Ante las múltiples dificultades para hacer cumplir la normativa de prevención laboral en el campo, la Inspección de Trabajo de Cataluña se está preparando para tener una nueva herramienta que le permita vigilar de cerca a las empresas y sancionarlas si es necesario. El consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha asistido este lunes al primer vuelo de prueba de un dron que ha sobrevolado los campos de la comarca del Segrià (Lleida) para detectar si se cumplen las medidas de prevención ante la ola de calor y las temperaturas extremas. El objetivo del departamento es que este verano se lleven a cabo los vuelos de prueba, y que en la próxima campaña ya esté todo listo para incluir los drones como un instrumento inspector más.
La Inspección de Trabajo prevé sumar esta tecnología en la próxima campaña para vigilar y sancionar a las empresas
La Inspección de Trabajo prevé sumar esta tecnología en la próxima campaña para vigilar y sancionar a las empresas


Ante las múltiples dificultades para hacer cumplir la normativa de prevención laboral en el campo, la Inspección de Trabajo de Cataluña se está preparando para tener una nueva herramienta que le permita vigilar de cerca a las empresas y sancionarlas si es necesario. El consejero de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha asistido este lunes al primer vuelo de prueba de un dron que ha sobrevolado los campos de la comarca del Segrià (Lleida) para detectar si se cumplen las medidas de prevención ante la ola de calor y las temperaturas extremas. El objetivo del departamento es que este verano se lleven a cabo los vuelos de prueba, y que en la próxima campaña ya esté todo listo para incluir los drones como un instrumento inspector más.
“Las altas temperaturas, como consecuencia del cambio climático, han venido para quedarse y tenemos que poner todos los medios que estén a nuestro alcance para evitar que ninguna persona trabajadora sufra un riesgo o un accidente evitable”, ha señalado Sàmper tras supervisar el primer vuelo de prueba de un dron, según el comunicado difundido por el departamento. La primera prueba se ha llevado a cabo a las 9.00 horas y en una situación en la que no había una alerta por altas temperaturas, por lo que el objetivo no era sancionar, sino solo llevar a cabo la prueba. Según fuentes del departamento, los drones serán capaces de detectar si alguien está trabajando en momentos en los que no debería por las altas temperaturas, y también, al estar equipados con herramientas de zoom, los aparatos podrán distinguir si, en el caso de que se pueda trabajar, se cumplen las medidas de hidratación, indumentaria y descansos, entre otras cosas.
El departamento de Empresa y Trabajo aprobó el pasado mes de abril, con el consenso de patronales, sindicatos, diputaciones y entidades municipalistas, un nuevo protocolo de actuación para prevenir los efectos del calor en el trabajo. El uso de los drones se añade como una de las medidas que podrá usar la Inspección de Trabajo para hacer cumplir el protocolo. El consejero ha destacado la importancia de incorporar “las nuevas tecnologías en la prevención de riesgos laborales para proteger la salud de las personas trabajadoras”. Los inspectores también han aumentado su formación en materia de estrés térmico, y han incorporado más aparatos para medir las condiciones ambientales.
El inicio de la temporada de verano es siempre un reto en los campos de las comarcas de Lleida, donde se movilizan unas 35.000 personas contratadas como temporeros, mayoritariamente de origen migrante, y con unos derechos laborales que no siempre se cumplen, tal como denuncian recurrentemente los sindicatos. Además de las contrataciones y las afiliaciones a la seguridad social, una de las cosas que cuesta más de cumplir por parte de algunas empresas agrícolas es precisamente la prevención de riesgos laborales.
El protocolo de actuación para prevenir los efectos del calor va más allá de los drones y de la vigilancia en el campo. En la primera fase se ha trabajado con las empresas de los sectores más expuestos al calor para verificar que las tareas al aire libre se adecuen a las medidas de prevención. A finales de junio, el departamento envió 11.436 comunicaciones a empresas del sector agrario y de la construcción informándoles de la necesidad de velar por sus plantillas ante el riesgo de temperaturas extremas. El departamento conminó a las empresas a evaluar los riesgos y actualizar las medidas, y les informó de las sanciones derivadas de incumplir la norma.
En 2025 se llevaron a cabo 662 actuaciones de la Inspección relativas a los riesgos por altas temperaturas, lo que supuso un incremento del 38,8% con respecto a las actuaciones del año anterior. También se requirió a 387 empresas, un 40,7% más, y se detectaron 124 infracciones, un 14,8% más, que supusieron un importe total de sanciones de más de 700.000 euros (un 61% más que el año anterior). La incorporación de nuevos instrumentos como los drones de vigilancia permitirá aumentar todavía más la capacidad de inspección y de sanción.
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