El verano pasado, Pepa Romero nos confesó que se había enamorado de verdad por primera vez en su vida. Un año después, la presentadora de ‘YAS verano’ nos regala la feliz noticia de su boda: «Lo tenemos todo decidido, también el viaje de luna de miel. El cuándo, el cómo y el dónde lo tenemos claro los dos, los únicos que no lo saben son los demás. Pero no ha habido debate ni discusión entre nosotros, ha sido muy sencillo porque los dos nos parecemos mucho, compartimos los mismos gustos». Todo ha sido rápido porque todo ha sido fácil para la pareja, que vive un amor basado en el respeto, la admiración y el XX.La periodista no va a olvidar este mes de agosto. Además de la felicidad personal, se siente realizada en su faceta profesional al frente de ‘YAS verano’, en Antena 3: «Está siendo un verano apasionante en lo informativo, con momentos tan complicados como los acontecimientos en Ceuta. Es una gran responsabilidad llevar las riendas del programa en un momento en que la competencia mantiene el pulso en esa franja». En cuanto a los personajes de la temporada, Pepa no tiene dudas: «Juls Janeiro es, sin duda, la revelación. Coincidí con sus padres en ‘Tu cara me suena’ y pude comprobar lo divertidos que son. Creo que han ambos, con el bagaje de tantos años sobreviviendo a las polémicas, han sabido transmitirle a su hija una importante lección, que debe tener a la prensa de su parte. Juls ha estado muy bien en cada declaración, ha sido amable con los medios y ha sabido generar un contenido que da mucho juego. Creo que nos va a dar muchas tardes de gloria».Pepa tuvo vacaciones antes de sustituir a Sonsoles. Y las vivió como suele hacer cuando viaja: «Me gusta fluir, que el destino me vaya sorprendiendo. No me gusta ejercer de turista, prefiero convertirme en ciudadana de cada lugar, formar parte de la esencia de su día a día. Por eso tampoco me disfrazo de turista. Siempre me llevo la ropa más bonita, me gusta ir arreglada. Me visto bien, me maquillo, me pongo guapa. Es lo mínimo si voy a ir al Museo del Louvre o a ver la Fontana de Trevi. Es mi forma de mostrar respeto. Y he comprobado que los lugares te lo devuelven con creces. Cuanto más generoso eres, más recibes. Por ejemplo, en Cerdeña, yo iba monísima con mis pareos ideales».El choque cultural puede ser una experiencia que te distancia («me pasó en Tánger, en Marruecos en general; sencillamente no conecté») o te acerca a una cultura que te es ajena: «Me sorprendió la amabilidad de la gente en Tailandia, siempre atendiendo con una sonrisa, recibiéndote con las manos, pero también me llamó la atención su capacidad de trabajo. Estuve en la isla de Cosamui durante el juicio a Daniel Sancho y, aunque no es la misma experiencia que estando de vacaciones, igualmente podía sentirme en el paraíso porque cuando terminaba la jornada laboral me podía beber tranquilamente un coco en la playa. La verdad es que, pasados unos días, yo me sentía una más de allí».Pepa nos confiesa que tiene debilidad por la arena y el mar: «Es que me encantan los amaneceres en la playa, los atardeceres en la playa. Todo es más hermoso cuando se contempla desde una playa».GUÍA DE VIAJESPrimer viaje en solitario: Muy tarde, tendría ya 29 años, porque cobraba poco y dependía de mis padres. Me fui con mi amiga Ana Riestra a Tarifa. Como su madre alquilaba casas preciosas, tuvimos la suerte de quedarnos frente al mar. Comíamos en La venta de Tito, descansábamos en la playa… Fue muy divertido.Un lujar al que volver: Lisboa, siempre.Un lujar al que no volver: Creo que volvería a todos.Un lugar soñado: La Costa Amalfitana, en Italia.Un amor de verano: Manolo es mi amor de todos los veranos de mi vida.Un famoso con el que ir al fin del mundo: Por su manera de ser, porque estoy segura de nos pasaríamos el día riendo, me iría con Yolanda Ramos.Lo que no falta en su maleta: Debería llevar siempre la cajita de las lentillas y el líquido para conservarlas….Lo que se olvida meter en la maleta: … Pero como soy caótica, muchas veces me dejo todo en casa. O la ropa interior, y acabo usando el bikini. Me llevo cosas que no necesito y al final resulta que lo me siento más cómoda vistiendo lo mismo. Soy un desastre. Me da mucha envidia cuando veo la maleta de Manolo, con todo tan organizado que da gusto.Pasó miedo en: