Skip to content
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  • Portada
  • Internacional
  • Nacional
  • Sociedad
  • Economía
  • Deportes
  • Ciencia y Tecnología
  • Cultura
  • Entradas
  • Forums
  • Contacto
VozUniversal | Periódico que le da voz a todo el universo
  Cultura  José Manuel Blecua, mucho más que un amigo
Cultura

José Manuel Blecua, mucho más que un amigo

mayo 29, 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

Al filo de la noticia del fallecimiento de José Manuel Blecua , debería refugiarme en el silencio. Un silencio que se cerraría precisamente con una forma de despedida suya por medio de un «tenemos que hablar». Y no porque nos quedaran en el tintero muchas cosas por decir, sino por tantas como nos hemos dicho, aun sin palabras.Es algo normal cuando las nuestras han sido en gran medida vidas paralelas, yendo él siempre por delante: la coincidencia en el penenazgo; en la cátedra de instituto; en la de universidad, donde ambos purgamos un tiempo como esos segundones a los que se los designaba como vicerrectores. Recuerdo de un modo particular la convivencia durante esos cinco años en que participamos en el programa ‘Hablando Claro’: experiencia inolvidable para los dos, tan llevadera que en aquellos programas en directo nos permitíamos hacernos bromas cruzadas, como la que le lancé yo diciéndole a los oyentes que en adecua no debía acentuarse la ‘u’; (hoy ya sí se puede acentuar), y que para no olvidarlo pensaran que esa forma verbal rimaba con ‘Blecua’. Hemos compartido silla en la Academia (cada uno la suya, pero menos alta la mía) .De esta vida paralela con quien fue más que un amigo no solo recuerdo los buenos momentos. Me vienen a las mientes otros bastante complicados: algunos con final feliz, como fue el caso de la organización del Congreso de la Lengua Española en Sevilla, en 1992, algunos azarosos tribunales de oposiciones; ciertos problemas en los que su capacidad diplomática fue decisiva para dar con una solución, como es el caso de la transición del Instituto Cervantes entre dos gobiernos o aquel momento en que, gracias a José Manuel, pudimos mediar en un problema departamental que tenía una universidad. Lo de complicado se queda superlativamente corto para describir aquella época que sufrió la dirección de la Real Academia Española, en los que no fue lo más duro torear con el grave problema de la congelación presupuestaria que se presentó durante su mandato.Si soy testigo de una parte importante de su vida profesional, lo soy también de su condición humana: se trataba de una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido, por haber creado uno de los Departamentos de filología más importantes de España, por haber formado a un nutrido grupo de discípulos. Es la suya una excepción a una idea que un buen amigo atribuye a muchos que somos incapaces de leer a los demás, por complacernos con leernos a nosotros mismos. José Manuel siempre iba por delante en el conocimiento de la bibliografía, lo que explica que su amor a nuestra lengua se cimentara en el profundo conocimiento que tenía de ella.Vuelvo a hablar contigo, querido amigo, con el silencio. Al filo de la noticia del fallecimiento de José Manuel Blecua , debería refugiarme en el silencio. Un silencio que se cerraría precisamente con una forma de despedida suya por medio de un «tenemos que hablar». Y no porque nos quedaran en el tintero muchas cosas por decir, sino por tantas como nos hemos dicho, aun sin palabras.Es algo normal cuando las nuestras han sido en gran medida vidas paralelas, yendo él siempre por delante: la coincidencia en el penenazgo; en la cátedra de instituto; en la de universidad, donde ambos purgamos un tiempo como esos segundones a los que se los designaba como vicerrectores. Recuerdo de un modo particular la convivencia durante esos cinco años en que participamos en el programa ‘Hablando Claro’: experiencia inolvidable para los dos, tan llevadera que en aquellos programas en directo nos permitíamos hacernos bromas cruzadas, como la que le lancé yo diciéndole a los oyentes que en adecua no debía acentuarse la ‘u’; (hoy ya sí se puede acentuar), y que para no olvidarlo pensaran que esa forma verbal rimaba con ‘Blecua’. Hemos compartido silla en la Academia (cada uno la suya, pero menos alta la mía) .De esta vida paralela con quien fue más que un amigo no solo recuerdo los buenos momentos. Me vienen a las mientes otros bastante complicados: algunos con final feliz, como fue el caso de la organización del Congreso de la Lengua Española en Sevilla, en 1992, algunos azarosos tribunales de oposiciones; ciertos problemas en los que su capacidad diplomática fue decisiva para dar con una solución, como es el caso de la transición del Instituto Cervantes entre dos gobiernos o aquel momento en que, gracias a José Manuel, pudimos mediar en un problema departamental que tenía una universidad. Lo de complicado se queda superlativamente corto para describir aquella época que sufrió la dirección de la Real Academia Española, en los que no fue lo más duro torear con el grave problema de la congelación presupuestaria que se presentó durante su mandato.Si soy testigo de una parte importante de su vida profesional, lo soy también de su condición humana: se trataba de una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido, por haber creado uno de los Departamentos de filología más importantes de España, por haber formado a un nutrido grupo de discípulos. Es la suya una excepción a una idea que un buen amigo atribuye a muchos que somos incapaces de leer a los demás, por complacernos con leernos a nosotros mismos. José Manuel siempre iba por delante en el conocimiento de la bibliografía, lo que explica que su amor a nuestra lengua se cimentara en el profundo conocimiento que tenía de ella.Vuelvo a hablar contigo, querido amigo, con el silencio.  

