Hay que ser un verdadero fan, para pagar varios miles de euros por unos calzoncillos sucios, aunque sean de un icono de la música como lo es Elvis Presley. Sin embargo, si consideramos ‘las sobras’ de una de las bodas del momento por un módico precio de 25 dólares más 10 por gastos de envío , entonces eso ya es otra cosa. Justin Gignac, artista y emprendedor neoyorquino ha hecho negocio con la boda de Taylor Swift y Travis Kelce celebrada en el Madison Square. Gignac se ha hecho con el contenido de las bolsas de basura y las ha puesto a la venta en internet, al precio de 25 dólares ( alrededor de 22 euros ). Así los fans pueden tener un recuerdo de la ceremonia nupcial de la artista y el jugador de fútbol americano. Algunos de los objetos que se puede encontrar es una colilla, una tabla de ovulación, un AirPod perdido o una pajita de papel. Y aunque sea raro (o no tanto), a Gignac se le han agotado las existencias en cuestión de 24 horas. Noticia relacionada general No No El inesperado paso de Will Smith y Jada Pinkett tras años de separación: vuelven a vivir bajo el mismo techo Daniella BejaranoAunque a primera vista parece algo simple, lo cierto es que, al fin y al cabo, podría ser un mismísimo recuerdo de la boda. Hay altas probabilidades de que uno de los vaso usados y vendidos haya podido pasar por celebridades como Adam Sandler, Paul McCartney o Brad Pitt. Una fan enfrente del Madison Square Garden durante la ceremonia de Swift y Kelce. AP«La basura, recogida en una esquina de la historia de amor a las afueras del Madison Square Garden. Esto es lo más cerca que podrías haber estado del gran día de Taylor y Travis sin invitación. Para que puedas llevar contigo un pedacito del día más importante de tu… digo, de sus vidas, allá donde vayas» , anuncia el vendedor en su página web.Aunque el propio Justin Gignac menciona que ya había recogido restos de basura en otros sitios repletos de famosos como la Semana de la Moda en Nueva York y la Super Bowl, señala que este ha sido, sin duda, «un momento cultural muy importante».Y es que el propio neoyorquino se vistió de gala para recoger con pinzas las sobras de la fiesta. «Con todo el misterio que rodeaba si aquello era o no su boda, y el debate que generó, me intrigó. Parecía una escena única para conmemorar. Llevar el esmoquin me pareció la tensión perfecta entre lo sofisticado y lo vulgar que tanto disfruto», relata Gignac a ABC. Eso sí, también recuerda que cualquier objeto de las bolsas de basura que puso a la venta han sido seleccionadas de forma aleatoria.«Hice 50 packs y todavía me quedan algunos, así que quizás saque otra tanda, ya que he recibido muchas peticiones » añade el artista: «La mayoría de los compradores son de Estados Unidos, Reino Unido, Escocia, Alemania, Dinamarca y Australia».No es la primera vez que varios objetos peculiares de la artista rescatados de un evento salen a la venta. A través de la plataforma eBay, fueron varios de sus fans quienes vendieron en ‘packs’ los trozos de confeti de uno de sus conciertos por 55 dólares (48 euros). Otros fueron a más y llegaron a pedir 250 dólares por agua de lluvia embotellada que empapó a la cantante en una de sus giras. Sin duda alguna, ‘el fenómeno fan’ se convierto en uno de los aspectos más singulares de nuestra sociedad. Hay que ser un verdadero fan, para pagar varios miles de euros por unos calzoncillos sucios, aunque sean de un icono de la música como lo es Elvis Presley. Sin embargo, si consideramos ‘las sobras’ de una de las bodas del momento por un módico precio de 25 dólares más 10 por gastos de envío , entonces eso ya es otra cosa. Justin Gignac, artista y emprendedor neoyorquino ha hecho negocio con la boda de Taylor Swift y Travis Kelce celebrada en el Madison Square. Gignac se ha hecho con el contenido de las bolsas de basura y las ha puesto a la venta en internet, al precio de 25 dólares ( alrededor de 22 euros ). Así los fans pueden tener un recuerdo de la ceremonia nupcial de la artista y el jugador de fútbol americano. Algunos de los objetos que se puede encontrar es una colilla, una tabla de ovulación, un AirPod perdido o una pajita de papel. Y aunque sea raro (o no tanto), a Gignac se le han agotado las existencias en cuestión de 24 horas. Noticia relacionada general No No El inesperado paso de Will Smith y Jada Pinkett tras años de separación: vuelven a vivir bajo el mismo techo Daniella BejaranoAunque a primera vista parece algo simple, lo cierto es que, al fin y al cabo, podría ser un mismísimo recuerdo de la boda. Hay altas probabilidades