Con camiseta amarillo fluorescente y bañador rojo, un socorrista hacía sonar su silbato. Lo hacía, cerca de las cuatro de la tarde, en una de las calas artificiales de la barriada de El Palo, al este de la ciudad de Málaga. Un par de bañistas le miraban sorprendidos y él señalaba con insistencia una enorme bandera roja con una figura negra en el centro, como una mancha de aceite. “Así llevo todo el día”, decía desesperado el chaval. “Algunos hacen caso, muchos no. Pero no soy policía, no puedo hacer mucho más”, explicaba en sus minutos de descanso antes de volver a hacer pedagogía. “Es que hay bacterias, no os podéis bañar”, insistía otro compañero, quien recordaba que no es la primera vez que ocurre este verano. Unos metros más allá, varios veraneantes miraban con cabreo el mar porque no podían darse un chapuzón en una jornada plomiza de calima en el cielo, 32 grados de temperatura y 60% de humedad.
El ayuntamiento iza la bandera roja para prohibir el baño en seis zonas del litoral de la capital en plena temporada turística de verano y en su semana de Feria
Con camiseta amarillo fluorescente y bañador rojo, un socorrista hacía sonar su silbato. Lo hacía, cerca de las cuatro de la tarde, en una de las calas artificiales de la barriada de El Palo, al este de la ciudad de Málaga. Un par de bañistas le miraban sorprendidos y él señalaba con insistencia una enorme bandera roja con una figura negra en el centro, como una mancha de aceite. “Así llevo todo el día”, decía desesperado el chaval. “Algunos hacen caso, muchos no. Pero no soy policía, no puedo hacer mucho más”, explicaba en sus minutos de descanso antes de volver a hacer pedagogía. “Es que hay bacterias, no os podéis bañar”, insistía otro compañero, quien recordaba que no es la primera vez que ocurre este verano. Unos metros más allá, varios veraneantes miraban con cabreo el mar porque no podían darse un chapuzón en una jornada plomiza de calima en el cielo, 32 grados de temperatura y 60% de humedad.