Milán, cuando empezó en Italia la pandemia de COVID y fui a entrevistar al paciente cero de Europa. Las calles vacías, los coches funerarios, el ejército patrullando… De pronto tomé conciencia del peligro, de la magnitud de la amenaza que se cernía sobre el mundo. Fue impresionante.Terminó en hospital/consulado/comisaría en: Me ha tocado acudir al consulado a pedir nueva documentación por haberla perdido.Pepa Romero y Manolo Pardo en el mercado Bolhao de Oporto CedidaLa foto: En Oporto, en nuestro primer viaje fuera de España. Como debo estar de guardia por si me toca sustituir a Sonsoles, no puedo irme a un destino a más de dos horas de Madrid. Manolo ya había estado, pero yo no la conocía y me apetecía mucho. Pero luego empecé a agobiarme un poco con el tema de la leyenda de las parejas que van a Oporto y luego se separan. Reconozco que iba con respeto, pero al final fue el viaje más romántico de mi vida. Estábamos tan felices que hasta el diluvio que cayó resultaba hermoso mientras caminábamos pegados bajo el paraguas. El domingo fuimos a misa de nueve en la Iglesia de los Clérigos, con su maravillosa torre barroca, y le pedimos a un cura una bendición para nuestra relación. Creo que eso nos libró de la maldición, porque no solo no nos hemos separado, sino que desde entonces hemos sido más felices y nos hemos sentido más unidos que nunca. El verano pasado, Pepa Romero nos confesó que se había enamorado de verdad por primera vez en su vida. Un año después, la presentadora de ‘YAS verano’ nos regala la feliz noticia de su boda: «Lo tenemos todo decidido, también el viaje de luna de miel. El cuándo, el cómo y el dónde lo tenemos claro los dos, los únicos que no lo saben son los demás. Pero no ha habido debate ni discusión entre nosotros, ha sido muy sencillo porque los dos nos parecemos mucho, compartimos los mismos gustos». Todo ha sido rápido porque todo ha sido fácil para la pareja, que vive un amor basado en el respeto, la admiración y el XX.La periodista no va a olvidar este mes de agosto. Además de la felicidad personal, se siente realizada en su faceta profesional al frente de ‘YAS verano’, en Antena 3: «Está siendo un verano apasionante en lo informativo, con momentos tan complicados como los acontecimientos en Ceuta. Es una gran responsabilidad llevar las riendas del programa en un momento en que la competencia mantiene el pulso en esa franja». En cuanto a los personajes de la temporada, Pepa no tiene dudas: «Juls Janeiro es, sin duda, la revelación. Coincidí con sus padres en ‘Tu cara me suena’ y pude comprobar lo divertidos que son. Creo que han ambos, con el bagaje de tantos años sobreviviendo a las polémicas, han sabido transmitirle a su hija una importante lección, que debe tener a la prensa de su parte. Juls ha estado muy bien en cada declaración, ha sido amable con los medios y ha sabido generar un contenido que da mucho juego. Creo que nos va a dar muchas tardes de gloria».Pepa tuvo vacaciones antes de sustituir a Sonsoles. Y las vivió como suele hacer cuando viaja: «Me gusta fluir, que el destino me vaya sorprendiendo. No me gusta ejercer de turista, prefiero convertirme en ciudadana de cada lugar, formar parte de la esencia de su día a día. Por eso tampoco me disfrazo de turista. Siempre me llevo la ropa más bonita, me gusta ir arreglada. Me visto bien, me maquillo, me pongo guapa. Es lo mínimo si voy a ir al Museo del Louvre o a ver la Fontana de Trevi. Es mi forma de mostrar respeto. Y he comprobado que los lugares te lo devuelven con creces. Cuanto más generoso eres, más recibes. Por ejemplo, en Cerdeña, yo iba monísima con mis pareos ideales».El choque cultural puede ser una experiencia que te distancia («me pasó en Tánger, en Marruecos en general; sencillamente no conecté») o te acerca a una cultura que te es ajena: «Me sorprendió la amabilidad de la gente en Tailandia, siempre atendiendo con una sonrisa, recibiéndote con las manos, pero también me llamó la atención su capacidad de trabajo. Estuve en la isla de Cosamui durante el juicio a Daniel Sancho y, aunque no es la misma experiencia que estando de vacaciones, igualmente podía sentirme en el paraíso porque cuando terminaba la jornada laboral me podía beber tranquilamente un coco en la playa. La verdad es que, pasados unos días, yo me sentía una más