sostenido del censo, impulsado por la inmigración, se ha venido cubriendo los primeros años con los restos de la gran crisis, con cientos de miles de casas por vender y por terminar, así como con vivienda usada. Pero a partir del Covid todo cambió y se desbordó por completo la estadística. Asimismo, también hay que tener en cuenta que los hogares cada vez son pequeños, pasando a ser en muchos casos de una sola persona, lo que aumenta las necesidades individuales.La falta de vivienda no era apenas relevante hasta 2020, y ni se mencionaba en los informes de los expertos. En 2021 saltó por primera vez el problema del déficit de pisos cuando después de la pandemia empezó a crecer la demanda inmobiliaria. Según las cifras de BBVA Research, aquel año el déficit acumulado de viviendas alcanzó las 176.000. Con el paso de los años ha ido a más por el bajo nivel de construcción y el crecimiento de los hogares empujado por el aumento poblacional.En 2025, el Banco de España calculó un déficit acumulado en ese año de 755.000 viviendas; BBVA Research, de 712.000; y Caixabank Research, de 734.000. Cifras muy similares todos ellos y cuya tendencia no parece frenar a corto plazo. BBVA Research, en su último informe del mercado inmobiliario, sí que apunta en uno de sus gráficos a que la cifra podría comenzar a decrecer, según sus proyecciones, en 2030.Sin embargo, hay zonas geográficas que arrastran más problemas que otras. Según el Banco de España, el 52,5% del déficit acumulado hasta 2025 se concentraba en seis provincias (Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga). Y, en todo caso, España tendría un problema mayor a otros países como Portugal e Italia, que geográficamente y por estilo de vida suelen ser nuestros más comprables.«La magnitud de la brecha entre vivienda terminada y creación de hogares es tal que sería necesario producir en torno a 330.000 viviendas anuales durante los próximos cinco años para absorber el déficit existente, lo que implicaría cuadruplicar el ritmo actual de finalización de viviendas», recordaba en su último informe, por su parte, Caixabank Research.Falta de oferta y preciosLo cierto es que todas estas cifras concentran una atención creciente entre los analistas para explicar buena parte de la crisis de vivienda: la falta de oferta. El diagnóstico de que falta oferta , es decir, pisos, lo tienen claro todos los expertos y casas de análisis desde hace mucho tiempo; igual que desde hace mucho coinciden en que hace falta facilitar la construcción de casas, reduciendo y simplificando procedimientos, porque así en parte se aliviaría el mercado y los precios.En este sentido, los analistas habitualmente denuncian la falta de suelo para levantar edificios, la falta de mano de obra, los problemas regulatorios, la complejidad de procesos urbanísticos y otros factores como trabas a la crisis de vivienda, que se deja sentir mes tras mes en los precios de los pisos. Ante el dinamismo de la demanda y la falta de oferta, el precio de la vivienda mantuvo un crecimiento elevado, del 12,7 % en 2025, su mayor aumento anual desde 2007, como recoge el Banco de España en su informe anual, con incrementos generalizados en todas las comunidades autónomas. Para 2026 y 2027 los expertos vaticinan que los precios continuarán acelerando mientras no se resuelva el problema de oferta que sufre el mercado residencial. La creación de hogares en España no casa con las nuevas viviendas que se producen cada año: 245.000 unidades familiares nuevas en 2025 y apenas 92.000 casas nuevas terminadas. El resultado, un déficit el año pasado de unos 153.000 pisos. Pero esta cifra no se trata de una anomalía que se ha producido solo en un ejercicio sino que viene de atrás y se mantiene con el tiempo. En este sentido, el Banco de España ya calcula que faltarán 1 millón de viviendas en 2028, dejando entrever la falta de planificación y éxito de las políticas públicas del Gobierno. La última voz de alarma sobre el problema la dio la subgobernadora, Soledad Núñez, hace escasos días en un evento de Forbes. «El problema de la vivienda responde, en buena medida, a una oferta insuficiente: desde 2021 se ha acumulado un déficit estimado de unas 755.000 viviendas , que podría aumentar en otras 300.000 entre 2026 y 2028», explicó. Esta es la primera vez que se comunica que el déficit superará el millón a medio plazo.La realidad es que se crean cada vez más hogares en España y no se construye suficiente para dar cabida a esta dinámica, la cual se explica en buena medida por el incremento poblacional que ha experimentado nuestro