La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cuestiona que uno de los vehículos del comisionista Víctor de Aldama sufriese un tiroteo como amenaza, según consta en uno de sus informes enviados a la Audiencia Nacional. Los agentes han interceptado varias comunicaciones donde el empresario informa a la aseguradora de que le “han intentado robar” en su Audi A8 y que han tratado de “romper el cristal” con un “punzón”, pero no lo “han conseguido”. “No hemos puesto denuncia porque no lo hemos visto. Ha sido de madrugada y poner denuncia es ridículo porque es perder tres horas”, añadió Víctor de Aldama.
La Guardia Civil localiza conversaciones del comisionista donde habla de un intento de “robo” y daños con un “punzón”
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cuestiona que uno de los vehículos del comisionista Víctor de Aldama sufriese un tiroteo como amenaza, según consta en uno de sus informes enviados a la Audiencia Nacional. Los agentes han interceptado varias comunicaciones donde el empresario informa a la aseguradora de que le “han intentado robar” en su Audi A8 y que han tratado de “romper el cristal” con un “punzón”, pero no lo “han conseguido”. “No hemos puesto denuncia porque no lo hemos visto. Ha sido de madrugada y poner denuncia es ridículo porque es perder tres horas”, añadió Víctor de Aldama.
Los investigadores han elaborado este informe para el bautizado como caso hidrocarburos. El comisionista, que ya fue condenado este año por el caso Koldo a cuatro años y medio de prisión (aunque el Supremo le eximió de entrar en la cárcel), se encuentra investigado en estas otras pesquisas por liderar supuestamente una trama para urdir un fraude millonario en el sector de los hidrocarburos.
Para enmarcar esta historia sobre el Audi A8, la Guardia Civil se remonta al 28 de septiembre de 2024. Aldama, que había sido detenido por primera vez en febrero de ese año por el caso Koldo, se encontraba en ese momento en libertad, pero los agentes le seguían investigando en secreto por el otro caso de hidrocarburos —le volverían a arrestar en octubre—. Ese día, cerca de la madrileña estación Puerta de Atocha, Aldama se topó a primera hora de la mañana con que la ventanilla de su vehículo estaba dañada, tomó imágenes del cristal con su teléfono móvil y le envió varios mensajes a Ramón Bermejo, que ejerce como su portavoz ante los medios de comunicación: “Podemos tener ya la historia que necesitábamos […] No sé si es intento de robo o disparos”, le dijo.
El informe de la UCO subraya que Aldama conversó después con su hermano Rubén, funcionario de la Policía Nacional. Según la charla reproducida por los investigadores, este le descartó ya que se tratase de una amenaza y que lo hubiesen tiroteado. “Si te quieren amenazar, me parece mucha casualidad que justo lo hagan en la calle la primera vez que lo aparcas. Entiendo que, si alguien quiere amenazar a otro, lo sigue. Y teniendo en cuenta que tú dejas el coche siempre en el garaje, pues lo tendrían previsto en todo caso cuando lo dejes en el garaje”, le comentó Rubén, que le preguntó si le habían dejado algún tipo de mensaje de advertencia. “No, no había nada”, admitió el comisionista.
“En Madrid pasan mil cosas por la noche, puede ser cualquier cosa”, le insistió Rubén Aldama al empresario. “Tampoco tiene sentido con un calibre pequeño pegarle dos tiros ahí. Puede rebotar, puede darle al que está disparando […] En plena calle, amenazar de esa manera me parece un poco arriesgado”, le añadió. El instituto armado incide en que el comisionista decidió entonces que no denunciaría los hechos a las autoridades: “Lo voy a hacer de otra manera. Ya estoy cansado de la Policía y de las mentiras de todo”, advirtió entonces a su familiar.
Apenas tres días después, la web The Objective publicó en la madrugada del 1 de octubre una supuesta noticia con el siguiente titular: “Amenazan al cabecilla de la trama Koldo: le pegan tres tiros a su coche como aviso”. Sin embargo, la UCO apunta que, ese mismo día, el propio Aldama “procedió a dar parte” del incidente a la aseguradora del coche, precisando lo siguiente: “[Lo] han intentado robar y no han conseguido romper el cristal”. “Ante la pregunta de si había interpuesto denuncia y si había daños en la cerradura del vehículo, Aldama respondió: ‘No, no hemos puesto porque es absurdo. Ahora te mando una foto. Han intentado con un punzón… pues romperlo”. Esa misma jornada, otra sospechosa del fraude de hidrocarburos envió a su abogado la supuesta información sobre los daños del automóvil, a lo que el letrado respondió: “Dice que ha sido un intento de robo del coche. Y no dos tiros”.
“En relación con los daños sufridos por el Audi, del análisis de las conversaciones mantenidas por Víctor de Aldama con distintas personas de su entorno, se desprende que los intervinientes consideraron que dichos daños podrían haber sido ocasionados mediante un objeto punzante”, concluye la UCO. Pese a todo, la tesis de que el comisionista sufrió un tiroteo siguió moviéndose durante semanas. La web The Objective volvió a publicar el 22 de noviembre un texto (acompañado de fotografías) titulado de esta forma: “Así quedó el Audi A8 de Aldama tras ser tiroteado”.
Además, la Guardia Civil apostilla que, casi dos años después, ha recibido un informe elaborado por la asociación GEES (Grupo Especial de Escoltas, Emergencias y Seguridad), presentado a la causa por la defensa del empresario para tratar de recuperar otro automóvil incautado por los investigadores. Entre los argumentos esgrimidos, el Grupo GEES decía que, “entre los hechos documentados que elevan el nivel de amenaza, se encuentran: el tiroteo de su vehículo (Audi A8), con tres disparos en noviembre de 2024 mientras se encontraba apartado en la vía pública”.
El informe del instituto armado sostiene igualmente que la trama de hidrocarburos diseñó una “operativa asociada al blanqueo de los capitales de procedencia delictiva” para adquirir vehículos utilizados, entre otros, por Aldama. Ese Audi A8, así como un Range Rover, se encuentran entre los vehículos bajo sospecha. “La estructura criminal instrumentalizó la mercantil Gestlux 2000 como sociedad receptora de fondos para la adquisición de los vehículos de alta gama que utilizaban sus máximos responsables”
“La operativa realizada para la adquisición de vehículos por parte de la estructura criminal permite establecer patrones asociados al blanqueo de capitales”, ahonda la UCO, que remacha: “El origen de los fondos de procedencia delictiva se situó en la entrada de 850.000 euros en cuentas de la empresa MTM 180 Capital, controlada por Víctor de Aldama, procedentes de la mercantil Soluciones de Gestión, investigada en el [caso Koldo]. Dicho importe fue empleado por Aldama para realizar distintas inversiones inmobiliarias, rentabilizándolas notablemente”.