de allí».Pepa nos confiesa que tiene debilidad por la arena y el mar: «Es que me encantan los amaneceres en la playa, los atardeceres en la playa. Todo es más hermoso cuando se contempla desde una playa».GUÍA DE VIAJESPrimer viaje en solitario: Muy tarde, tendría ya 29 años, porque cobraba poco y dependía de mis padres. Me fui con mi amiga Ana Riestra a Tarifa. Como su madre alquilaba casas preciosas, tuvimos la suerte de quedarnos frente al mar. Comíamos en La venta de Tito, descansábamos en la playa… Fue muy divertido.Un lujar al que volver: Lisboa, siempre.Un lujar al que no volver: Creo que volvería a todos.Un lugar soñado: La Costa Amalfitana, en Italia.Un amor de verano: Manolo es mi amor de todos los veranos de mi vida.Un famoso con el que ir al fin del mundo: Por su manera de ser, porque estoy segura de nos pasaríamos el día riendo, me iría con Yolanda Ramos.Lo que no falta en su maleta: Debería llevar siempre la cajita de las lentillas y el líquido para conservarlas….Lo que se olvida meter en la maleta: … Pero como soy caótica, muchas veces me dejo todo en casa. O la ropa interior, y acabo usando el bikini. Me llevo cosas que no necesito y al final resulta que lo me siento más cómoda vistiendo lo mismo. Soy un desastre. Me da mucha envidia cuando veo la maleta de Manolo, con todo tan organizado que da gusto.Pasó miedo en: Milán, cuando empezó en Italia la pandemia de COVID y fui a entrevistar al paciente cero de Europa. Las calles vacías, los coches funerarios, el ejército patrullando… De pronto tomé conciencia del peligro, de la magnitud de la amenaza que se cernía sobre el mundo. Fue impresionante.Terminó en hospital/consulado/comisaría en: Me ha tocado acudir al consulado a pedir nueva documentación por haberla perdido.Pepa Romero y Manolo Pardo en el mercado Bolhao de Oporto CedidaLa foto: En Oporto, en nuestro primer viaje fuera de España. Como debo estar de guardia por si me toca sustituir a Sonsoles, no puedo irme a un destino a más de dos horas de Madrid. Manolo ya había estado, pero yo no la conocía y me apetecía mucho. Pero luego empecé a agobiarme un poco con el tema de la leyenda de las parejas que van a Oporto y luego se separan. Reconozco que iba con respeto, pero al final fue el viaje más romántico de mi vida. Estábamos tan felices que hasta el diluvio que cayó resultaba hermoso mientras caminábamos pegados bajo el paraguas. El domingo fuimos a misa de nueve en la Iglesia de los Clérigos, con su maravillosa torre barroca, y le pedimos a un cura una bendición para nuestra relación. Creo que eso nos libró de la maldición, porque no solo no nos hemos separado, sino que desde entonces hemos sido más felices y nos hemos sentido más unidos que nunca.
El verano pasado, Pepa Romero nos confesó que se había enamorado de verdad por primera vez en su vida. Un año después, la presentadora de ‘YAS verano’ nos regala la feliz noticia de su boda: «Lo tenemos todo decidido, también el viaje de luna … de miel. El cuándo, el cómo y el dónde lo tenemos claro los dos, los únicos que no lo saben son los demás. Pero no ha habido debate ni discusión entre nosotros, ha sido muy sencillo porque los dos nos parecemos mucho, compartimos los mismos gustos». Todo ha sido rápido porque todo ha sido fácil para la pareja, que vive un amor basado en el respeto, la admiración y el XX.
La periodista no va a olvidar este mes de agosto. Además de la felicidad personal, se siente realizada en su faceta profesional al frente de ‘YAS verano’, en Antena 3: «Está siendo un verano apasionante en lo informativo, con momentos tan complicados como los acontecimientos en Ceuta. Es una gran responsabilidad llevar las riendas del programa en un momento en que la competencia mantiene el pulso en esa franja».
En cuanto a los personajes de la temporada, Pepa no tiene dudas: «Juls Janeiro es, sin duda, la revelación. Coincidí con sus padres en ‘Tu cara me suena’ y pude comprobar lo divertidos que son. Creo que han ambos, con el bagaje de tantos años sobreviviendo a las polémicas, han sabido transmitirle a su hija una importante lección, que debe tener a la prensa de su parte. Juls ha estado muy bien en cada declaración, ha sido amable con los medios y ha sabido generar un contenido que da mucho juego. Creo que nos va a dar muchas tardes de gloria».