de que uno de los vaso usados y vendidos haya podido pasar por celebridades como Adam Sandler, Paul McCartney o Brad Pitt. Una fan enfrente del Madison Square Garden durante la ceremonia de Swift y Kelce. AP«La basura, recogida en una esquina de la historia de amor a las afueras del Madison Square Garden. Esto es lo más cerca que podrías haber estado del gran día de Taylor y Travis sin invitación. Para que puedas llevar contigo un pedacito del día más importante de tu… digo, de sus vidas, allá donde vayas» , anuncia el vendedor en su página web.Aunque el propio Justin Gignac menciona que ya había recogido restos de basura en otros sitios repletos de famosos como la Semana de la Moda en Nueva York y la Super Bowl, señala que este ha sido, sin duda, «un momento cultural muy importante».Y es que el propio neoyorquino se vistió de gala para recoger con pinzas las sobras de la fiesta. «Con todo el misterio que rodeaba si aquello era o no su boda, y el debate que generó, me intrigó. Parecía una escena única para conmemorar. Llevar el esmoquin me pareció la tensión perfecta entre lo sofisticado y lo vulgar que tanto disfruto», relata Gignac a ABC. Eso sí, también recuerda que cualquier objeto de las bolsas de basura que puso a la venta han sido seleccionadas de forma aleatoria.«Hice 50 packs y todavía me quedan algunos, así que quizás saque otra tanda, ya que he recibido muchas peticiones » añade el artista: «La mayoría de los compradores son de Estados Unidos, Reino Unido, Escocia, Alemania, Dinamarca y Australia».No es la primera vez que varios objetos peculiares de la artista rescatados de un evento salen a la venta. A través de la plataforma eBay, fueron varios de sus fans quienes vendieron en ‘packs’ los trozos de confeti de uno de sus conciertos por 55 dólares (48 euros). Otros fueron a más y llegaron a pedir 250 dólares por agua de lluvia embotellada que empapó a la cantante en una de sus giras. Sin duda alguna, ‘el fenómeno fan’ se convierto en uno de los aspectos más singulares de nuestra sociedad.
Hay que ser un verdadero fan, pero rematadamente fan, para pagar miles de euros por unos calzoncillos sucios, aunque sean de un mito de la música como lo es Elvis Presley. Sin embargo, si consideramos ‘las sobras’ de una de las bodas del momento por … un módico precio de 25 dólares más 10 por gastos de envío, entonces eso ya es otra cosa.
Justin Gignac, artista y emprendedor neoyorquino ha hecho negocio con la boda de Taylor Swift y Travis Kelce celebrada en el Madison Square. Gignac se ha hecho con el contenido de las bolsas de basura y las ha puesto a la venta en internet, al precio de 25 dólares (alrededor de 22 euros).
Así los fans pueden tener un recuerdo de la ceremonia nupcial de la artista y el jugador de fútbol americano. Algunos de los objetos que se puede encontrar es una colilla, una tabla de ovulación, un AirPod perdido o una pajita de papel. Y aunque sea raro (o no tanto), a Gignac se le han agotado las existencias en cuestión de horas.
Noticia relacionada
Aunque a primera vista parece algo simple, lo cierto es que, al fin y al cabo, podría ser un mismísimo recuerdo de la boda. Un vaso usado de los que se han vendido ha podido pasar por celebridades que fueron vistas durante la boda como Adam Sandler, Paul McCartney o Brad Pitt.

(AP)
«La basura, recogida en una esquina de la historia de amor a las afueras del Madison Square Garden. Esto es lo más cerca que podrías haber estado del gran día de Taylor y Travis sin invitación. Para que puedas llevar contigo un pedacito del día más importante de tu… digo, de sus vidas, allá donde vayas», anuncia el vendedor en su página web.
Y es que el propio Justin Gignac se vistió de gala para recoger con pinzas los restos que los invitados a la fiesta habían dejado. Eso sí, él mismo recuerda que cualquier objeto de las bolsas de basura que puso a la venta serán seleccionados de forma aleatoria: «Usa tus cristales, tus tótems y tus ‘visionboards’ para manifestar lo que realmente quieres».
No es la primera vez que objetos peculiares de la artista rescatados de un evento salen a la venta. A través de la plataforma eBay, fueron varios de sus fans quienes vendieron en ‘packs’ los trozos de confeti de uno de sus conciertos por 55 dólares (48 euros). Otros fueron a más y llegaron a pedir 250 dólares por agua de lluvia embotellada que empapó a la cantante en una de sus giras. Sin duda alguna, ‘el fenómeno fan’ se convierto en uno de los aspectos más singulares de nuestra sociedad.
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