país. Desde que llegó Pedro Sánchez al poder, España tiene 3,1 millones más de personas residentes; a nivel de hogares, en 2018 había unas 18,5 millones de unidades familiares y ahora 19,8 millones.Este incremento sostenido del censo, impulsado por la inmigración, se ha venido cubriendo los primeros años con los restos de la gran crisis, con cientos de miles de casas por vender y por terminar, así como con vivienda usada. Pero a partir del Covid todo cambió y se desbordó por completo la estadística. Asimismo, también hay que tener en cuenta que los hogares cada vez son pequeños, pasando a ser en muchos casos de una sola persona, lo que aumenta las necesidades individuales.La falta de vivienda no era apenas relevante hasta 2020, y ni se mencionaba en los informes de los expertos. En 2021 saltó por primera vez el problema del déficit de pisos cuando después de la pandemia empezó a crecer la demanda inmobiliaria. Según las cifras de BBVA Research, aquel año el déficit acumulado de viviendas alcanzó las 176.000. Con el paso de los años ha ido a más por el bajo nivel de construcción y el crecimiento de los hogares empujado por el aumento poblacional.En 2025, el Banco de España calculó un déficit acumulado en ese año de 755.000 viviendas; BBVA Research, de 712.000; y Caixabank Research, de 734.000. Cifras muy similares todos ellos y cuya tendencia no parece frenar a corto plazo. BBVA Research, en su último informe del mercado inmobiliario, sí que apunta en uno de sus gráficos a que la cifra podría comenzar a decrecer, según sus proyecciones, en 2030.Sin embargo, hay zonas geográficas que arrastran más problemas que otras. Según el Banco de España, el 52,5% del déficit acumulado hasta 2025 se concentraba en seis provincias (Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga). Y, en todo caso, España tendría un problema mayor a otros países como Portugal e Italia, que geográficamente y por estilo de vida suelen ser nuestros más comprables.«La magnitud de la brecha entre vivienda terminada y creación de hogares es tal que sería necesario producir en torno a 330.000 viviendas anuales durante los próximos cinco años para absorber el déficit existente, lo que implicaría cuadruplicar el ritmo actual de finalización de viviendas», recordaba en su último informe, por su parte, Caixabank Research.Falta de oferta y preciosLo cierto es que todas estas cifras concentran una atención creciente entre los analistas para explicar buena parte de la crisis de vivienda: la falta de oferta. El diagnóstico de que falta oferta , es decir, pisos, lo tienen claro todos los expertos y casas de análisis desde hace mucho tiempo; igual que desde hace mucho coinciden en que hace falta facilitar la construcción de casas, reduciendo y simplificando procedimientos, porque así en parte se aliviaría el mercado y los precios.En este sentido, los analistas habitualmente denuncian la falta de suelo para levantar edificios, la falta de mano de obra, los problemas regulatorios, la complejidad de procesos urbanísticos y otros factores como trabas a la crisis de vivienda, que se deja sentir mes tras mes en los precios de los pisos. Ante el dinamismo de la demanda y la falta de oferta, el precio de la vivienda mantuvo un crecimiento elevado, del 12,7 % en 2025, su mayor aumento anual desde 2007, como recoge el Banco de España en su informe anual, con incrementos generalizados en todas las comunidades autónomas. Para 2026 y 2027 los expertos vaticinan que los precios continuarán acelerando mientras no se resuelva el problema de oferta que sufre el mercado residencial.
La creación de hogares en España no casa con las nuevas viviendas que se producen cada año: 245.000 unidades familiares nuevas en 2025 y apenas 92.000 casas nuevas terminadas. El resultado, un déficit el año pasado de unos 153.000 pisos. Pero … esta cifra no se trata de una anomalía que se ha producido solo en un ejercicio sino que viene de atrás y se mantiene con el tiempo. En este sentido, el Banco de España ya calcula que faltarán 1 millón de viviendas en 2028, dejando entrever la falta de planificación y éxito de las políticas públicas del Gobierno.
La última voz de alarma sobre el problema la dio la subgobernadora, Soledad Núñez, hace escasos días en un evento de Forbes. «El problema de la vivienda responde, en buena medida, a una oferta insuficiente: desde 2021 se ha acumulado un déficit estimado de unas 755.000 viviendas, que podría aumentar en otras 300.000 entre 2026 y 2028», explicó. Esta es la primera vez que se comunica que el déficit superará el millón a medio plazo.
