La situación del alcalde de Móstoles comienza a ser insostenible, según la oposición. Un juzgado de violencia sobre la mujer ha admitido a trámite la querella por acoso sexual y laboral de una concejal del PP contra Manuel Bautista y su partido. El caso, desvelado por EL PAÍS en febrero, causó una enorme conmoción en la política madrileña y afectó de lleno a Génova, donde el expediente interno de la edil pasó de unas manos a otras hasta que finalmente fue archivado sin abrirse una investigación seria.
Un juzgado de violencia sobre la mujer admite la querella por acoso y laboral de la exedil de Móstoles contra Manuel Bautista y el PP
La situación del alcalde de Móstoles comienza a ser insostenible, según la oposición. Un juzgado de violencia sobre la mujer ha admitido a trámite la querella por acoso sexual y laboral de una concejal del PP contra Manuel Bautista y su partido. El caso, desvelado por EL PAÍS en febrero, causó una enorme conmoción en la política madrileña y afectó de lleno a Génova, donde el expediente interno de la edil pasó de unas manos a otras hasta que finalmente fue archivado sin abrirse una investigación seria.
El secretario general del PSOE de Madrid y ministro de Pedro Sánchez, Óscar López, y seguramente el candidato que se enfrente a Isabel Díaz Ayuso el año que viene en las urnas, le ha pedido este domingo a la presidenta de Madrid que actúe cuanto antes: “No puede pasar ni un día más con el alcalde de Móstoles al frente de su cargo y con el PP escondido y sin dar una explicación ni depurar ninguna responsabilidad”.
Esta investigación judicial no recae sobre un miembro cualquiera del partido, sino sobre uno con múltiples contactos en Sol, la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Bautista pertenece a una facción del PP que incluye a la número 2, Ana Millán, o al portavoz del partido en la Asamblea de Madrid, Carlos Díaz-Pache. Ellos ejercen una influencia importante en Ayuso. Destituir al alcalde supondría confrontar a unos compañeros de partido que la acompañan desde que coincidieron en el área de comunicación de Esperanza Aguirre.
La concejal que ha denunciado los hechos intentó por todos los medios que su partido tomase cartas en el asunto, desde principios hasta casi finales de 2024. Le escribió al PP y fue precisamente Ana Millán la que se encargó de escuchar la forma cruda en la que contaba cómo el alcalde, en un principio, la aupó hasta ser número 2 y, más tarde, la apartó de cualquier actividad cuando se negó a tener relaciones sexuales con él. En el partido nadie puede negar que Bautista tuviese estas intenciones con la concejal, fue él mismo quien insinuó que tenían “algo”. A Millán la acompañó a estas reuniones el secretario general, el uno del partido, Alfonso Serrano, pero fue ella la que lideró la crisis y le llegó a reconocer a la concejal que se trataba de un caso de acoso “de Manuel”, pero que lo mejor era no acudir a la justicia y enterrar el asunto.
Para Óscar López, estamos ante un caso grave de inacción de los populares: “Un juzgado no solo está investigando al alcalde. También al PP por cómo ha gestionado de manera bochornosa un caso de denuncia de acoso sexual y también laboral. Le exigimos a Ayuso que cese al alcalde. Y el PP depure responsabilidades y dé explicaciones a los madrileños y, sobre todo, a las madrileñas”.
Manuela Bergerot, la portavoz de Más Madrid, se ha felicitado al comprobar que “por fin avanza la justicia”. Ha insistido en que la denunciante, antes de llevar el caso a los tribunales, “acudió a Ayuso, a su compañera de partido, y la abandonó. ”Le mandó a un matón, Alfonso Serrano, y a Ana Millán para decirle que calladita estaba más guapa. Se han puesto del lado de Bautista, un alcalde de ese búnker de Isabel Díaz Ayuso. Ellos siempre se ponen del lado de quien agrede y no de las víctimas».
En el PP defienden a muerte a Bautista. Creen que se equivocó al mezclar trabajo y relaciones personales, pero que el asunto no pasó de ahí, que se trató de un rechazo amoroso. En otras partes minoritarias del partido ha causado malestar todo lo que ha ocurrido, pero en la parte fuerte, la que tiene el control, no ha dudado en ningún momento de su inocencia. “Es un buen tío”, repiten en Sol.
En el Ayuntamiento de Móstoles también respaldan al alcalde, sin que eso conlleve mayor misterio, el investigado es su jefe. Pero por ahora dos concejales han mostrado su rechazo al alcalde y han dimitido de sus cargos al entender que, al menos, el acoso laboral sí se produjo. Fue evidente, en el propio Gobierno y en la oposición, la manera en que la mujer fue apartada de todas sus funciones y la dejaron de invitar a los actos municipales, incluso en los que ella debía jugar algún papel.
La querella, a la que ha tenido acceso EL PAÍS, la presentó su letrado, Antonio Suárez-Valdés. Se trata de un escrito de casi un centenar de páginas por presuntos delitos cometidos tanto por Bautista como por el propio Partido Popular como persona jurídica, en aplicación de los artículos 184.5 y 31 bis del Código Penal.
En el auto de admisión, la jueza Eloísa Márquez de Prado afirma que “los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de delitos de acoso sexual, acoso laboral, contra la integridad moral, lesiones, coacciones y revelación de secretos” y acuerda la incoación de diligencias previas. Cita a declarar a la mujer el próximo 29 de junio, pide que sea reconocida por un médico forense “a fin de determinar las consecuencias lesivas sufridas como consecuencia de los hechos denunciados” y que se dé traslado a los querellados.
