La decisión del Consejo de Ministros de autorizar una inversión pública de 719 millones de euros ha dado este martes el impulso definitivo a la candidatura española para albergar una de las futuras gigafactorías europeas de inteligencia artificial, un proyecto estratégico que tendrá un carácter singular: será una infraestructura multisede repartida entre Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid). De forma paralela, el Govern de la Generalitat ha aprobado la constitución de la sociedad mercantil público-privada que liderará la iniciativa, culminando así un paso imprescindible para concurrir a la próxima convocatoria de la Comisión Europea.La apuesta supone uno de los mayores proyectos tecnológicos e industriales impulsados en España en el ámbito de la inteligencia artificial y responde al objetivo de convertir al país en uno de los grandes polos europeos para el desarrollo de esta tecnología.El Consejo de Ministros ha autorizado la inversión a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la SEPI Digital, que destinará 719 millones de euros al consorcio encargado de desarrollar la candidatura española. Con esta operación, el Ejecutivo activa una inversión estratégica destinada a movilizar un proyecto de gran escala y garantizar la presencia de España en una de las principales infraestructuras de IA que promoverá Bruselas.Noticia relacionada No No España presenta su candidatura para acoger una gigafactoría europea de IA Claudia T. FerreroLa doble sede aspira también a reforzar la colaboración entre administraciones y a extender el impacto económico del proyecto a dos territorios con un importante tejido empresarial y tecnológico. La iniciativa está concebida para generar actividad económica, atraer inversión y crear empleo altamente cualificado, al tiempo que sitúa a España en la carrera europea por el liderazgo en inteligencia artificial, se subraya desde el Gobierno.En paralelo a la decisión del Gobierno, el Consell Executiu de la Generalitat ha aprobado este martes los estatutos, el pacto de socios y la participación del Institut Català del Sòl (Incasòl) en la nueva sociedad mercantil que impulsará la candidatura. El Govern considera que este paso representa un «impulso definitivo» para una infraestructura estratégica con capacidad para posicionar a Cataluña como uno de los referentes europeos del sector.La estructura accionarial refleja el carácter público-privado del proyecto. En una primera fase, el Estado controlará el 47,99% del capital a través de la SETT, mientras que la Generalitat contará con un 1% mediante Incasòl. La sede social estará en Mora la Nova.El bloque privado estará integrado por tres grandes compañías españolas: Telefónica, ACS y Banco Santander, cada una con una participación del 15,67%. A ellas se suma Multiverse Computing, empresa especializada en inteligencia artificial y computación cuántica, que dispondrá del 4% del capital. En conjunto, los socios privados alcanzarán el 51% de la sociedad y asumirán su control.No obstante, desde el Ministerio para la Transformación Digital subrayan que la composición definitiva del consorcio continúa ultimándose y que el pacto de socios ha sido diseñado como un esquema flexible, capaz de adaptarse a las distintas fases del proyecto y facilitar la incorporación de nuevos participantes industriales o tecnológicos.La constitución de esta sociedad no es un mero trámite administrativo. Se trata de un requisito imprescindible para optar a la convocatoria que la Comisión Europea lanzará próximamente dentro de la iniciativa InvestAI, un fondo específico destinado a financiar el despliegue de gigafactorías de inteligencia artificial en el continente.La estrategia comunitaria persigue dotar a Europa de grandes infraestructuras de computación capaces de entrenar modelos avanzados de IA y reducir la dependencia tecnológica respecto a Estados Unidos y China. España aspira ahora a convertirse en uno de los países que alberguen estas instalaciones, consideradas críticas para el futuro desarrollo de la economía digital.El Gobierno defiende además que la candidatura española incorpora un enfoque centrado en la sostenibilidad, un aspecto especialmente relevante en este tipo de infraestructuras, cuyo elevado consumo energético constituye uno de los principales desafíos de la inteligencia artificial generativa.Con el respaldo económico del Estado, el apoyo institucional de la Generalitat y la implicación de algunos de los principales grupos empresariales del país, la candidatura entra en su fase decisiva. La apuesta por una gigafactoría repartida entre Móra la Nova y San Fernando de Henares busca combinar músculo financiero, capacidad industrial y desarrollo territorial para competir por una de las inversiones tecnológicas más importantes que impulsará la Unión Europea en los próximos años. La