La realidad es que se crean cada vez más hogares en España y no se construye suficiente para dar cabida a esta dinámica, la cual se explica en buena medida por el incremento poblacional que ha experimentado nuestro país. Desde que llegó Pedro Sánchez al poder, España tiene 3,1 millones más de personas residentes; a nivel de hogares, en 2018 había unas 18,5 millones de unidades familiares y ahora 19,8 millones.
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Este incremento sostenido del censo, impulsado por la inmigración, se ha venido cubriendo los primeros años con los restos de la gran crisis, con cientos de miles de casas por vender y por terminar, así como con vivienda usada. Pero a partir del Covid todo cambió y se desbordó por completo la estadística. Asimismo, también hay que tener en cuenta que los hogares cada vez son pequeños, pasando a ser en muchos casos de una sola persona, lo que aumenta las necesidades individuales.
La falta de vivienda no era apenas relevante hasta 2020, y ni se mencionaba en los informes de los expertos. En 2021 saltó por primera vez el problema del déficit de pisos cuando después de la pandemia empezó a crecer la demanda inmobiliaria. Según las cifras de BBVA Research, aquel año el déficit acumulado de viviendas alcanzó las 176.000. Con el paso de los años ha ido a más por el bajo nivel de construcción y el crecimiento de los hogares empujado por el aumento poblacional.
Déficit acumulado de viviendas en España
En número de viviendas
Previsiones
176.000
371.000
475.000
572.000
712.000
807.000
885.000
Más de
un millón
Fuentes: BBVA Research y Banco de España / ABC
Déficit acumulado de viviendas en España
Mas de
un millón
En número de viviendas
885.000
807.000
712.000
572.000
475.000
371.000
Previsiones
176.000
Fuentes: BBVA Research y Banco de España


En 2025, el Banco de España calculó un déficit acumulado en ese año de 755.000 viviendas; BBVA Research, de 712.000; y Caixabank Research, de 734.000. Cifras muy similares todos ellos y cuya tendencia no parece frenar a corto plazo. BBVA Research, en su último informe del mercado inmobiliario, sí que apunta en uno de sus gráficos a que la cifra podría comenzar a decrecer, según sus proyecciones, en 2030.
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Sin embargo, hay zonas geográficas que arrastran más problemas que otras. Según el Banco de España, el 52,5% del déficit acumulado hasta 2025 se concentraba en seis provincias (Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia, Murcia y Málaga). Y, en todo caso, España tendría un problema mayor a otros países como Portugal e Italia, que geográficamente y por estilo de vida suelen ser nuestros más comprables.
«La magnitud de la brecha entre vivienda terminada y creación de hogares es tal que sería necesario producir en torno a 330.000 viviendas anuales durante los próximos cinco años para absorber el déficit existente, lo que implicaría cuadruplicar el ritmo actual de finalización de viviendas», recordaba en su último informe, por su parte, Caixabank Research.
Falta de oferta y precios
Lo cierto es que todas estas cifras concentran una atención creciente entre los analistas para explicar buena parte de la crisis de vivienda: la falta de oferta. El diagnóstico de que falta oferta, es decir, pisos, lo tienen claro todos los expertos y casas de análisis desde hace mucho tiempo; igual que desde hace mucho coinciden en que hace falta facilitar la construcción de casas, reduciendo y simplificando procedimientos, porque así en parte se aliviaría el mercado y los precios.
En este sentido, los analistas habitualmente denuncian la falta de suelo para levantar edificios, la falta de mano de obra, los problemas regulatorios, la complejidad de procesos urbanísticos y otros factores como trabas a la crisis de vivienda, que se deja sentir mes tras mes en los precios de los pisos.
Ante el dinamismo de la demanda y la falta de oferta, el precio de la vivienda mantuvo un crecimiento elevado, del 12,7 % en 2025, su mayor aumento anual desde 2007, como recoge el Banco de España en su informe anual, con incrementos generalizados en todas las comunidades autónomas. Para 2026 y 2027 los expertos vaticinan que los precios continuarán acelerando mientras no se resuelva el problema de oferta que sufre el mercado residencial.
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