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Pepa tuvo vacaciones antes de sustituir a Sonsoles. Y las vivió como suele hacer cuando viaja: «Me gusta fluir, que el destino me vaya sorprendiendo. No me gusta ejercer de turista, prefiero convertirme en ciudadana de cada lugar, formar parte de la esencia de su día a día. Por eso tampoco me disfrazo de turista. Siempre me llevo la ropa más bonita, me gusta ir arreglada. Me visto bien, me maquillo, me pongo guapa. Es lo mínimo si voy a ir al Museo del Louvre o a ver la Fontana de Trevi. Es mi forma de mostrar respeto. Y he comprobado que los lugares te lo devuelven con creces. Cuanto más generoso eres, más recibes. Por ejemplo, en Cerdeña, yo iba monísima con mis pareos ideales».
El choque cultural puede ser una experiencia que te distancia («me pasó en Tánger, en Marruecos en general; sencillamente no conecté») o te acerca a una cultura que te es ajena: «Me sorprendió la amabilidad de la gente en Tailandia, siempre atendiendo con una sonrisa, recibiéndote con las manos, pero también me llamó la atención su capacidad de trabajo. Estuve en la isla de Cosamui durante el juicio a Daniel Sancho y, aunque no es la misma experiencia que estando de vacaciones, igualmente podía sentirme en el paraíso porque cuando terminaba la jornada laboral me podía beber tranquilamente un coco en la playa. La verdad es que, pasados unos días, yo me sentía una más de allí».
Pepa nos confiesa que tiene debilidad por la arena y el mar: «Es que me encantan los amaneceres en la playa, los atardeceres en la playa. Todo es más hermoso cuando se contempla desde una playa».
GUÍA DE VIAJES
Primer viaje en solitario: Muy tarde, tendría ya 29 años, porque cobraba poco y dependía de mis padres. Me fui con mi amiga Ana Riestra a Tarifa. Como su madre alquilaba casas preciosas, tuvimos la suerte de quedarnos frente al mar. Comíamos en La venta de Tito, descansábamos en la playa… Fue muy divertido.
Un lujar al que volver: Lisboa, siempre.
Un lujar al que no volver: Creo que volvería a todos.
Un lugar soñado: La Costa Amalfitana, en Italia.
Un amor de verano: Manolo es mi amor de todos los veranos de mi vida.
Un famoso con el que ir al fin del mundo: Por su manera de ser, porque estoy segura de nos pasaríamos el día riendo, me iría con Yolanda Ramos.
Lo que no falta en su maleta: Debería llevar siempre la cajita de las lentillas y el líquido para conservarlas….
Lo que se olvida meter en la maleta: … Pero como soy caótica, muchas veces me dejo todo en casa. O la ropa interior, y acabo usando el bikini. Me llevo cosas que no necesito y al final resulta que lo me siento más cómoda vistiendo lo mismo. Soy un desastre. Me da mucha envidia cuando veo la maleta de Manolo, con todo tan organizado que da gusto.
Pasó miedo en: Milán, cuando empezó en Italia la pandemia de COVID y fui a entrevistar al paciente cero de Europa. Las calles vacías, los coches funerarios, el ejército patrullando… De pronto tomé conciencia del peligro, de la magnitud de la amenaza que se cernía sobre el mundo. Fue impresionante.
Terminó en hospital/consulado/comisaría en: Me ha tocado acudir al consulado a pedir nueva documentación por haberla perdido.

(Cedida)
La foto: En Oporto, en nuestro primer viaje fuera de España. Como debo estar de guardia por si me toca sustituir a Sonsoles, no puedo irme a un destino a más de dos horas de Madrid. Manolo ya había estado, pero yo no la conocía y me apetecía mucho. Pero luego empecé a agobiarme un poco con el tema de la leyenda de las parejas que van a Oporto y luego se separan. Reconozco que iba con respeto, pero al final fue el viaje más romántico de mi vida. Estábamos tan felices que hasta el diluvio que cayó resultaba hermoso mientras caminábamos pegados bajo el paraguas. El domingo fuimos a misa de nueve en la Iglesia de los Clérigos, con su maravillosa torre barroca, y le pedimos a un cura una bendición para nuestra relación. Creo que eso nos libró de la maldición, porque no solo no nos hemos separado, sino que desde entonces hemos sido más felices y nos hemos sentido más unidos que nunca.
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