Más noticias

El Último de la Fila: «Todo ha cambiado tanto desde que nos separamos que hasta los países comunistas son capitalistas»

mayo 23, 2026

Guía para no perderse el Día Internacional de los Museos

mayo 17, 2026

James Salter: volando va, volando viene

mayo 18, 2026

El Último de la Fila exhibe en directo su increíble imaginario musical

mayo 25, 2026

Al filo de la noticia del fallecimiento de José Manuel Blecua, debería refugiarme en el silencio. Un silencio que se cerraría precisamente con una forma de despedida suya por medio de un «tenemos que hablar». Y no porque nos quedaran en el tintero muchas … cosas por decir, sino por tantas como nos hemos dicho, aun sin palabras.

Es algo normal cuando las nuestras han sido en gran medida vidas paralelas, yendo él siempre por delante: la coincidencia en el penenazgo; en la cátedra de instituto; en la de universidad, donde ambos purgamos un tiempo como esos segundones a los que se los designaba como vicerrectores. Recuerdo de un modo particular la convivencia durante esos cinco años en que participamos en el programa ‘Hablando Claro’: experiencia inolvidable para los dos, tan llevadera que en aquellos programas en directo nos permitíamos hacernos bromas cruzadas, como la que le lancé yo diciéndole a los oyentes que en adecua no debía acentuarse la ‘u’; (hoy ya sí se puede acentuar), y que para no olvidarlo pensaran que esa forma verbal rimaba con ‘Blecua’. Hemos compartido silla en la Academia (cada uno la suya, pero menos alta la mía).

De esta vida paralela con quien fue más que un amigo no solo recuerdo los buenos momentos. Me vienen a las mientes otros bastante complicados: algunos con final feliz, como fue el caso de la organización del Congreso de la Lengua Española en Sevilla, en 1992, algunos azarosos tribunales de oposiciones; ciertos problemas en los que su capacidad diplomática fue decisiva para dar con una solución, como es el caso de la transición del Instituto Cervantes entre dos gobiernos o aquel momento en que, gracias a José Manuel, pudimos mediar en un problema departamental que tenía una universidad. Lo de complicado se queda superlativamente corto para describir aquella época que sufrió la dirección de la Real Academia Española, en los que no fue lo más duro torear con el grave problema de la congelación presupuestaria que se presentó durante su mandato.

Si soy testigo de una parte importante de su vida profesional, lo soy también de su condición humana: se trataba de una persona seductora por su profunda y natural cordialidad, por su falta de dogmatismo, por ser uno de los seres más bien pensados que he conocido, por haber creado uno de los Departamentos de filología más importantes de España, por haber formado a un nutrido grupo de discípulos. Es la suya una excepción a una idea que un buen amigo atribuye a muchos que somos incapaces de leer a los demás, por complacernos con leernos a nosotros mismos. José Manuel siempre iba por delante en el conocimiento de la bibliografía, lo que explica que su amor a nuestra lengua se cimentara en el profundo conocimiento que tenía de ella.

Vuelvo a hablar contigo, querido amigo, con el silencio.

 RSS de noticias de cultura

FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail
El efecto de la regularización de inmigrantes en las cotizaciones será «prácticamente nulo», según la Airef
El Gobierno recibe el Ok de Bruselas para activar el plan antiapagones con pagos de 9.000 millones a las eléctricas
Leer también
Economía

Se trunca la mayor operación de la historia de la música: Universal dice «no» al fondo de inversión Pershing Square

mayo 29, 2026
Cultura

Sánchez apuesta por la proyección de la cultura española en el exterior, igual que hace con la política

mayo 29, 2026
Economía

El Tribunal de Cuentas calcula que el Estado perderá 3.800 millones por los avales ICO del covid

mayo 29, 2026
Deportes

Y después de Sinner, cayó Djokovic: otra campanada en el Roland Garros de la ilógica

mayo 29, 2026
Cultura

Tom Morello anuncia un festival protesta junto a Bruce Springsteen o Foo Fighters bajo el lema de «un día de paz, amor, justicia y música»

mayo 29, 2026
Nacional

‘Desenfocado’: Una exposición para frotarse los ojos

mayo 29, 2026
Cargar más
Novedades

Se trunca la mayor operación de la historia de la música: Universal dice «no» al fondo de inversión Pershing Square

mayo 29, 2026

Sánchez apuesta por la proyección de la cultura española en el exterior, igual que hace con la política

mayo 29, 2026

El Tribunal de Cuentas calcula que el Estado perderá 3.800 millones por los avales ICO del covid

mayo 29, 2026

Y después de Sinner, cayó Djokovic: otra campanada en el Roland Garros de la ilógica

mayo 29, 2026

Tom Morello anuncia un festival protesta junto a Bruce Springsteen o Foo Fighters bajo el lema de «un día de paz, amor, justicia y música»

mayo 29, 2026

‘Desenfocado’: Una exposición para frotarse los ojos

mayo 29, 2026

Puig se reivindica tras la fallida fusión con Estée Lauder: «No estamos en venta»

mayo 29, 2026

Galán (Iberdrola) recibe el respaldo masivo de la junta de accionistas con unas inversiones récord de 14.400 millones

mayo 29, 2026

La Princesa de Asturias se estrena en Vigo en el desfile del Día de las Fuerzas Armadas

mayo 29, 2026

El Gobierno recibe el Ok de Bruselas para activar el plan antiapagones con pagos de 9.000 millones a las eléctricas

mayo 29, 2026

    VozUniversal

    © 2024 VozUniversal. Todos los derechos reservados.
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad
    • Contacto