En su primer discurso público tras la crisis migratoria de Ceuta, el rey Mohamed VI ha dirigido este viernes desde el Parlamento un mensaje contra “las declaraciones irresponsables de sectores políticos y mediáticos” que llegan a Marruecos desde España. Durante la inauguración del periodo de sesiones tras las recientes elecciones legislativas, el monarca advirtió de que la cooperación entre ambos países nunca debe ser objeto de “presión, amenaza ni chantaje”, sin mencionar en ningún momento la visita prevista la próxima semana de Felipe VI a Ceuta y a Melilla.
El rey de Marruecos advierte de que la cooperación entre ambos países afronta graves desafíos y critica las normas españolas que “impiden la repatriación de menores” y de adultos marroquíes
En su primer discurso público tras la crisis migratoria de Ceuta, el rey Mohamed VI ha dirigido desde el Parlamento un mensaje contra “las declaraciones irresponsables de sectores políticos y mediáticos” que llegan a Marruecos desde España. En la inauguración del periodo de sesiones tras las recientes elecciones legislativas, el monarca advirtió de que la cooperación entre ambos países nunca debe ser objeto de “presión, amenaza ni chantaje”, sin mencionar en ningún momento la visita prevista la próxima semana de Felipe VI a Ceuta y a Melilla.
En un discurso de apenas 12 minutos de duración, leído con voz débil desde la presidencia de la Cámara, el soberano de la dinastía alauí ha destacado que Marruecos ha logrado “consolidar su posición en el ámbito internacional en tanto que socio responsable y fiable”. Por lo tanto espera de sus socios un trato análogo en el cumplimiento de sus obligaciones. Mohamed VI citó expresamente la “gestión del fenómeno migratorio” y, sin referirse expresamente al cruce masivo en la frontera Ceuta del pasado verano, aprovechó para lanzar un aviso que alude a las ayudas que recibe de la Unión Europea por contener los flujos de migrantes irregulares: “Hay que reconocer, con valor y objetividad, que el actual modelo de cooperación en este ámbito [migratorio] ha quedado obsoleto, y la mejor prueba de ello son las crisis que se han producido de manera recurrente”.
A continuación, avanzó que su país va a presentar “un documento que contiene una visión estratégica, clara y práctica, que funda una nueva orientación destinada a consolidar el desarrollo compartido, la competitividad económica y la estabilidad regional”, sin precisar más detalles. Marruecos estima en unos 500 millones de euros anuales el coste que soporta por el control migratorio hacia Europa, cuando recibe menos de 150 millones de fondos de Bruselas.
Mohamed VI sí ha citado expresamente a España al término de su intervención para advertir de que la cooperación entre ambos países afronta graves desafíos. En concreto aludió a “disposiciones legales superadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad que, lamentablemente, impiden la repatriación de menores” y de ciudadanos adultos marroquíes. La mención fue evidente: las normas internacionales y españolas que garantizan la protección de niños y adolescentes fuera de sus países de origen, y la sentencia del Tribunal Supremo que, poco antes del estallido de la crisis de Ceuta, vetó las devoluciones en caliente de migrantes interceptados cuando pretendan entrar a nado a las ciudades autónomas.
Coalición de Mansuri
En el marco de la sesión de estreno de la la legislatura, Fátima Ezzahra Mansuri, la primera ministra designada por el rey, parece orientarse hacia la formación de un Gobierno de coalición de centroizquierda, según coinciden los analistas políticos de la prensa marroquí. La líder del Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM, centrista y liberal), el más votado en unas legislativas en las que obtuvo 97 de los 395 escaños en liza, se reunió en la noche del miércoles con el secretario general del Partido Istiqlal (nacionalista), Nizar Baraka, que controla un grupo de 65 diputados para cerrar una segunda ronda de negociaciones con las formaciones políticas parlamentarias.
La Reagrupación Nacional de Independientes (RNI, conservador), del primer ministro saliente, Aziz Ajanuch, no ha sido invitada a estas conversaciones, lo que se interpreta como un descarte de su participación en el nuevo Gabinete. El RNI sufrió un voto de castigo en las urnas en septiembre, al caer a 61 escaños, 36 menos que en la legislatura anterior. El Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD, islamista), que ha recuperado a parte del electorado con el que gobernó entre 2011 y 2021 hasta sumar 54 escaños y colocase en el cuarto puesto, ha optado por permanecer en la oposición, al igual que la Alianza de Izquierda de Izquierda (ocho escaños).
Para configurar una mayoría que le garantice la investidura, Mansuri se encamina a alcanzar un pacto con la llamada Kutla, la histórica coalición de renovación con la que el Partido Istiqlal, la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y el Partido del Progreso y el Socialismo (PPS) pilotaron la transición del reinado de Hasán II al de su hijo Mohamed VI entre 1998 y 2002. La USFP, formación integrada en la Internacional Socialista, suma ahora de 26 escaños, y el PPS, heredero del Partido Comunista de Marruecos, otros 19. Las negociaciones para consensuar un programa de Gobierno y cerrar el reparto de carteras a cuatro bandas pueden prolongarse más de una semana. Este jueves, el jefe del Estado le envió a Manusri las primeras instrucciones reales de su mandato, antes incluso de haber obtenido la investidura parlamentaria.
Flanqueado por el príncipe heredero, su hijo Mulay Hasán, y por su hermano Mulay Rachid, segundo en la línea de sucesión al trono alauí, Mohamed VI, de 63 años, se dirigió a diputados y senadores en una sesión solemne en la que los parlamentarios vestían la tradicional chilaba blanca de las ceremonias religiosas. Tras su llegada a la sede del Legislativo, fue saludado a su paso en un coche descubierto por una multitud que lo aguardaba en el centro de Rabat.
Jóvenes que ni estudian ni trabajan
El monarca llamó desde la tribuna, adonde llegó caminando apoyado en un bastón, a situar a los jóvenes “en el centro de las políticas públicas” tras el malestar social del estallido de la Generación Z, con protestas multitudinarias que se extendieron por todo el país hace ahora un año. También después de que hayan dado masivamente la espalda a las urnas. En las pasadas legislativas solo se registró para votar el 4% de los electores con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. En Marruecos, donde tres millones de jóvenes ni estudian ni trabajan, decenas de miles de ellos irrumpieron, a nado o chapoteando, a finales de julio a través del espigón alambrado de la frontera del Tarajal de Ceuta.
El soberano reclamó también “iniciativa e innovación” al sector privado para impulsar la creación de empleo al hilo del programa de inversiones de 20.000 millones de euros en infraestructuras deportivas y de transporte para el Mundial de Fútbol de 2030, que Marruecos coorganiza con Portugal y España. Mohamed VI urgió también a los parlamentarios a acelerar la regionalización y descentralización de la Administración para favorecer el desarrollo de las regiones más atrasadas y frenar la brecha económica generada entre la costa y el interior en un país que marcha dos velocidades y marcado por una profunda desigualdad.
