La apuesta del gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid por “agilizar la tramitación administrativa a través de la colaboración público-privada” ha activado las alarmas de la oposición de izquierdas y de los sindicatos. La posibilidad de que haya empresas que cobren de la administración por asumir gestiones bajo su supervisión, como ya ocurre, por ejemplo, con la tramitación de las becas educativas, supone para Más Madrid la constatación de que hay “cada vez más” puertas abiertas a “la especulación de los grandes grupos empresariales”. Por su parte, CC OO ve “una nueva vuelta de tuerca” en lo que entiende como una apuesta de Díaz Ayuso por dar más peso a los intereses privados en lo público, bajo el razonamiento de que eso permite ganar en eficiencia, reducir plazos y generar competitividad para atraer inversiones. El Ejecutivo no concreta en qué se traducirá la medida, destacada como uno de los “objetivos estratégicos” del borrador de una nueva ley contra la hiperregulación, que amplía su esfuerzo por exprimir su mayoría absoluta antes de que acabe la legislatura.
CC OO ve “preocupante” una nueva ley que fija la gestión mixta como “objetivo estratégico”, y la izquierda ve una puerta abierta “a la especulación”
La apuesta del gobierno de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid por “agilizar la tramitación administrativa a través de la colaboración público-privada” ha activado las alarmas de la oposición de izquierdas y de los sindicatos. La posibilidad de que haya empresas que cobren de la administración por asumir gestiones bajo su supervisión, como ya ocurre, por ejemplo, con la tramitación de las becas educativas, supone para Más Madrid la constatación de que hay “cada vez más” puertas abiertas a “la especulación de los grandes grupos empresariales”. Por su parte, CC OO ve “una nueva vuelta de tuerca” en lo que entiende como una apuesta de Díaz Ayuso por dar más peso a los intereses privados en lo público, bajo el razonamiento de que eso permite ganar en eficiencia, reducir plazos y generar competitividad para atraer inversiones. El Ejecutivo no concreta en qué se traducirá la medida, destacada como uno de los “objetivos estratégicos” del borrador de una nueva ley contra la hiperregulación, que amplía su esfuerzo por exprimir su mayoría absoluta antes de que acabe la legislatura.
