El acuerdo de colaboración entre Podemos y Esquerra Republicana para las generales, oficializado este lunes, ha golpeado a los partidos del Frente Amplio, atascados desde hace días en las negociaciones sobre las listas. Después de haber perdido todo el fin de semana a la espera de la decisión de Gabriel Rufián, Comuns, la formación catalana que rivaliza con ERC, ha endurecido el tono y ha pasado de tenderle la mano al republicano para que diese el salto a la confluencia nacional, a culparlo ahora de dinamitar cualquier posibilidad de entente. “Rufián venía a unificar las izquierdas y está haciendo todo lo posible por dividirlas”, dice la organización en un comunicado en el que aseguran que sus últimos movimientos han generado “una profunda decepción” en el electorado de izquierdas. Pese al festivo por el 12 de octubre, los partidos tenían previsto continuar sus contactos este lunes por la tarde para tratar de buscar una salida cuanto antes.
El candidato de ERC responde que intentará “una colaboración” hasta el final. El pacto con la formación morada repercute en las negociaciones para el Frente Amplio
Podemos y ERC han hecho oficial este lunes a mediodía un acuerdo para colaborar en la campaña de las generales del 29-N. Este pacto, trasladado después de que el domingo Gabriel Rufián, actual portavoz de los republicanos en el Congreso, decidiera ser el cabeza de lista de su partido, se concreta en dos sentidos: la formación de Ione Belarra “contribuirá a la candidatura de Esquerra Republicana” en Cataluña e Irene Montero y Gabriel Rufián “harán equipo en la campaña”, es decir, que Podemos no se presentará para competir contra ER e incluso podría ir en algún puesto de sus listas, y los dos dirigentes participarán juntos en actos por el territorio. El anuncio impacta de lleno en las negociaciones entre Comuns, Más Madrid, Izquierda Unida y Movimiento Sumar para la configuración final del Frente Amplio, la marca con la que concurrirán a esos comicios. En las últimas horas, los esfuerzos se centran en tratar de atraer a Podemos al Frente y desbloquear el encaje de las listas de Madrid y Cataluña, con el liderazgo de Ada Colau todavía sin confirmar. La exalcaldesa de Barcelona puso como condición que esa coalición incluyera a Podemos.
“Esquerra Republicana y Podemos en Catalunya tienen una responsabilidad clara para seguir avanzando en derechos y defender a Catalunya y a su gente. En este sentido, entendemos que la colaboración entre fuerzas de izquierdas para frenar a la extrema derecha, defender al país y proteger los derechos de la ciudadanía es indispensable”, reza el texto emitido por ambas formaciones bajo el título “Sumar esfuerzos, con voz propia y objetivos compartidos”, haciendo también un juego de palabras con la marca que encabezó la vicepresidenta Yolanda Díaz en 2023.
La coordinadora de Podem Catalunya, María Pozuelo, ha explicado que la negociación ha sido entre Podemos y ERC, pero que siempre han estado en contacto con los morados en Madrid. “La representación será de Podem”, ha respondido a la pregunta sobre quién aportaría el nombre a la lista de los republicanos, que iría en un sitio de salida pero como independiente.
Los cuatro partidos en el Gobierno han llamado durante el fin de semana a todas las fuerzas a unirse en una única candidatura, después de que el viernes, además, la encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la SER arrojase un panorama desolador. De ir separados, el Frente Amplio y Podemos obtendrían 5-7 y 2 diputados, respectivamente. Juntos, duplicarían opciones: de 14 a 19. Todo esto sin contar con el efecto Rufián, que puede impulsar a Podemos, que aun así sigue teniendo muy difícil levantar una campaña fuera de Madrid por su escasa presencia territorial (está fuera ya de 11 parlamentos autonómicos).
En todo caso, los partidos aún no han confirmado a Colau como líder, y este domingo, Izquierda Unida hizo un movimiento claro al apoyarla ante el temor de que decida dar un paso atrás si no se da la unidad que había pedido. Más Madrid la ha propuesto como cabeza visible del espacio, pero por Barcelona, dejando que sea el diputado autonómico Emilio Delgado quien vaya de número uno en Madrid. En esa lista, los de Mónica García proponen también a la ministra de Sanidad, a Podemos y al resto de fuerzas del Frente Amplio (todos menos Comuns, que se quedarían la representación en Cataluña), aunque no está nada claro el orden.
Desde Movimiento Sumar, su coordinadora Verónica Barbero puso sobre la mesa las contradicciones de Podemos, que ha lanzado un proceso de votación abierto a toda la izquierda y cuyo plazo para presentar candidaturas acabó la pasada medianoche. “El que se tiene que decidir es Podemos. Hablar de primarias y al mismo tiempo de acuerdos con Rufián parece que no encaja. Quiero hacer un alegato a los procesos de negociación e invito a Podemos a que se siente a la mesa”, ha afirmado esta mañana en TVE.
Para Barbero, hay tres consensos claros en su partido: que tanto Ada Colau como líder del espacio por Barcelona como Emilio Delgado de uno por Madrid son dos opciones “claras que llegan a la ciudadanía”; que todas las organizaciones del Frente Amplio tienen que estar en la lista por Madrid; y, por último, que hay urgencia para cerrar ya la coalición. “Me hubiera gustado que la decisión de Rufián se produjera antes, porque no está facilitando el acuerdo”, ha reconocido Barbero sobre la candidatura del republicano con ERC.
Maíllo, en RNE, ha insistido a primera hora también en la necesidad de que el acuerdo amplio se materialice. “IU lleva mucho tiempo trabajando con una posición muy clara: que no le suelta la mano a nadie. En este proceso de confluencia somos necesarias todas las organizaciones”, ha asegurado antes de mostrarse “convencido” de que Rufián “va a empujar para que haya una única propuesta electoral para el 29-N”. Fuentes cercanas a las negociaciones aseguran que ha habido contactos desde ayer tanto con IU como con Más Madrid y Colau, pero de momento, nada concreto.
