Con los 52 años recién cumplidos, Mario Vaquerizo sigue girando por toda España, tanto con las Nancys Rubias , grupo del que es vocalista, como acompañando a su mujer, Olvido Gara , más conocida como Alaska , en sus bolos. Ni siquiera la aparatosa caída que sufrió durante una actuación en el Festival Horteralia a finales de 2024, por la que fue hospitalizado y que le provocó una fractura en la vértebra 4 y 6 , le ha separado por mucho tiempo de los escenarios.A pesar de que la música y el mundo del espectáculo siguen siendo su principal fuente de ingresos y su gran pasión, el cantante ha ido asegurando su futuro con otras inversiones fuera de este mundillo. En su patrimonio millonario destacan, por supuesto, las múltiples viviendas que él y su pareja han ido adquiriendo a lo largo de los últimos años en el centro de Madrid , muy cerca de donde ellos mismos residen.El madrileño, que admite que «le gusta mucho el dinero» y también gastarlo en aquello que considera, ha encontrado en el sector inmobiliario un filón a explotar. No es, sin embargo, solo cuestión de sacarle beneficio económico, sino de asegurar su futuro de cara a la vejez y de cumplir el sueño que tenía desde que era un niño.Pisos en el centro de Madrid y el sueño de montar un hotel junto a AlaskaAsí lo contó hace unos meses en el pódcast ‘A solas con’ de Vicky Martín Berrocal, donde explicó que siempre había querido tener una vivienda en el centro de capital. «Me gusta mucho tener las seis casas que tengo en la Gran Vía porque es lo que quería desde pequeño . Yo decía que quería tener un piso ahí», reveló en la entrevista con la diseñadora.Cuando su carrera comenzó a despegar, poco después de que saliera a la luz su relación con la cantante de Fangoria, Vaquerizo pudo cumplir su gran objetivo. « El primer piso que me compré con Alaska fue en la Gran Vía. Ahora tengo seis », recordó el colaborador de televisión, que sigue residiendo en este mismo edificio.El líder de las Nancys Rubias no ha ocultado su pasión por «el ladrillo», mundo en el que continuó invirtiendo tras hacerse con su primera vivienda. « Creo en el ladrillo porque es lo que te queda . No creo en los fondos de inversión, ni en los bonos. Creo en el ladrillo porque eso siempre va a valer dinero », aseguró en la entrevista.A pesar de que admitió ser «muy hormiguita» en cuanto a ahorros, el marido de Alaska también destacó que tiene planes muy jugosos en el sector inmobiliario. Después de hacerse con la portería del edificio en el que ambos residen y convertirlo en su vestidor, el próximo objetivo de la pareja es adquirir el edificio entero. « Nuestra idea es montar un hotel donde vivimos para cuando seamos mayores y quedarnos nosotros con la casita rosa», detalló el cantante, que espera que con este negocio pueda mantenerse durante su no tan lejana jubilación. « Cuando tenga 80 años no voy a seguir actuando, por eso invierto en ladrillo . No lo hago con afán de amasar dinero, sino por la tranquilidad del futuro», destacó.Mario Vaquerizo, una ‘working girl’ que prefirió invertir en viviendas que en la BolsaNo ha sido la única ocasión en la que Mario Vaquerizo ha hablado de sus inversiones inmobiliarias y su futuro junto a Alaska. También lo hizo hace unos días en una entrevista para XL Semanal , donde aseguró que espera que dentro de 20 años su mujer y él estén «en una de sus casas, los dos serenos, tranquilos, viendo la vida pasar».Preguntado por sus seis casas en Gran Vía, el cantante recordó que « nadie le ha regalado nada » y que su fortuna y su patrimonio han girado en torno a su esfuerzo. «No he parado de trabajar. He sido muy hormiguita y todo lo he conseguido con mucho esfuerzo, haciendo mi colchoncito para mañana », apuntó.El intérprete se considera «una ‘working girl’» que ha dedicado parte del dinero que ha ganado a construir este imperio. « Hay gente que invierte en Bolsa y quien prefiere hacerlo en pisos . Tengo la suerte de que mis aficiones se han convertido en mi medio de vida y nunca he dejado de trabajar», aclaró en el citado medio. Con