decisión del Consejo de Ministros de autorizar una inversión pública de 719 millones de euros ha dado este martes el impulso definitivo a la candidatura española para albergar una de las futuras gigafactorías europeas de inteligencia artificial, un proyecto estratégico que tendrá un carácter singular: será una infraestructura multisede repartida entre Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid). De forma paralela, el Govern de la Generalitat ha aprobado la constitución de la sociedad mercantil público-privada que liderará la iniciativa, culminando así un paso imprescindible para concurrir a la próxima convocatoria de la Comisión Europea.La apuesta supone uno de los mayores proyectos tecnológicos e industriales impulsados en España en el ámbito de la inteligencia artificial y responde al objetivo de convertir al país en uno de los grandes polos europeos para el desarrollo de esta tecnología.El Consejo de Ministros ha autorizado la inversión a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la SEPI Digital, que destinará 719 millones de euros al consorcio encargado de desarrollar la candidatura española. Con esta operación, el Ejecutivo activa una inversión estratégica destinada a movilizar un proyecto de gran escala y garantizar la presencia de España en una de las principales infraestructuras de IA que promoverá Bruselas.Noticia relacionada No No España presenta su candidatura para acoger una gigafactoría europea de IA Claudia T. FerreroLa doble sede aspira también a reforzar la colaboración entre administraciones y a extender el impacto económico del proyecto a dos territorios con un importante tejido empresarial y tecnológico. La iniciativa está concebida para generar actividad económica, atraer inversión y crear empleo altamente cualificado, al tiempo que sitúa a España en la carrera europea por el liderazgo en inteligencia artificial, se subraya desde el Gobierno.En paralelo a la decisión del Gobierno, el Consell Executiu de la Generalitat ha aprobado este martes los estatutos, el pacto de socios y la participación del Institut Català del Sòl (Incasòl) en la nueva sociedad mercantil que impulsará la candidatura. El Govern considera que este paso representa un «impulso definitivo» para una infraestructura estratégica con capacidad para posicionar a Cataluña como uno de los referentes europeos del sector.La estructura accionarial refleja el carácter público-privado del proyecto. En una primera fase, el Estado controlará el 47,99% del capital a través de la SETT, mientras que la Generalitat contará con un 1% mediante Incasòl. La sede social estará en Mora la Nova.El bloque privado estará integrado por tres grandes compañías españolas: Telefónica, ACS y Banco Santander, cada una con una participación del 15,67%. A ellas se suma Multiverse Computing, empresa especializada en inteligencia artificial y computación cuántica, que dispondrá del 4% del capital. En conjunto, los socios privados alcanzarán el 51% de la sociedad y asumirán su control.No obstante, desde el Ministerio para la Transformación Digital subrayan que la composición definitiva del consorcio continúa ultimándose y que el pacto de socios ha sido diseñado como un esquema flexible, capaz de adaptarse a las distintas fases del proyecto y facilitar la incorporación de nuevos participantes industriales o tecnológicos.La constitución de esta sociedad no es un mero trámite administrativo. Se trata de un requisito imprescindible para optar a la convocatoria que la Comisión Europea lanzará próximamente dentro de la iniciativa InvestAI, un fondo específico destinado a financiar el despliegue de gigafactorías de inteligencia artificial en el continente.La estrategia comunitaria persigue dotar a Europa de grandes infraestructuras de computación capaces de entrenar modelos avanzados de IA y reducir la dependencia tecnológica respecto a Estados Unidos y China. España aspira ahora a convertirse en uno de los países que alberguen estas instalaciones, consideradas críticas para el futuro desarrollo de la economía digital.El Gobierno defiende además que la candidatura española incorpora un enfoque centrado en la sostenibilidad, un aspecto especialmente relevante en este tipo de infraestructuras, cuyo elevado consumo energético constituye uno de los principales desafíos de la inteligencia artificial generativa.Con el respaldo económico del Estado, el apoyo institucional de la Generalitat y la implicación de algunos de los principales grupos empresariales del país, la candidatura entra en su fase decisiva. La apuesta por una gigafactoría repartida entre Móra la Nova y San Fernando de Henares busca combinar músculo financiero, capacidad industrial y desarrollo territorial para competir por una de las inversiones tecnológicas más importantes que impulsará la Unión Europea en los próximos años.
