La amenaza de un posible nuevo intento de entrada masiva de migrantes irregulares este próximo miércoles en Ceuta y Melilla, verbalizada públicamente el pasado lunes por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, será la sexta alerta de estas características a la que se enfrenten las fuerzas de seguridad desde que los pasados 30 y 31 de julio cerca de 80.000 personas cruzaran a nado desde Marruecos a la primera de las ciudades autónomas. Antes de esta última, que coincide con la celebración este día de elecciones legislativas en el país africano, también se dispararon las alarmas por la existencia en redes sociales y canales de mensajería de llamamientos multitudinarios para intentar cruzar la frontera los pasados 8, 9, 12 y 15 de agosto y 20 de septiembre, según detallan fuentes de Interior. Las tres primeras de estas alertas no habían trascendido públicamente hasta ahora y, de hecho, aquellos días no hubo movimientos significativos en la frontera.
Interior incorpora cerca de 150 de policías y guardias civiles al dispositivo de seguridad, que se suman al refuerzo fronterizo de Marruecos
La amenaza de un posible nuevo intento de entrada masiva de migrantes irregulares este próximo miércoles en Ceuta y Melilla, verbalizada públicamente el pasado lunes por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, será la sexta alerta de estas características a la que se enfrenten las fuerzas de seguridad desde que los pasados 30 y 31 de julio cerca de 80.000 personas cruzaran a nado desde Marruecos a la primera de las ciudades autónomas. Antes de esta última, que coincide con la celebración este día de elecciones legislativas en el país africano, también se dispararon las alarmas por la existencia en redes sociales y canales de mensajería de llamamientos multitudinarios para intentar cruzar la frontera los pasados 8, 9, 12 y 15 de agosto y 20 de septiembre, según detallan fuentes de Interior. Las tres primeras de estas alertas no habían trascendido públicamente hasta ahora y, de hecho, aquellos días no hubo movimientos significativos en la frontera.
De hecho, de todas ellas, la del 15 de agosto fue la que supuso mayor riesgo, con el intento de cientos de migrantes, en su mayoría subsaharianos, de llegar a la zona vallada y que fueron rechazados por las fuerzas de seguridad de Rabat con un dispositivo sin precedentes hasta la fecha. Para este miércoles, tanto Marruecos como España también han reforzado sus dispositivos en torno a la zona fronteriza. El pasado domingo ―coincidiendo con una de las alertas― ya eran visibles en el país magrebí estas medidas, con vallas metálicas que se internaban una decena de metros en el mar para impedir el paso de migrantes por la playa y las rocas, concertinas, controles policiales y patrullas de la Gendarmería en los desvíos de carretera que supusieron el despliegue de cerca de 3.000 efectivos, incluidos militares, según algunas fuentes.
En España, el refuerzo se empezará a notar en Ceuta entre este martes y el miércoles. Así, la Guardia Civil ―que cuenta con 706 agentes de servicio, de los que 195 forman parte de los refuerzos llegados desde el salto de julio― va a incrementar el número de servicios, para lo que suspenderá descansos y libranzas, según detallan fuentes de Interior. Además, desde esta próxima noche y hasta las cuatro de la tarde del miércoles, el instituto armado va a desplegar en frontera tres pelotones de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS, aproximadamente 60 efectivos) para apoyar la dotación habitual destinada en la zona. Esto supone 120 agentes durante las horas nocturnas y 90 en las diurnas, aunque las fuentes detallan que estas cifras se incrementarán “si la alerta se convirtiese en una amenaza real”. La Guardia Civil también duplicará el empleo de helicópteros y drones tanto de día como de noche.
Por su parte, la Policía Nacional tiene previsto enviar en las próximas horas dos nuevos grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP, los conocidos como antidisturbios), que representan 75 agentes, según las mismas fuentes. Uno de estos grupos debía dar relevo a otro desplegado desde hace días en la ciudad, pero Interior ha decidido que este segundo se mantenga al menos hasta la tarde antes de regresar a su base en previsión de que sea necesario incrementar la seguridad. El segundo grupo también llega de madrugada y, en principio, permanecerá en la ciudad únicamente hasta el jueves, según detallan fuentes sindicales.
En Melilla, el envío de efectivos de refuerzo por parte de ambos cuerpos será menor. Así, la Guardia Civil ―que cuenta con 620 agentes en la ciudad autónoma, entre los 500 que conforman la plantilla y los 120 llegados en las últimas semanas― desplegará este miércoles ante la amenaza de un salto masivo un helicóptero “en servicio permanente” y sumará a la vigilancia de la frontera tres pelotones del GRS (unos 60 agentes), lo que representa duplicar el número de efectivos de esta unidad especializada en el control de masas.
Además, se sumará a las labores de prevención un buque de altura y se incrementará el número de miembros del Grupo Especial de Actividades Submarinas (GEAS), cuyos agentes tuvieron una labor destacada durante la entrada de julio en Ceuta en el auxilio de las personas que intentaban entrar a nado y la recuperación de los cuerpos de las 82 personas que murieron ahogadas en aguas españolas. Por su parte, la Policía Nacional, que envió a comienzos de agosto a la ciudad 60 efectivos de la UIP, no tiene previsto por ahora reforzar su plantilla en la ciudad autónoma.
