Al proceso judicial contra la familia Pujol le han faltado testimonios que tirasen de la manta (si es que hay manta de la que tirar) y le ha sobrado tiempo. A diferencia de otros casos de presunta corrupción política, nadie ha alzado la voz para reconocer, aunque sea a destiempo y para rebajar su pena, pagos indebidos a cambio de adjudicaciones públicas que, por cierto, ni están ni se las espera ya en el juicio. Las dilaciones en el proceso —23 años desde que Jordi Pujol dejó la presidencia de la Generalitat, 14 desde que empezaron a investigarse los negocios de su primogénito— tampoco han ayudado a esclarecer la supuesta red de influencias tejida por la familia al abrigo del expresident. La tesis de máximos de la Fiscalía Anticorrupción (que el dinero oculto en Andorra procede de la corrupción) permanece sin pruebas sólidas, circunstancia a la que se ha sumado ahora, en la recta final, la desaparición del juicio del propio Pujol, incapacitado para hacer frente a un proceso penal y exento ya de cualquier responsabilidad.
El proceso se centra en los negocios del primogénito del expresidente catalán
Al proceso judicial contra la familia Pujol le han faltado testimonios que tirasen de la manta (si es que hay manta de la que tirar) y le ha sobrado tiempo. A diferencia de otros casos de presunta corrupción política, nadie ha alzado la voz para reconocer, aunque sea a destiempo y para rebajar su pena, pagos indebidos a cambio de adjudicaciones públicas que, por cierto, ni están ni se las espera ya en el juicio. Las dilaciones en el proceso —23 años desde que Jordi Pujol dejó la presidencia de la Generalitat, 14 desde que empezaron a investigarse los negocios de su primogénito— tampoco han ayudado a esclarecer la supuesta red de influencias tejida por la familia al abrigo del expresident. La tesis de máximos de la Fiscalía Anticorrupción (que el dinero oculto en Andorra procede de la corrupción) permanece sin pruebas sólidas, circunstancia a la que se ha sumado ahora, en la recta final, la desaparición del juicio del propio Pujol, incapacitado para hacer frente a un proceso penal y exento ya de cualquier responsabilidad.
