El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha arrancado su informe final del caso Pujol con un ataque sin concesiones a la familia. “Han intentado convertir este juicio en un juicio político y en un ataque a Cataluña”, ha afirmado sobre la participación en la vista de miembros de la llamada “policía patriótica”, que maniobraron para perjudicar a los Pujol. “De nada sirvió su testimonio”, ha asegurado Bermejo, quien ha subrayado al tribunal la “contradicción” entre el discurso público sostenido por el expresidente Jordi Pujol y la realidad de los hechos que se investigan. “El discurso político del Espanya ens roba confronta con los hechos. Mientras se denunciaba la falta de recursos del Estado para financiar colegios y hospitales, se llevaban a cabo conductas de elusión fiscal”.
Fernando Bermejo denuncia la “contradicción” entre el discurso público de reclamar más dinero al Estado y el hecho de que la familia ocultara patrimonio a Hacienda
Fernando Bermejo denuncia la “contradicción” entre el discurso público de reclamar más dinero al Estado y el hecho de que la familia ocultara patrimonio a Hacienda


El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha arrancado su informe final del caso Pujol con un ataque sin concesiones a la familia. “Han intentado convertir este juicio en un juicio político y en un ataque a Cataluña”, ha afirmado sobre la participación en la vista de miembros de la llamada “policía patriótica”, que maniobraron para perjudicar a los Pujol. “De nada sirvió su testimonio”, ha asegurado Bermejo, quien ha subrayado al tribunal la “contradicción” entre el discurso público sostenido por el expresidente Jordi Pujol y la realidad de los hechos que se investigan. “El discurso político del Espanya ens roba confronta con los hechos. Mientras se denunciaba la falta de recursos del Estado para financiar colegios y hospitales, se llevaban a cabo conductas de elusión fiscal”.
Bermejo ha arrancado los informes finales de las partes en la última semana de un juicio que empezó el pasado noviembre y del que quedó fuera, por motivos de salud, su gran protagonista, Jordi Pujol, el hombre que presidió la Generalitat durante 23 años. El fiscal anticorrupción ha decidido mantener sus conclusiones y, por tanto, las penas de prisión que solicita para sus siete hijos (de 29 años para Jordi Pujol Ferrusola y de entre 8 y 14 años para el resto de hijos, todos en el banquillo de los acusados) y para diversos empresarios que hicieron pagos millonarios al primogénito del expresident, Jordi Pujol Ferrusola. La Fiscalía sospecha que esos pagos no obedecen a trabajos reales y fueron una tapadera para el abono de comisiones por parte de esas empresas a cambio de la adjudicación de obra pública.
En julio de 2014, Pujol reconoció que su familia había mantenido oculta a Hacienda una fortuna en Andorra durante más de tres décadas. Aquella confesión fue el inicio de un procedimiento que, 12 años después, ha sentado en el banquillo a la familia. Según la familia, el dinero procede de un legado (deixa) de Florenci Pujol, padre del exdirigente nacionalista. La Fiscalía, en cambio, considera que el origen está en la corrupción política desplegada al amparo de Pujol.
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