“Estás tomando café antes de salir a navegar: ‘Venga, luego nos vemos’. Y luego no te ves. Los ves llegar en las bolsas [de la funeraria]”. Un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que pide que no figure su identidad, expresa el impacto que le ha provocado la muerte, el pasado viernes, de dos de sus compañeros, el capitán Jerónimo Jiménez, de 55 años, y el guardia civil Germán Pérez, de 56 años, fallecidos al colisionar dos embarcaciones del instituto armado cuando perseguían una narcolancha. El siniestro, ocurrido a 80 millas náuticas (148 kilómetros) de la costa de Huelva y a 47 (88 kilómetros) de la costa norte de Marruecos, es el reflejo de una lucha contra el narcotráfico que cada vez se libra más lejos de la costa y se ha vuelto más peligrosa.
El accidente que ha costado la vida a dos guardias civiles de Huelva muestra la cara más peligrosa de la lucha contra las redes marítimas del tráfico de drogas
“Estás tomando café antes de salir a navegar: ‘Venga, luego nos vemos’. Y luego no te ves. Los ves llegar en las bolsas [de la funeraria]”. Un agente del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, que pide que no figure su identidad, expresa el impacto que le ha provocado la muerte, el pasado viernes, de dos de sus compañeros, el capitán Jerónimo Jiménez, de 55 años, y el guardia civil Germán Pérez, de 56 años, fallecidos al colisionar dos embarcaciones del instituto armado cuando perseguían una narcolancha. El siniestro, ocurrido a 80 millas náuticas (148 kilómetros) de la costa de Huelva y a 47 (88 kilómetros) de la costa norte de Marruecos, es el reflejo de una lucha contra el narcotráfico que cada vez se libra más lejos de la costa y se ha vuelto más peligrosa.
