Renfe y Adif sufren desde hace varios días sendos hackeos que podrían haber comprometido información sensible de usuarios, según ha podido confirmar este periódico por fuentes de ambas entidades. La brecha de ciberseguridad se habría iniciado en la web de Adif, que permanece caída después de varios días, y desde ahí los ciberdelincuentes habrían accedido a la nube de Renfe. Ambas empresas públicas ya están investigando los hechos. En el caso de Adif, el gestor ferroviario asegura que ha sufrido una incidencia de ciberseguridad por la que su web no se encuentra operativa. «Los servicios servicios informáticos de Adif y los proveedores involucrados trabajan ya para recuperar el funcionamiento de la web a la mayor brevedad posible. Esta situación no afecta en ningún caso a los sistemas relacionados con la explotación ferroviaria, que funcionan con total normalidad», aclaran.Renfe por su parte también reconoce haber sufrido un incidente de ciberseguridad y apunta a que el asalto cibernético tuvo su origen en servidores de Adif previamente comprometidos que mantenían interconexión con sistemas del operador público.Según Renfe, las pesquisas actuales apuntan a que los atacantes pudieron acceder a información limitada de usuarios, «consistente principalmente en nombres y direcciones de correo electrónico», pero por el momento dicen no haber hallado «evidencias concluyentes» de que esa información haya sido divulgada públicamente. «Asimismo, no existen evidencias de acceso a datos bancarios, financieros, medios de pago, DNIs u otra información especialmente sensible».Según Renfe, su reacción al hackeo ha sido inmediata. Dicen que desde el primer momento se activaron los protocolos de respuesta, se aislaron los entornos afectados y se desplegaron medidas extraordinarias de protección con el apoyo de especialistas independientes en ciberseguridad. La empresa además reconoce que este incidente se produce «tras varias semanas de intentos continuados de ataque contra los sistemas de Renfe, que habían sido detectados y bloqueados con éxito gracias a los mecanismos de protección desplegados por la compañía».Por el momento, ni Renfe ni Adif identifican a los ciberdelincuentes. El caso está ya en manos del Centro Criptológico Nacional, quien está colaborando en la investigación, según ha adelantado ‘El Mundo’. Según la información de este diario, el ataque contra la web de Adif no se habría limitado a una acción puntual y la intrusión se prolongó durante varios días y permitió a los responsables acceder y extraer información de forma continuada. El modus operandi utilizado presenta similitudes con el uso de sistemas de inteligencia artificial en operaciones de este tipo. Renfe y Adif sufren desde hace varios días sendos hackeos que podrían haber comprometido información sensible de usuarios, según ha podido confirmar este periódico por fuentes de ambas entidades. La brecha de ciberseguridad se habría iniciado en la web de Adif, que permanece caída después de varios días, y desde ahí los ciberdelincuentes habrían accedido a la nube de Renfe. Ambas empresas públicas ya están investigando los hechos. En el caso de Adif, el gestor ferroviario asegura que ha sufrido una incidencia de ciberseguridad por la que su web no se encuentra operativa. «Los servicios servicios informáticos de Adif y los proveedores involucrados trabajan ya para recuperar el funcionamiento de la web a la mayor brevedad posible. Esta situación no afecta en ningún caso a los sistemas relacionados con la explotación ferroviaria, que funcionan con total normalidad», aclaran.Renfe por su parte también reconoce haber sufrido un incidente de ciberseguridad y apunta a que el asalto cibernético tuvo su origen en servidores de Adif previamente comprometidos que mantenían interconexión con sistemas del operador público.Según Renfe, las pesquisas actuales apuntan a que los atacantes pudieron acceder a información limitada de usuarios, «consistente principalmente en nombres y direcciones de correo electrónico», pero por el momento dicen no haber hallado «evidencias concluyentes» de que esa información haya sido divulgada públicamente. «Asimismo, no existen evidencias de acceso a datos bancarios, financieros, medios de pago, DNIs u otra información especialmente sensible».Según Renfe, su reacción al hackeo ha sido inmediata. Dicen que desde el primer momento se activaron los protocolos de respuesta, se aislaron los entornos afectados y se desplegaron medidas extraordinarias de protección con el apoyo de especialistas independientes en ciberseguridad. La empresa además reconoce que este incidente se produce «tras varias semanas de intentos continuados de ataque contra los sistemas de Renfe, que habían sido detectados y bloqueados con éxito gracias a los mecanismos de protección desplegados por la compañía».Por el momento, ni Renfe ni Adif identifican a los ciberdelincuentes. El caso está ya en manos del Centro Criptológico Nacional, quien está colaborando en la investigación, según ha adelantado ‘El Mundo’. Según la información de este diario, el ataque contra la web de Adif no se habría limitado a una acción puntual y la intrusión se prolongó durante varios días y permitió a los responsables acceder y extraer información de forma continuada. El modus operandi utilizado presenta similitudes con el uso de sistemas de inteligencia artificial en operaciones de este tipo.
Renfe y Adif sufren desde hace varios días sendos hackeos que podrían haber comprometido información sensible de usuarios, según ha podido confirmar este periódico por fuentes de ambas entidades. La brecha de ciberseguridad se habría iniciado en la web de Adif, que permanece caída después … de varios días, y desde ahí los ciberdelincuentes habrían accedido a la nube de Renfe.
Ambas empresas públicas ya están investigando los hechos. En el caso de Adif, el gestor ferroviario asegura que ha sufrido una incidencia de ciberseguridad por la que su web no se encuentra operativa. «Los servicios servicios informáticos de Adif y los proveedores involucrados trabajan ya para recuperar el funcionamiento de la web a la mayor brevedad posible. Esta situación no afecta en ningún caso a los sistemas relacionados con la explotación ferroviaria, que funcionan con total normalidad», aclaran.
Renfe por su parte también reconoce haber sufrido un incidente de ciberseguridad y apunta a que el asalto cibernético tuvo su origen en servidores de Adif previamente comprometidos que mantenían interconexión con sistemas del operador público.
Según Renfe, las pesquisas actuales apuntan a que los atacantes pudieron acceder a información limitada de usuarios, «consistente principalmente en nombres y direcciones de correo electrónico», pero por el momento dicen no haber hallado «evidencias concluyentes» de que esa información haya sido divulgada públicamente. «Asimismo, no existen evidencias de acceso a datos bancarios, financieros, medios de pago, DNIs u otra información especialmente sensible».
Según Renfe, su reacción al hackeo ha sido inmediata. Dicen que desde el primer momento se activaron los protocolos de respuesta, se aislaron los entornos afectados y se desplegaron medidas extraordinarias de protección con el apoyo de especialistas independientes en ciberseguridad. La empresa además reconoce que este incidente se produce «tras varias semanas de intentos continuados de ataque contra los sistemas de Renfe, que habían sido detectados y bloqueados con éxito gracias a los mecanismos de protección desplegados por la compañía».
Por el momento, ni Renfe ni Adif identifican a los ciberdelincuentes. El caso está ya en manos del Centro Criptológico Nacional, quien está colaborando en la investigación, según ha adelantado ‘El Mundo’. Según la información de este diario, el ataque contra la web de Adif no se habría limitado a una acción puntual y la intrusión se prolongó durante varios días y permitió a los responsables acceder y extraer información de forma continuada. El modus operandi utilizado presenta similitudes con el uso de sistemas de inteligencia artificial en operaciones de este tipo.
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