
La versión de José Luis Rodríguez Zapatero sobre las joyas, intervenidas durante el registro de su despacho el pasado 19 de mayo, sufre un nuevo revés. Un segundo análisis de las piezas las ha tasado en 1,02 millones de euros y, además, apunta a que los lotes más valiosos se fabricaron después de 2007. Una conclusión que impacta en la defensa del expresidente del Gobierno, que aseguró que el fallecido rey saudí Abdalá Bin Abdulaziz Al-Saud se las regaló en junio de ese año en La Moncloa con motivo de un viaje oficial del monarca a España. Este peritaje se conoce después de que el juez instructor José Luis Calama cuestionase este martes la palabra del exlíder del PSOE y rechazase preguntar por ellas a Arabia Saudí, como le había reclamado el político.
El informe apunta que las piezas de mayor valor se fabricaron después de 2007, el año que el expresidente afirma que las recibió como regalo
La versión de José Luis Rodríguez Zapatero sobre las joyas, intervenidas durante el registro de su despacho el pasado 19 de mayo, sufre un nuevo revés. Un segundo análisis de las piezas las ha tasado en 1,02 millones de euros y, además, apunta a que los lotes más valiosos se fabricaron después de 2007. Una conclusión que impacta en la defensa del expresidente del Gobierno, que aseguró que el fallecido rey saudí Abdalá Bin Abdulaziz Al-Saud se las regaló ese año en La Moncloa con motivo de un viaje oficial del monarca a España. Este peritaje se conoce después de que el juez instructor José Luis Calama cuestionase este martes la palabra del exlíder del PSOE y rechazase preguntar por ellas a Arabia Saudí, como le había reclamado el político.
La Joyería Yanes, a la que Zapatero intentó recusar después de que la designara el magistrado, rubrica este segundo informe —que se suma a una primera tasación de la casa Ansorena, que valoró el conjunto intervenido en 1,3 millones de euros—. A lo largo de un documento de 138 páginas, Yanes detalla al juez las características de las alhajas y especifica que el coste de los tres lotes principales asciende hasta los 938.500 euros. “[Estos] comparten una técnica de fabricación idéntica: mismo metal, mismo estilo, misma aleación, mismo engaste, igual concepto de pieza y mismos acabados”, añade el peritaje. En esta línea, el análisis incide en que estos se produjeron “simultáneamente” y en que, aunque no se puede “precisar el año”, su “bajo contenido” en níquel “induce a afirmar” que “no se habrían fabricado antes de la normativa REACH de 2007”.
Yanes incluye esta otra conclusión: “La valoración técnica de joyería refuerza la hipótesis de que son joyas de fabricación comercial y de muy probable origen asiático”. “Sus características inducen a descartar determinados países que son bastante exigentes con la normativa de identificación de alta joyería con sus punzones, contrastes y marcas, como son la Comunidad Económica Europea, Estados Unidos y los países árabes. Sin embargo, existen otros países donde este tipo de joyería es más permisiva en cuanto a sus marcas de identificación, como son Tailandia, India, China, países de Asia central, Turquía…”, apostilla el documento.
El peritaje multiplica las dudas. “El hecho de que no aparezca la firma del joyero demuestra que el conjunto no ha sido adquirido de una marca de alta joyería de reconocido prestigio. Llama la atención la falta de certificaciones y la ausencia de packaging de alta joyería”. Precisamente, el magistrado José Luis Calama apuntaba en esa dirección este martes, cuando consideró sospechoso que las piezas, si fueron un regalo del monarca saudí, no se encontrasen guardadas en sus estuches originales o que el expresidente español no conservase “certificados de autenticidad, documentación acreditativa de procedencia o cualquier otro elemento identificativo habitualmente asociado a bienes de esta naturaleza y valor”.
“Resulta incoherente el hecho de que piezas de este valor no estén acompañadas de sus estuches originales para su debida conservación y protección, así como que carezcan de la documentación y acreditación de calidad e identidad que normalmente acompañan a joyas ostentosas como las aquí citadas”, destaca este segundo peritaje, que remacha: “Cuando se adquieren este tipo de joyas, se hace en joyerías conocidas, con certificaciones, con estuchería y con marcas trazables que identifiquen al fabricante y a la firma comercial”.
Después de que la casa Ansorena valorase estas piezas en 1,3 millones de euros, el magistrado abrió una línea de investigación independiente sobre las joyas e imputó a Zapatero un delito fiscal y otro de contrabando (que se suman a los que se le atribuyen en la parte principal del sumario, centrada en el tráfico de influencias por el caso Plus Ultra). La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado ahora que también se le impute otro de malversación.
