El rechazo al preacuerdo firmado por los sindicatos mayoritarios con el Govern el pasado viernes era posibilidad bastante real que preocupaba a las partes, especialmente viendo el nivel de mensajes negativos en las redes sociales. Al final, el voto oculto del sí no se ha revelado como tal y el 65% de los docentes que han participado en la consulta impulsada por Ustec, CGT e Intersindical -el primero pedía el voto afirmativo, los otros, el negativo- han dado carpetazo al acuerdo, aunque el Govern se niega a archivar y asegura que, de todos modos, lo aplicará. El preacuerdo implica una subida salarial de 400 euros en cuatro años, incorporar 6400 profesionales en este mismo periodo, convocar 5.000 plazas de catedráticos los dos próximos años o recuperar la deuda de los sexenios en cinco años. ¿Por qué estas mejoras no han convencido? Estos son algunos puntos que explican ese no tan rotundo.
Los docentes tildan de insuficientes medidas como el aumento de personal para la escuela inclusiva y echan en falta reivindicaciones como el descenso de las ratios o la climatización
El rechazo al preacuerdo firmado por los sindicatos mayoritarios con el Govern el pasado viernes era posibilidad bastante real que preocupaba a las partes, especialmente viendo el nivel de mensajes negativos en las redes sociales. Al final, el voto oculto del sí no se ha revelado como tal y el 65% de los docentes que han participado en la consulta impulsada por Ustec, CGT e Intersindical -el primero pedía el voto afirmativo, los otros, el negativo- han dado carpetazo al acuerdo, aunque el Govern se niega a archivar y asegura que, de todos modos, lo aplicará. El preacuerdo implica una subida salarial de 400 euros en cuatro años, incorporar 6400 profesionales en este mismo periodo, convocar 5.000 plazas de catedráticos los dos próximos años o recuperar la deuda de los sexenios en cinco años. ¿Por qué estas mejoras no han convencido? Estos son algunos puntos que explican ese no tan rotundo.
