Ni el intenso calor ha impedido que miles de personas salgan este sábado a las calles de Barcelona para celebrar el Día del Orgullo. Bajo un sol sofocante, aunque con la fortuna de contar con sombra durante prácticamente todo el recorrido, la ciudad ha vivido la jornada principal del Pride Barcelona 2026, que culmina casi un mes de reivindicación por los derechos del colectivo LGTBI+. Jordi Gandia, valenciano y trabajador de una gran cadena de supermercados, ha acudido a la marcha acompañado de su primo. “Es una gran fiesta”, celebra. Como los más e 140.000 asistentes, según el Ayuntamiento, se ha concentrado a la altura de la plaza Universitat, punto de partida de la manifestación, con desfiles de decenas de carrozas, decoradas con los colores arcoíris, diversas banderas y mensajes reivindicativos de entidades, asociaciones, empresas e instituciones, que han acompañado el recorrido hasta el Arc de Triomf.
El fin de semana culmina con una marcha que reúne a 140.000 personas bajo el lema “todas las realidades, un solo orgullo”
Ni el intenso calor ha impedido que miles de personas salgan este sábado a las calles de Barcelona para celebrar el Día del Orgullo. Bajo un sol sofocante, aunque con la fortuna de contar con sombra durante prácticamente todo el recorrido, la ciudad ha vivido la jornada principal del Pride Barcelona 2026, que culmina casi un mes de reivindicación por los derechos del colectivo LGTBI+. Jordi Gandia, valenciano y trabajador de una gran cadena de supermercados, ha acudido a la marcha acompañado de su primo. “Es una gran fiesta”, celebra. Como los más e 140.000 asistentes, según el Ayuntamiento, se ha concentrado a la altura de la plaza Universitat, punto de partida de la manifestación, con desfiles de decenas de carrozas, decoradas con los colores arcoíris, diversas banderas y mensajes reivindicativos de entidades, asociaciones, empresas e instituciones, que han acompañado el recorrido hasta el Arc de Triomf.
La cabecera de la manifestación ha empezado a las 18.00 desde la plaza Universitat bajo el lema “todas las realidades, un solo orgullo”, repetido en las carrozas y pancartas a lo largo del recorrido. Abrieron la marcha varias bicicletas engalanadas con banderas del colectivo que escoltaban a personas mayores y con movilidad reducida en sillas de ruedas. Detrás avanzaban decenas de entidades sociales, algunas acompañadas por una batucada, exhibían sus lemas: “El orgullo también es no dejar a nadie atrás” o “Pensemos, respondamos, cambiemos”.
La manifestación ha reunido a un amplio conjunto de representantes de la comunidad LGTBI+, desde entidades como BCN Checkpoint, STOP, ACATHI o Panteres Grogues, hasta colectivos como el del Hospital Clínic, además de partidos políticos, sindicatos y, ya al final del desfile, empresas y patrocinadores como el Hilton o la sala Apolo. Arnau Pujals lleva acompañando el Pride desde hace 10 años y organiza su calendario de ferias para no perderse la marcha. “Este año ha sido un poco más tarde, pero siempre hago todo lo posible por estar aquí. Es uno de los mejores días del año”, comenta.

Entre los asistentes han estado el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, y los consejeros de la Generalitat Albert Dalmau (Presidencia) y Eva Menor (Igualdad). También han participado la teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay, la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, la copresidenta del Grupo Verdes/ALE en el Parlamento Europeo, Terry Reintke, y el presidente del comité organizador del Pride Barcelona, Ferran Poca.
Para Jordi, el Orgullo no se limita a la manifestación. Durante varios días, el Pride transforma Barcelona en un gran espacio de encuentro y celebración para el colectivo. El viernes asistió al concierto de la cantante brasileña Daniela Mercury en Paral·lel 62, una de las actuaciones de la programación. Natural de un pequeño municipio de la Comunidad Valenciana, nunca imaginó poder vivir una celebración de estas dimensiones. “Crecí en mi pueblo aprendiendo batucada; aprendí a tocar el surdo y a bailar con ella. Nunca habría imaginado encontrar un concierto suyo así un fin de semana cualquiera. Son las ventajas de vivir en Barcelona”, cuenta.
La artista, colaboradora de Naciones Unidas en campañas por la igualdad de género y los derechos del colectivo LGTBI+, regresó a la capital catalana 21 años después de su multitudinaria actuación de 2005, dentro de su gira europea. Antes de subir al escenario, reivindicó el vínculo entre su música y la defensa de la diversidad. “Nada ocurre por casualidad. Me conecto con las fiestas y con la lucha política. Y el público de Barcelona es muy festivo”, explicó en una entrevista con EL PAÍS.
La programación del Pride este sábado se extiende mucho más allá de la marcha y terminará otra vez en música. La celebración continúa en los dos grandes escenarios gratuitos instalados en la plaza Universitat y en el paseo de Lluís Companys, junto al Arc de Triomf. Una programación que mezcla artistas consolidados, nuevas voces del pop y la escena queer, drag queens y sesiones de DJ: Beth, Gala, Kate Ryan, Roser y Leire Martínez encabezan una noche que continuará con actuaciones de Ouineta, Putilatex, Kika Superputa y otros referentes del panorama LGTBI+, antes de que la fiesta se prolongue hasta la madrugada.
