No le dio importancia. Cuando su hermano le dijo que había fuego en Los Gallardos, Waheed Mumtaz (Gujrat, Pakistán, 35 años) acababa de llegar a la nave en la que guarda a su rebaño de 720 cabras para ordeñarlas. La noticia no hizo que cambiara de plan. Su terreno está en la carretera que da acceso a Bédar, el pueblo que terminó por llevarse la peor parte del incendio, pero en ese momento lo separaban de las llamas más de siete kilómetros. Lo que Mumtaz no intuía entonces es que solo unas horas después se vería junto a su hermano luchando mano a mano contra lenguas de fuego y usando como única defensa una manguera sin presión y un cubo de agua.
El hombre de 35 años volvió a la nave donde cobija a sus más de 700 cabras cuando las llamas del incendio las acechaban y consiguió salvarlas con una manguera sin presión y un cubo de agua
No le dio importancia. Cuando su hermano le dijo que había fuego en Los Gallardos, Waheed Mumtaz (Gujrat, Pakistán, 35 años) acababa de llegar a la nave en la que guarda a su rebaño de 720 cabras para ordeñarlas. La noticia no hizo que cambiara de plan. Su terreno está en la carretera que da acceso a Bédar, el pueblo que terminó por llevarse la peor parte del incendio, pero en ese momento lo separaban de las llamas más de siete kilómetros. Lo que Mumtaz no intuía entonces es que solo unas horas después se vería junto a su hermano luchando mano a mano contra lenguas de fuego y usando como única defensa una manguera sin presión y un cubo de agua.