los 52 años recién cumplidos, Mario Vaquerizo sigue girando por toda España, tanto con las Nancys Rubias , grupo del que es vocalista, como acompañando a su mujer, Olvido Gara , más conocida como Alaska , en sus bolos. Ni siquiera la aparatosa caída que sufrió durante una actuación en el Festival Horteralia a finales de 2024, por la que fue hospitalizado y que le provocó una fractura en la vértebra 4 y 6 , le ha separado por mucho tiempo de los escenarios.A pesar de que la música y el mundo del espectáculo siguen siendo su principal fuente de ingresos y su gran pasión, el cantante ha ido asegurando su futuro con otras inversiones fuera de este mundillo. En su patrimonio millonario destacan, por supuesto, las múltiples viviendas que él y su pareja han ido adquiriendo a lo largo de los últimos años en el centro de Madrid , muy cerca de donde ellos mismos residen.El madrileño, que admite que «le gusta mucho el dinero» y también gastarlo en aquello que considera, ha encontrado en el sector inmobiliario un filón a explotar. No es, sin embargo, solo cuestión de sacarle beneficio económico, sino de asegurar su futuro de cara a la vejez y de cumplir el sueño que tenía desde que era un niño.Pisos en el centro de Madrid y el sueño de montar un hotel junto a AlaskaAsí lo contó hace unos meses en el pódcast ‘A solas con’ de Vicky Martín Berrocal, donde explicó que siempre había querido tener una vivienda en el centro de capital. «Me gusta mucho tener las seis casas que tengo en la Gran Vía porque es lo que quería desde pequeño . Yo decía que quería tener un piso ahí», reveló en la entrevista con la diseñadora.Cuando su carrera comenzó a despegar, poco después de que saliera a la luz su relación con la cantante de Fangoria, Vaquerizo pudo cumplir su gran objetivo. « El primer piso que me compré con Alaska fue en la Gran Vía. Ahora tengo seis », recordó el colaborador de televisión, que sigue residiendo en este mismo edificio.El líder de las Nancys Rubias no ha ocultado su pasión por «el ladrillo», mundo en el que continuó invirtiendo tras hacerse con su primera vivienda. « Creo en el ladrillo porque es lo que te queda . No creo en los fondos de inversión, ni en los bonos. Creo en el ladrillo porque eso siempre va a valer dinero », aseguró en la entrevista.A pesar de que admitió ser «muy hormiguita» en cuanto a ahorros, el marido de Alaska también destacó que tiene planes muy jugosos en el sector inmobiliario. Después de hacerse con la portería del edificio en el que ambos residen y convertirlo en su vestidor, el próximo objetivo de la pareja es adquirir el edificio entero. « Nuestra idea es montar un hotel donde vivimos para cuando seamos mayores y quedarnos nosotros con la casita rosa», detalló el cantante, que espera que con este negocio pueda mantenerse durante su no tan lejana jubilación. « Cuando tenga 80 años no voy a seguir actuando, por eso invierto en ladrillo . No lo hago con afán de amasar dinero, sino por la tranquilidad del futuro», destacó.Mario Vaquerizo, una ‘working girl’ que prefirió invertir en viviendas que en la BolsaNo ha sido la única ocasión en la que Mario Vaquerizo ha hablado de sus inversiones inmobiliarias y su futuro junto a Alaska. También lo hizo hace unos días en una entrevista para XL Semanal , donde aseguró que espera que dentro de 20 años su mujer y él estén «en una de sus casas, los dos serenos, tranquilos, viendo la vida pasar».Preguntado por sus seis casas en Gran Vía, el cantante recordó que « nadie le ha regalado nada » y que su fortuna y su patrimonio han girado en torno a su esfuerzo. «No he parado de trabajar. He sido muy hormiguita y todo lo he conseguido con mucho esfuerzo, haciendo mi colchoncito para mañana », apuntó.El intérprete se considera «una ‘working girl’» que ha dedicado parte del dinero que ha ganado a construir este imperio. « Hay gente que invierte en Bolsa y quien prefiere hacerlo en pisos . Tengo la suerte de que mis aficiones se han convertido en mi medio de vida y nunca he dejado de trabajar», aclaró en el citado medio.
