El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ordenado este miércoles reforzar el territorio ocupado en el sur de Líbano. El anuncio llega un día después de que Israel y Líbano vivieran en Washington su primer encuentro directo en décadas y tras la reunión de Netanyahu esta tarde con su gabinete de Seguridad para discutir la posibilidad de un alto el fuego con su vecino del norte. También en la esfera diplomática, la Casa Blanca ha negado que Estados Unidos haya pedido “formalmente” una extensión del alto el fuego con Irán, que concluye el próximo miércoles. La portavoz Karoline Leavitt sí ha mencionado “la posibilidad de reuniones presenciales” que, de darse, se llevarán a cabo en Pakistán, país al que Leavitt ha reconocido como “único mediador en esta negociación”, y donde el pasado fin de semana se celebró la primera reunión entre ambas partes que, tras 21 horas, concluyó sin acuerdo. Sobre el terreno, Teherán ha advertido de que no permitirá ningún tipo de exportación ni importación en el golfo Pérsico, el mar de Omán y el mar Rojo si Estados Unidos mantiene el bloqueo a los buques comerciales y petroleros iraníes en Ormuz.
La Casa Blanca niega que Estados Unidos haya pedido una extensión del alto el fuego | Irán amenaza con impedir el comercio en el Golfo, el mar de Omán y el mar Rojo si EE UU mantiene el bloqueo de Ormuz
La reanudación del conflicto llevaría a Irán a una hiperinflación del 123%
El diario Donyaye Eqtesad, uno de los principales medios especializados en economía de Irán, ha publicado en su edición de hoy tres escenarios sobre la evolución de la inflación en el próximo año. Según el calendario iraní, el nuevo año comienza el 21 de marzo, coincidiendo con el inicio de la primavera.
En el primer escenario, si fracasan las negociaciones, se abre la puerta a un nuevo conflicto con un impacto considerable sobre las infraestructuras económicas. En este caso, el país podría enfrentarse a una inflación del 123%. El informe señala que “el aumento del gasto público y las restricciones de recursos financieros podrían incrementar la dependencia de la financiación monetaria, lo que a su vez provocaría una mayor depreciación del rial”.
En el segundo escenario, la continuidad de una situación de “ni guerra ni paz” y de un alto el fuego frágil —similar al periodo comprendido entre el final de la guerra de doce días con Israel el 25 de julio del año pasado y el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero— situaría la inflación en torno al 67%. En este contexto, la persistente incertidumbre podría traducirse en mayor inflación, desempleo y un agravamiento de la recesión económica.
En el tercer escenario, en caso de alcanzarse un acuerdo estable con Estados Unidos en los próximos días, la inflación se situaría en su mejor previsión en torno al 49%. El artículo subraya que, pese a los daños y consecuencias del reciente conflicto, “las raíces de la inflación en Irán responden en gran medida a factores de política interna”.
Aunque Irán ha reafirmado su control sobre el estrecho de Ormuz durante el reciente conflicto, las tensiones económicas estructurales, agravadas por la guerra, están dificultando la continuidad de este enfrentamiento. Este contexto podría empujar a Teherán a reconsiderar algunas de sus líneas rojas en las negociaciones con Estados Unidos, con el objetivo de abrir espacio para la recuperación económica.
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