La decisión del Consejo de Ministros de autorizar una inversión pública de 719 millones de euros ha dado este martes el impulso definitivo a la candidatura española para albergar una de las futuras gigafactorías europeas de inteligencia artificial, un proyecto estratégico que tendrá un carácter … singular: será una infraestructura multisede repartida entre Móra la Nova (Tarragona) y San Fernando de Henares (Madrid). De forma paralela, el Govern de la Generalitat ha aprobado la constitución de la sociedad mercantil público-privada que liderará la iniciativa, culminando así un paso imprescindible para concurrir a la próxima convocatoria de la Comisión Europea.
La apuesta supone uno de los mayores proyectos tecnológicos e industriales impulsados en España en el ámbito de la inteligencia artificial y responde al objetivo de convertir al país en uno de los grandes polos europeos para el desarrollo de esta tecnología.
El Consejo de Ministros ha autorizado la inversión a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como la SEPI Digital, que destinará 719 millones de euros al consorcio encargado de desarrollar la candidatura española. Con esta operación, el Ejecutivo activa una inversión estratégica destinada a movilizar un proyecto de gran escala y garantizar la presencia de España en una de las principales infraestructuras de IA que promoverá Bruselas.
La doble sede aspira también a reforzar la colaboración entre administraciones y a extender el impacto económico del proyecto a dos territorios con un importante tejido empresarial y tecnológico. La iniciativa está concebida para generar actividad económica, atraer inversión y crear empleo altamente cualificado, al tiempo que sitúa a España en la carrera europea por el liderazgo en inteligencia artificial, se subraya desde el Gobierno.
En paralelo a la decisión del Gobierno, el Consell Executiu de la Generalitat ha aprobado este martes los estatutos, el pacto de socios y la participación del Institut Català del Sòl (Incasòl) en la nueva sociedad mercantil que impulsará la candidatura. El Govern considera que este paso representa un «impulso definitivo» para una infraestructura estratégica con capacidad para posicionar a Cataluña como uno de los referentes europeos del sector.
La estructura accionarial refleja el carácter público-privado del proyecto. En una primera fase, el Estado controlará el 47,99% del capital a través de la SETT, mientras que la Generalitat contará con un 1% mediante Incasòl. La sede social estará en Mora la Nova.
El bloque privado estará integrado por tres grandes compañías españolas: Telefónica, ACS y Banco Santander, cada una con una participación del 15,67%. A ellas se suma Multiverse Computing, empresa especializada en inteligencia artificial y computación cuántica, que dispondrá del 4% del capital. En conjunto, los socios privados alcanzarán el 51% de la sociedad y asumirán su control.
No obstante, desde el Ministerio para la Transformación Digital subrayan que la composición definitiva del consorcio continúa ultimándose y que el pacto de socios ha sido diseñado como un esquema flexible, capaz de adaptarse a las distintas fases del proyecto y facilitar la incorporación de nuevos participantes industriales o tecnológicos.
La constitución de esta sociedad no es un mero trámite administrativo. Se trata de un requisito imprescindible para optar a la convocatoria que la Comisión Europea lanzará próximamente dentro de la iniciativa InvestAI, un fondo específico destinado a financiar el despliegue de gigafactorías de inteligencia artificial en el continente.
La estrategia comunitaria persigue dotar a Europa de grandes infraestructuras de computación capaces de entrenar modelos avanzados de IA y reducir la dependencia tecnológica respecto a Estados Unidos y China. España aspira ahora a convertirse en uno de los países que alberguen estas instalaciones, consideradas críticas para el futuro desarrollo de la economía digital.
El Gobierno defiende además que la candidatura española incorpora un enfoque centrado en la sostenibilidad, un aspecto especialmente relevante en este tipo de infraestructuras, cuyo elevado consumo energético constituye uno de los principales desafíos de la inteligencia artificial generativa.
Con el respaldo económico del Estado, el apoyo institucional de la Generalitat y la implicación de algunos de los principales grupos empresariales del país, la candidatura entra en su fase decisiva. La apuesta por una gigafactoría repartida entre Móra la Nova y San Fernando de Henares busca combinar músculo financiero, capacidad industrial y desarrollo territorial para competir por una de las inversiones tecnológicas más importantes que impulsará la Unión Europea en los próximos años.
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