Con los 52 años recién cumplidos, Mario Vaquerizo sigue girando por toda España, tanto con las Nancys Rubias, grupo del que es vocalista, como acompañando a su mujer, Olvido Gara, más conocida como Alaska, en sus bolos. Ni siquiera la aparatosa caída que sufrió … durante una actuación en el Festival Horteralia a finales de 2024, por la que fue hospitalizado y que le provocó una fractura en la vértebra 4 y 6, le ha separado por mucho tiempo de los escenarios.
A pesar de que la música y el mundo del espectáculo siguen siendo su principal fuente de ingresos y su gran pasión, el cantante ha ido asegurando su futuro con otras inversiones fuera de este mundillo. En su patrimonio millonario destacan, por supuesto, las múltiples viviendas que él y su pareja han ido adquiriendo a lo largo de los últimos años en el centro de Madrid, muy cerca de donde ellos mismos residen.
El madrileño, que admite que «le gusta mucho el dinero» y también gastarlo en aquello que considera, ha encontrado en el sector inmobiliario un filón a explotar. No es, sin embargo, solo cuestión de sacarle beneficio económico, sino de asegurar su futuro de cara a la vejez y de cumplir el sueño que tenía desde que era un niño.
Pisos en el centro de Madrid y el sueño de montar un hotel junto a Alaska
Así lo contó hace unos meses en el pódcast ‘A solas con’ de Vicky Martín Berrocal, donde explicó que siempre había querido tener una vivienda en el centro de capital. «Me gusta mucho tener las seis casas que tengo en la Gran Vía porque es lo que quería desde pequeño. Yo decía que quería tener un piso ahí», reveló en la entrevista con la diseñadora.
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Cuando su carrera comenzó a despegar, poco después de que saliera a la luz su relación con la cantante de Fangoria, Vaquerizo pudo cumplir su gran objetivo. «El primer piso que me compré con Alaska fue en la Gran Vía. Ahora tengo seis», recordó el colaborador de televisión, que sigue residiendo en este mismo edificio.
El líder de las Nancys Rubias no ha ocultado su pasión por «el ladrillo», mundo en el que continuó invirtiendo tras hacerse con su primera vivienda. «Creo en el ladrillo porque es lo que te queda. No creo en los fondos de inversión, ni en los bonos. Creo en el ladrillo porque eso siempre va a valer dinero», aseguró en la entrevista.
A pesar de que admitió ser «muy hormiguita» en cuanto a ahorros, el marido de Alaska también destacó que tiene planes muy jugosos en el sector inmobiliario. Después de hacerse con la portería del edificio en el que ambos residen y convertirlo en su vestidor, el próximo objetivo de la pareja es adquirir el edificio entero.
«Nuestra idea es montar un hotel donde vivimos para cuando seamos mayores y quedarnos nosotros con la casita rosa», detalló el cantante, que espera que con este negocio pueda mantenerse durante su no tan lejana jubilación. «Cuando tenga 80 años no voy a seguir actuando, por eso invierto en ladrillo. No lo hago con afán de amasar dinero, sino por la tranquilidad del futuro», destacó.
Mario Vaquerizo, una ‘working girl’ que prefirió invertir en viviendas que en la Bolsa
No ha sido la única ocasión en la que Mario Vaquerizo ha hablado de sus inversiones inmobiliarias y su futuro junto a Alaska. También lo hizo hace unos días en una entrevista para XL Semanal, donde aseguró que espera que dentro de 20 años su mujer y él estén «en una de sus casas, los dos serenos, tranquilos, viendo la vida pasar».
Preguntado por sus seis casas en Gran Vía, el cantante recordó que «nadie le ha regalado nada» y que su fortuna y su patrimonio han girado en torno a su esfuerzo. «No he parado de trabajar. He sido muy hormiguita y todo lo he conseguido con mucho esfuerzo, haciendo mi colchoncito para mañana», apuntó.
El intérprete se considera «una ‘working girl’» que ha dedicado parte del dinero que ha ganado a construir este imperio. «Hay gente que invierte en Bolsa y quien prefiere hacerlo en pisos. Tengo la suerte de que mis aficiones se han convertido en mi medio de vida y nunca he dejado de trabajar», aclaró en el citado medio.
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